No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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viernes, 30 de noviembre de 2012

dos palacetes modernistas en tierra de barros.


El silencio era absoluto. De hecho, el punto kilométrico de la vía donde me encontraba está considerado como el tramo menos transitado de la región extremeña. Al día pasan dos coches y un camión pero en aquellos momentos yo desconocía ese dato y el silencio me parecía inusual. 

Aquella mañana las fuertes lluvias habían provocado el corte de algunas carreteras y tuve que desviarme por la carretera Palomas-Almendralejo para llegar a mi destino. Entonces recordé que una amiga me había hablado en cierta ocasión de un curioso edificio cerca de Palomas que durante un tiempo había sido hospital de enfermos de tuberculosis. De modo, que cuando lo vi entre la espesa niebla, paré el coche y desde lejos, hice algunas fotos del fantasmagórico paisaje.

A la vuelta, por suerte, la niebla se había levantado y paré de nuevo. Por un momento estuve a punto de saltar la valla o de buscar algún agujero por donde entrar pero finalmente el angelito bueno pudo con el malo, tiré de zoom y a través del visor, pude observar mejor el bonito edificio que de lejos parecía un castillo. La verdad es que aquel palacete rodeado de palmeras me recordaba mucho el estilo mudéjar- modernista de los edificios de la Sevilla de la Exposición de 1929. Tal vez por eso, el conjunto parecía desentonar en mitad del duro paisaje extremeño de retamas y pastos. 



Ya en casa, pude comprobar que, en contra de lo que yo pensaba, en la red hay bastante información sobre esta construcción. Así, pude averiguar que la finca y el palacete tienen por nombre Las Poyatas y que dicha construcción es atribuida al importante arquitecto sevillano Aníbal González, autor entre otras maravillas de la Plaza de España de Sevilla. En principio estaba destinado a lugar de recreo de una adinerada familia, pero después de la guerra civil, ante una grave epidemia de tuberculosis, fue cedido por los dueños para que fuera utilizado como sanatorio, al parecer hasta los sesenta del pasado siglo. Es de suponer que sus paredes encierran, por tanto, muchas historias de sufrimiento y dolor...

En el articulo Las Poyatas, un palacete rural acastillado con elementos eclécticos de fortificación de José Maldonado Escribano, podéis encontrar más datos sobre este curiosos edificio. Yo os adelanto algunos, como por ejemplo, la existencia de una capilla y de un cierto número de gárgolas en la fachada principal  o de una serie de azulejos que representan escenas de caza y de luchas entre caballeros que todavía se conserva en su interior. En las imágenes se puede apreciar también un torreón central con almenas y la presencia de garitas en las esquinas,  lo que da al conjunto un cierto aspecto de fortificación medieval  En el diario ABC también se puede encontrar información referente a los sucesivos dueños que ha tenido esta finca.


Pero aquella tarde, mientras buscaba información sobre las Poyatas pude comprobar que a unos 15 km de allí, no muy lejos de Oliva de Mérida, existe un palacete con muchas similitudes que recibe el nombre de Las Zapateras, de manera que aprovechando que hace unos días me encontraba de nuevo por la zona, me acerqué hasta el lugar, y desde la distancia, pude hacer algunas fotos.

En las imágenes se puede apreciar que aunque existen algunas diferencias en cuanto a ciertos elementos constructivos, los dos palacetes presentan almenas, garitas y una torre central que demuestran que fueron diseñados por la misma persona o que al menos, uno sirvió de modelo al otro. De Maldonado Escribano, el mismo autor señalado anteriormente, podemos encontrar otro interesante articulo sobre esta y otras construcciones rurales en el entorno; Vivir en el campo extremeño. Destacados cortijos y palacetes rurales en Oliva de Mérida (Badajoz)



Logicamente no pude acceder a ninguno de los dos palacetes ya que son propiedad privada y tienen restringido el acceso pero eso me hizo pensar en cuantos tesoros puede haber, muchos todavía por descubrir, en las enormes fincas particulares que la mayoría solo podemos ver desde las ventanillas de nuestros coches...

jueves, 22 de noviembre de 2012

festival de las grullas 2012.


El próximo 1 de diciembre se va a celebrar en la dehesa  Moheda Alta de Navalvillar de Pela (Badajoz) el Festival de las Grullas 2012. Han volado 4000 kilómetros para llegar a Extremadura y por eso espero veros por allí. 

