No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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jueves, 21 de mayo de 2009

gata. cáceres.


Muy cerca ya de Portugal y en la sierra que lleva su nombre se ubica la villa de Gata. No es dificil imaginar a los caballeros de la Orden de Álcantara, capas blancas y cruz verde en el pecho, subir a lomos de sus cabalgaduras por sus empinadas callejas. Allí estableció don Juan de Zúñiga, último maestre de la Orden, lo que se ha venido en llamar una academia literaria, a la cual atrajo a los más insignes maestros de la época. Entre ellos se encontraba el andalúz Antonio de Lebrija. Aquello fue hacia 1485. Aún hoy el viajero que llega a Gata puede encontrar con facilidad bajo las sobrias casas de piedra, simbolos o imagenes de un pasado que no deberían perderse: Lo que parecen ser aperos de labranza, apoyados en la pared de piedra, esperando las hábiles manos que las enganchen a la terca mula o ese curioso escudo que se diría fue colocado por el maestro albañil tras un largo trago de vino de pitarra.


Pero, ¿cual es el significado de las tenazas y las demás herramientas? ¿Señalaban tal vez un taller de carpintería?

                                 

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