Podéis acceder al programa del Festival pinchando aquí.

viernes, 9 de noviembre de 2012

castillo de alange. badajoz.


La verdad es que el tiempo no nos acompañó. Estábamos en octubre pero hacía bastante calor. Además el día no estaba demasiado claro, de modo que la calima nos impidió una visión más completa de la comarca de Tierra de Barros desde lo alto del Cerro de la Culebra. Pero el esfuerzo valió la pena. Ante nosotros se extendía, por un lado, el enorme embalse de Alange y por otro, el mar de olivos y viñas sobre la arcilla roja mientras imaginábamos como debía ser la fortaleza cuando esta alcanzó su máximo esplendor, es decir, entre los siglos IX y XIII. Bien es cierto que el cerro donde se encuentra el castillo ya fue habitado durante la Edad del Bronce y que existe en la solana un abrigo que acoge algunas pinturas esquemáticas. Es más, probablemente algunos de los muros que se atisban por todo el cerro corresponden a algún recinto prerromano.

Pero como os decía, el lugar alcanzó su máximo esplendor cuando los árabes construyeron en lo alto del cerro una gran fortaleza para controlar la enorme extensión de tierra que desde allí se domina, convirtiéndose en un punto estratégico codiciado por los que anhelaban ser dueños de las fértiles tierras de barro. 

Para el arqueólogo José Ramón Mélida, esta fortaleza, "distante tres leguas de Mérida y situada en un alto a orillas del río Matachel, donde la naturaleza misma, con peñascos y quebraduras, forma ya un lugar eminente de defensa. (...), fue fundada por el rey moro Alagio, como punto defensivo avanzado contra el califa de Córdoba."

Uno de los acontecimientos más conocidos que tuvo lugar en el castillo de Alange fue protagonizado por Ibn Manwan, al que se le atribuye la fundación de Badajoz y del impresionante enclave  portugués de Marvao, que en el año 875 tuvo que refugiarse durante algún tiempo entre sus murallas. Aquél episodio formaba parte de las sublevaciones de los nobles de Mérida ante el poder cordobés. 

Con posterioridad, tras la llegada de las tropas castellanas, el castillo pasó a manos de la todopoderosa Orden de Santiago, a la que perteneció durante un buen número de años. Después, poco a poco, fue decayendo hasta entrar en un lamentable estado de ruina progresiva...

El castillo y el embalse.
Alange, bajo el Cerro de la Culebra.

En la actualidad es difícil hacerse una idea de como era la fortaleza. Según la cartelería el castillo constaba de dos recintos amurallados con varias puertas. El primero era meramente defensivo mientras que el recinto que estaba situado más alto albergaba caballerizas, albercas, aljibes, varios patios empedrados y diversas dependencias. Para llegar a él había que atravesar varias puertas. Además, los fuertes desniveles en algunos de sus flancos hacían de defensa natural y convertían el lugar en inexpugnable.

Al parecer, la fortaleza tuvo varios torreones. Uno de ellos, conocido como Torre de la Campana, albergaba una capilla, probablemente construida por los santiaguistas, muy aficionados a la guerra pero también a maitines y vísperas.

Pero el elemento constructivo que mejor se conserva, aunque bastante deteriorada, es la Torre del Homenaje. Mélida la describió, alrededor del año 1910, como "un torreón cuadrado de 5 m. por lado con recios muros de ladrillos, perforados por ventanas en arcos de herradura, correspondientes a una cámara cerrada con bóveda por arista." Lamentablemente, como de otras muchas cosas, de los arcos de herraduras no queda ni rastro, pero, de verdad, merece la pena sentarse un momento en alguna vieja piedra y dejar que nuestros pensamientos vaguen por los infinitos campos que se extienden ante nosotros...

Torre del Homenaje.
Puerta de acceso al primer recinto.
Puerta del Este o del Corralejo.

miércoles, 24 de octubre de 2012

restos de la guerra civil en cáceres.

Búnkers 2 y 3.
Garita.

Hace  unos días, tras publicar una entrada referente a los restos que la guerra civil española había dejado en las comarcas de la Serena y las Vegas Altas, recibí un correo electrónico de Samuel Rodriguez Carrero, autor de Extremadura:caminosdecultura,blogspot.com, en el que me daba cuenta de algunas vestigios que de dicha guerra aun perduran en las afueras de la ciudad de Cáceres y me enviaba una serie de fotografías sobre estos restos. Dicha información me pareció muy interesante y por ello le pedí que me permitiera publicarla en este blog, a lo que amablemente accedió. A continuación os muestro un extracto del correo y algunas fotografías que formaban parte del envío.

(...) El caso es que ayer por la tarde tenía ganas de salir a descubrir o visitar algo nuevo, aprovechando la buena tarde que hacía por Cáceres, pero a la vez no me apetecía coger el coche, así que me acordé de tu entrada y pensé en visitar los restos de la antigua base militar y aeródromo de Cáceres, que tuvieron importancia durante la contienda en cuestión, y me fui para allá para hacer fotos de los vestigios más destacados que aún quedan en pie. He pensado que podrían serte de utilidad si sigues publicando entradas sobre este capítulo de nuestra historia, así que aquí te mando unas fotos que te he preparado sobre los búnkers que aún subsisten, y la que creo que fue una garita de control aéreo (esta base militar en cuestión era una de las varias que existían en la ciudad durante la Guerra Civil, destinada esta última como aeródromo; desde la garita, levantada sobre un lomo junto al antiguo aeródromo, se puede ver la ciudad, así como los campos cercanos a la misma). En la wikipedia aparece información sobre el lugar, si buscas "aeródromo de Cáceres". Yo de pequeño, en los años 80, lo conocí como tal, ya sin uso militar pero utilizado por los aficionados al aeromodelismo, hoy en día trasladados al campo de vuelo de la Cervera, cerca de Aldea del Cano. También durante los años 80 quedaban restos de las casas de la base militar, totalmente en desuso. A finales de los 80 la zona se reconvirtió en el actual ferial, el aeródromo fue trasladado a la Cervera, y los edificos militares abandonados que quedaban fueron derruidos, salvándose solamente los búnkers en esa zona, y algunos restos más alejados, pero en muy mal estado (sólo merece la pena la que creo que era garita de vigilancia). 


Los búnkers son 5, el primero de ellos permanece semienterrado y a medio derruir. Los nº 2 y 3 están juntos, y los 4 y 5 se conservan bastante bien para estar abandonados y sometidos a las inclemencias del tiempo. Se puede entrar en su interior, pero no es muy recomendable al estar llenos de basura. Todos ellos están en fila, junto a la carretera que da acceso al lugar desde la Avenida de Juan Pablo II de la ciudad (antigua carretera de Mérida). Al parecer se utilizaron para su creación vías de ferrocarril en desuso, con hormigón y ladrillo. Fueron creados al parecer como defensa ante otro ataque aéreo que sufriese la ciudad durante la guerra.

Búnker 4.
Búnker 4.
Búnker 5.

La ciudad había quedado ligada desde el principio a las fuerzas sublevadas (aquí fue donde se nombró a Franco como "caudillo de España"). En 1.937 la ciudad sufrió un bombardeo por las tropas "enemigas", en este caso las republicanas (aunque hay cierta controversia sobre esta versión...). La bombas cayeron, entre otros sitios, en la plaza de Santa María, dañando el Palacio de Mayoralgo, así como en la calle Nidos, etc, de las que resultaron heridas 64 personas, y otras 31 fallecieron. También parece ser que bombardearon la base militar en cuestión, aunque no he encontrado información al respecto, ni sé si es veraz. La ciudad no sufrió más bombardeos ni ataques, pero se preparó para tal evento en caso de que llegase.Te dejo un enlace del periódico Hoy sobre este tema, pues justamente este año se cumplió el 75 aniversario de tal episodio: http://www.hoy.es/v/20120715/caceres/anos-bombardeo-ciudad75-anos-20120715.html

Como veis la información que aporta Samuel es muy detallada. Sin embargo, esta misma mañana volví a recibir otro mail en el que hacía algunas puntualizaciones  a su correo anterior y aportaba nuevos datos; 

Este fin de semana anduve de nuevo cerca de esa zona. No visité los restos del aeródromo, sino vestigios de edificios que pertenecieron al complejo minero de Aldea Moret, que está al lado, y desde una colina se veía lo que ahora es todo el ferial. He localizado otro edificio semienterrado que pudiera haber formado parte de las infraestructuras de la base militar. Si un día me acerco y llevo la cámara, tomaré algunas fotos y te las enviaré. De todos modos lo más interesante siguen siendo los búnkers. (...)

Sólo quería indicarte una cosa, referente a un detalle del texto sobre un punto del que no estoy plenamente seguro: no sé si los búnkeres se construyeron a raíz del bombardeo de la ciudad, o si ya estaban edificados previamente. Yo creo que seguramente se fabricaran como respuesta defensiva ante el episodio bélico más destacado que sufrió Cáceres, al igual que desde entonces se habilitaron refugios antiaéreos en la ciudad (a mi abuela le tocó refugiarse en los sótanos del Palacio de la Generala ante falsos avisos que alarmaban a la población; la ciudad no sufrió más ataques, pero las autoridades de vez en cuando hacían saltar las alarmas...), se llenó la Plaza Mayor de sacos de arena, etc, pero a falta de información que lo confirme previamente, no podemos afirmarlo con rotundidad.

Poco que añadir, por tanto. Solo dar las gracias de nuevo a Samuel por su colaboración en este blog, que por cierto no es la primera, ya que en febrero de este mismo año y en agosto de 2011 recibí la inestimable ayuda de este amigo bloguero...

los esgrafiados de santo domingo, anexo. trujillo. cáceres. Quiero mostraros en este anexo unas imágenes que me ha enviado Samuel Rodriguez Carrero sobre los esgrafiados de Santo Domingo y que sirven para ahondar más en estos elementos decorativos. Samuel es el autor del blog "Extremadura: caminos de cultura", un blog que no debéis perderos los aficionados a la historia y los amantes de los tesoros que esconde esta tierra.

san pedro y san pablo. dos. Hace unos días publiqué una entrada en la que mostraba los bustos, esculpidos en piedra, de San Pedro y San Pablo, ya que me había parecido un hecho curioso que estos aparecieran en las portadas de dos iglesias extremeñas separadas entre sí casi doscientos kilómetros. Pero al parecer, la inclusión de los dos santos en las portadas de los templos es más común de lo que yo pensaba.

sábado, 20 de octubre de 2012

tercer encuentro extremadura en la red.


Por tercer año consecutivo se va a celebrar en Trujillo (Cáceres) un encuentro de blogueros con intereses comunes respecto a la naturaleza y al patrimonio extremeño. En esta ocasión dicho encuentro girará en torno a las comarcas de las Villuercas y los Ibores. 

El evento tendrá lugar el próximo 17 de noviembre, de nuevo en el Convento de la Coria de Trujillo, sede de la Fundación Xavier de Salas, a cuyos responsables quiero expresar mi admiración por hacer realidad este tipo de cosas.

Si te apetece asistir puedes inscribirte y ponerte en contacto con los organizadores a través de la siguiente dirección; extremadurablogs@gmail.com




miércoles, 3 de octubre de 2012

restos de la guerra civil en las comarcas de la serena y de las vegas altas


En el número 19 de la calle San Francisco de Villanueva de la Serena (Badajoz) todavía se puede ver el daño que una explosión, ocurrida durante la guerra civil, ocasionó en la reja de una ventana. La verdad es que, a pesar de haber pasado por allí decenas de veces, no me había dado cuenta de ello hasta que alguien me lo dijo. Estoy seguro de que muy poca gente ha reparado en estos barrotes doblados por la onda expansiva, aunque se trata seguramente de la calle más transitada de esta población. Pero claro, normalmente no vamos por la calle buscando restos de la guerra civil, si no más bien absortos en nuestros propios pensamientos ...

Hay gente, sin embargo, que está muy interesada en estos asuntos y de vez en cuando se organizan congresos sobre los restos que la contienda nos dejó, a los cuales acuden especialistas de toda la península  Creo que se podría hablar de un turismo arqueológico referido a la última guerra española y de auténticos entusiastas de este lamentable período histórico. Por desgracia, en la comarca pacense de la Serena hay numerosos huellas y señales ya que aquí la guerra duró bastante tiempo y fue especialmente dura.

Uno de los lugares más interesantes en relación a la guerra, que se pueden encontrar por la zona es el cuartel republicano de la Sierra de la Ortiga, al cual ya dediqué en enero de 2011 una entrada en este blog. Un lugar  lleno de misterio y de historia donde se pueden ver todavía los "graffittis" que los soldados dibujaron en las paredes de la construcción...

Restos del cuartel republicano situado en la Sierra de la Ortiga.
Se le conoce también  como Casa de la Sierra.
Juan Español. Dibujo realizado por un miliciano en una pared
del interior del cuartel republicano.
Patio de la Casa de la Sierra.

Alejado algunos kilómetros de este antiguo cuartel podemos encontrar otra construcción de este cruento periodo que a mi me produjo una gran impresión. Se trata de un inexpugnable búnquer construido en la orilla del río Zújar, seguramente para vigilar un puente del que sólo se conservan los pilares. Realmente no sé si el puente fue terminado alguna vez o fue destruido durante la contienda. Ni siquiera sé si este puente está relacionado con la guerra ya que no he podido encontrar información sobre él, pero la corta distancia entre el refugio y el puente hace pensar en una relación entre ambos.

En cuanto al búnquer, este se halla perfectamente conservado ya que, por lógica, fue construido con  materiales muy resistentes. Así mismo se puede observar que desde el aire debe ser prácticamente invisible, ya que fue excavado en el suelo para que pasara desapercibido. En su interior podemos encontrar varías dependencias y seguramente debe haber algún dibujo realizado por los soldados, aunque la oscuridad nos impidió hacer un examen detenido. Actualmente se utiliza como establo y está rodeado de cultivos extensivos, concretamente cereales.

Interior del búnquer del Zújar.
Búnquer del Zújar, a orillas del mismo río, en un campo de cereales.
Pilares del puente sobre el río Zújar.
Hace tiempo, pude visitar y fotografiar otro búnquer, o más bien casamata, situado junto al antiguo puente que cruzaba hasta no hace mucho el río Guadiana, en la antigua carretera de Guadalupe. Es mucho más pequeño que el anterior y cuando lo visité no pude entrar en su interior ya que estaba inundado. Por sus alrededores, y por toda la comarca de la Serena, es posible encontrar numerosas trincheras, muy deterioradas por el paso del tiempo. Algunas están prácticamente irreconocibles por los arbustos que crecen en ellas y por los desprendimientos que han ido tapando las zanjas. En otras, se distinguen muy bien los muros de contención y las paredes de las trincheras. Así mismo todavía es posible encontrar alguna munición por las inmediaciones de estas trincheras.

Búnquer del Guadiana.
Interior del búnquer del Guadiana.

Durante la contienda civil los antiguos castillos fueron de mucha utilidad para los militares, ya que desde estas construcciones, situadas estatégicamente, se podían controlar amplios territorios. Por ello era habitual usar los torreones como puestos de vigilancia e instalar en ellos ametralladoras y piezas de artillería. Eso ocurrió, por ejemplo, en los castillos de Medellín y de Benquerencia de la Serena, donde algunas torres fueron habilitadas para este fin. Es muy fácil determinar estos lugares por que se distinguen perfectamente estas estructuras más recientes de las antiguas piedras medievales. 

Casamata en el castillo de Medellín.
El puente sobre el río Guadiana, desde el castillo.
Castillo de Benquerencia de la Serena. Fue utilizado como observatorio ya que
desde él se pueden observar grandes extensiones de la comarca.

Precisamente he podido leer que por las inmediaciones de esta localidad, Benquerencia de la Serena, hay abundantes restos de la guerra civil. Trincheras, búnqueres, refugios antiaéreos... Ya os lo contaré cuando las encuentre...

sábado, 22 de septiembre de 2012

pinturas rupestres. magacela. badajoz.

La verdad es que, en general, resulta difícil ver y mucho más fotografiar los grupos de pequeñas pinturas esquemáticas que he podido visitar últimamente en el territorio extremeño. Lógicamente las adversas condiciones meteorológicas a las que se van sometidas y en algunos casos el vandalismo, influyen mucho en la conservación de las pinturas. Las pinturas rupestres de la sierra de Magacela  no son una excepción y por ello hay que pasar un buen rato intentando identificar las diminutas figurillas, a veces muy deterioradas, que hace miles de años (entre 3000 y 1000 años a.d.C) dejaron en las rocosas paredes de dicha sierra los hombres que poblaron la actual comarca de la Serena. 

Por más que estos días he estado leyendo un poco sobre el motivo que indujo al hombre a realizar pinturas en cuevas y abrigos, apenas he podido sacar alguna conclusión. La mayoría de los especialistas afirman que los autores de ellas no eran conscientes de estar realizando Arte y le atribuyen más bien una función mágica y ritual. Así mismo estos investigadores clasifican habitualmente este tipo de pinturas en antropomorfas (pinturas que representan a seres humanos), zoomorfas (las que representan a animales) y grafemas (pinturas que corresponden a símbolos y motivos geométricos, como soles, puntos, figuras en zigzag, etc.). 

Un gran número de las pinturas esquemáticas de la Sierra de Magacela, corresponden a grafemas de diferentes motivos. Según Alonso Gutiérrez Ayuso, aproximadamente el 70 % de estas pinturas representan motivos distintos a los seres humanos o a algún tipo de animal. El resto se reparte entre personas (20 %) y animales (10 %). 

Figuras zoomorfas.
Figuras antropomórficas.
Grafema.
Grafema. Según Collado Villalba podría representar,
con muchas reservas, una letra de un alfabeto indígena.
Grafema soliforme.
Antropomorfo unido por su brazo a un animal.

Como podéis ver, el color predominante en la mayoría de las pinturas es el rojo. Para Gutierrez Ayuso este color rojo procede de polvo de piedras con un alto porcentaje de oxido de hierro sobre grasa animal y soluciones líquidas aunque existen algunas de color negro (oxido de manganeso) y blancas (probablemente piedra caliza). A veces, según otros autores, se utilizaban heces y pigmentos vegetales para la elaboración de la mezcla. Probablemente la mayoría de estas pinturas fueron hechas con los dedos, directamente mojados en la mezcla resultante. En otras, sin embargo, se utilizarían cañas o pequeñas ramas a modo de pincel. En cualquier caso, el resultado fue la consecución de unos dibujos de trazos simples muy esquematizados que, sin embargo, encierran todavía grandes y complejos interrogantes.

Grafema ancoriforme ejecutado en negro.  Según Collado Giraldo está
realizado en dos fases. En la primera se trazó el arco transversal
y  posteriormenete la linea vertical y el punto.

Gran parte de la información que acompaña a las imágenes la he obtenido de los siguientes enlaces, donde podréis encontrar dos completos estudios sobre estas pinturas esquemáticas;

domingo, 2 de septiembre de 2012

extremeños en la constitución de cádiz de 1812.

Hace unas semanas, paseando por las calles del centro de Cádiz y contemplando, desde los baluartes y fuertes que defendían la ciudad, como el sol se ocultaba tras el mar, me preguntaba el papel que los extremeños habían desempeñado en la elaboración de la Constitución de 1812. Por eso, de vuelta a Villanueva, y tras el periodo propio de adaptación post vacaciones busqué información sobre los once diputados extremeños que participaron y formaron parte de las Cortes de Cádiz y encontré muchas e interesantes cosas.

La playa de la Caleta y el castillo de San Sebastián.

Hay que recordar que en aquellos momentos gran parte del territorio español estaba en manos de los franceses y que las Cortes Generales del Gobierno de España se habían establecido en  la ciudad de Cádiz y en la Isla de León, la actual San Fernando. Ambas se hallaban a salvo de los atropellos del ejercito napoleónico pero sufrían un asedio que duraría dos años y medio. Los artilleros franceses habían situado las baterías en ciertos lugares estratégicos de la Bahía de Cádiz y desde ellos lanzaban proyectiles que raramente hacían daño a la población por la lejanía del objetivo y por los frecuentes vientos. Como sabéis, Cádiz está entre dos mares; La mare que parió al levante y la mare que parió al poniente. O al menos eso dicen los gaditanos en alusión a las molestias que, a menudo, el viento causa a los bañistas.

El caso es que el sitio provocó la escasez de ciertos alimentos, entre ellos de la patata. Esto provocó que la tortilla de patatas perdiera su apellido y que los asediados se tuvieran que conformar con simples tortillas hechas solo con huevos a la que llamaron tortilla francesa, en alusión a los asediadores, verdaderos causantes de la tropelía gastronómica. Podemos decir, por lo tanto, que la aburrida y socorrida tortilla francesa tuvo su origen en Cádiz mientras que la sin par y exquisita tortilla de patatas, como ya quedó perfectamente demostrado en dos entradas publicadas en octubre de 2011 en este mismo blog, vio la luz por primera vez en Villanueva de Serena, donde ahora moro. Estas son las dos entradas a las que me refería antes;

Tal vez recordéis que hace unos años los medios de comunicación se hicieron eco de la publicación de un libro en el que se afirmaba que la tortilla de patatas nació en 1798, en la localidad pacense de Villanueva de la Serena.



Si existen datos, sin embargo, para afirmar que fueron el hacendado Joseph de Tena Godoy y Malfeito y su amigo el marqués de Robredo, tal y como se puede leer en el número 85 del "Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los Párrocos", los primeros en disponer patatas en una sartén con aceite y mezclarlas con huevos.
Y hecho este inciso volvamos con nuestra historia. Como veis ni siquiera en aquellos momentos perdieron los gaditanos las ganas de guasa. Seguramente conocéis ese tanguillo que afirma que con las bombas que tiran los fanfarrones se hacen las gaditanas tirabuzones. Pues bien. Al parecer era cierto. Las esquirlas de los proyectiles franceses eran utilizadas por las vecinas para rizarse el cabello, como se puede leer en El asedio, la estupenda novela de Arturo Pérez-Reverte en la que recrea el sitio de Cádiz. Ello fue utilizado por los gaditanos para burlarse de los invasores y del escaso daño que sus bombas producían.

Por cierto, además de estupendas playas, la ciudad de Cádiz posee un casco urbano muy atractivo, interesante, bastante bien conservado y lleno de historia, que bien merece una visita.

Una de las 125 torres miradores de Cádiz, desde donde los comerciantes
 observaban  la llegada de sus barcos desde las Indias Occidentales.
La  peculiar catedral de Cádiz, finalizada en 1838,
116 años después del inicio de las obras.

Bromas y anécdotas aparte, ese era el sombrío panorama que ofrecía España mientras se elaboraba en Cádiz la primera Constitución española, bautizada como La Pepa, por haber sido promulgada el día de San José. En ella se establecían principios que ahora nos parecen normales pero que en aquellos momentos eran considerados muy avanzados, como la libertad de imprenta, la división de poderes o la soberanía nacional.

Estos son, por orden alfabético, los once extremeños que participaron en la elaboración de la citada Constitución, de los que podéis obtener más información en la web Cádiz 2012. Capital Iberoamericana de la Cultura.

José María Calatrava Peinado.
José Casquete de Prado
Francisco Fernández Golfín
Gregorio Laguna Calderon de la Barca.
Manuel Mateo Luján Rúiz
Manuel María Martinez de Quejada.
Diego Muñoz Torrero.
Francisco María Riesco.
Alonso María de la Vera y Pantoja.
Juan María Herrera Polo.
Antonio Oliveros.

Entre todos estos personajes históricos destaca sin duda Diego Muñoz Torrero. Nacido en Cabeza del Buey (Badajoz), fue el presidente de la comisión encargada de redactar la Constitución y siempre se caracterizo por sus ideas avanzadas y liberales. Finalmente tuvo un trágico final ya que tras la vuelta del absolutismo fue perseguido, encarcelado y torturado, muriendo a causa de estas torturas en una cárcel cercana a Lisboa.

Otro de los diputados que tuvo un papel relevante en la agitada vida política de aquellos años fue el emeritense José María Calatrava Peinado, ya que llegó a ser Presidente de las Cortes y Ministro de la Gobernación.

Pero a mi me ha llamado especialmente la atención la figura de Francisco Fernández Golfín, fusilado junto al general liberal Torrijos en una playa de Málaga. ¿Recordáis el impresionante cuadro expuesto en el museo del Prado donde aparece un grupo de personas en el momento justo antes de ser ejecutados? Se trata de una obra del pintor Antonio Gisbert, de gran formato (6X4 metros) en la que se recoge el fusilamiento en 1831 de Torrijos y de un grupo de seguidores, acusados de un intento de derrocamiento del rey Fernando VII. Entre ellos se encontraba el almendralejense Fernandez Golfín, que aparece junto a Torrijos mientras un monje le venda los ojos. Este fue el final de un hombre que, como otros muchos, murió por defender sus ideas...

Un monje venda los ojos a Fernández Golfín antes de  la ejecución.
A su derecha, el general Torrijos.
El fusilamiento de Torrijos.
Antonio Gisbert. 1888.
Mueso del Prado. Madrid.