No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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lunes, 27 de marzo de 2017

arquitectura popular. sierra de gata.



Uno de los grandes atractivos que presenta la comarca de la Sierra de Gata es la arquitectura popular de muchos de sus pueblos, incluida según Juan Carlos Rubio Masa, (autor de la web Arquitectura Popular Extremeña,) dentro de la llamada arquitectura serrana y con tipología de viviendas muy bien diferenciadas; la casa de piedra y la casa de entramados de madera.  

(En este punto un pequeño inciso para señalar que una buena forma de conocer con cierto detalle las distintas muestras de arquitectura popular que se presentan a lo largo y ancho de la geografía extremeña, es visitar la web antes citada. En ella, Rubio Masa establece una clasificación que presenta el territorio extremeño dividido en tres grandes zonas -norte, centro y sur-, dedicándole a la arquitectura del norte de Cáceres dos apartados bien diferenciados según los materiales utilizados en su construcción.

La arquitectura serrana; la casa de piedra y la casa de entramados de madera.
La arquitectura del llano; tipologías centroextremeñas.
La arquitectura del llano; tipologías al sur del Guadiana.)

Como decía, al igual que en otras comarcas del norte de Cáceres, en la sierra de Gata podemos encontrar poblaciones en las que predominan las casas de piedra y otras en las que el entramado es más utilizado. Entre las primeras sobresalen Hoyos y Acebo, mientras que Robledillo de Gata y San Martín de Trevejo, muestran una arquitectura de adobe, madera y piedra muy destacable. Precisamente, esa bien conservada arquitectura serrana es la causa de que cinco localidades de esta comarca hayan sido declarados Monumentos Históricos Artísticos; San Martín de Trevejo, Trevejo, Robledillo de Gata, Gata y Hoyos. 

Robledillo de Gata.

Sin embargo, dentro de la tipología de casa de entramado podemos encontrar variaciones según la localidad, el terreno donde se asienta y los materiales que el medio ofrece. Así, sin perder de vista los artículos de Rubio Masa, la típica casa de entramado de Robledillo de Gata puede presentar hasta tres o cuatro plantas, producto de la adaptación a la irregular orografía. En este caso, las dos primeras hacían las veces de cuadras, siendo utilizadas la tercera y cuarta planta como vivienda y como almacen respectivamente. En este tipo de construcciones la madera solo aparece en el piso superior, mientras que la pizarra es utilizada para levantar las estructuras inferiores, lo cual recuerda mucho la arquitectura hurdana. 

Robledillo de Gata.
Robledillo de Gata.
Robledillo de Trujillo.

La casa de San Martín de Trevejo presenta algunas variaciones ya que en esta ocasión, como en muchos de los pueblos de la comarca, las dos plantas superiores están hechas con entramado de madera, acogiendo en el piso intermedio las habitaciones y zonas de estar. A esta planta intermedia se accede en ocasiones mediante una escalera exterior. En el piso superior se encuentran la cocina y los sobrados, mientras que en la planta baja se dispone la cuadra y el pajar. Por último, señalar los canales de agua dispuestos en el centro de la calles, tan  característicos de esta población.

San Martín de Trevejo.
San Martín de Trevejo.

En realidad, cualquiera de los veinte pueblos que integran la comarca son de sumo interés y a cada paso guardan sorpresas y rincones de gran belleza. Muy recomendable por tanto pasear por los sinuosos callejones de estos pueblos, donde sus casas parecen suspendidas de no se sabe donde, desafiando las leyes físicas y en muchos casos, retando también el paso del tiempo y el abandono...

Torre de Don Miguel.
Torre de Don Miguel.
Gata.
Gata.
Gata.
Santibañez el Alto.
Trevejo.
Acebo.
Hoyos.


castillo de trevejo. cáceres.
Actualmente, el castillo se encuentra en muy mal estado, debido a la voladura que realizaron las tropas francesas, aunque todavía se pueden ver algunos elementos defensivos y decorativos como garitas, troneras, matacanes o escudos. La mayoría de los restos que todavía permanecen en pie, murallas y Torre del Homenaje, son del siglo XV aunque el origen del asentamiento es islámico. Posteriormente pertenecería a diversas ordenes militares.



a fala de xálima.
Curiosamente, esta lengua o sus variantes solo se habla en tres localidades y en cada una recibe nombres distintos. En Valverde del Fresno recibe el nombre de valverdeiru, en Eljas se llama lagarteiru y finalmente en San Martín de Trevejo es conocido como mañegu.  En conjunto se le conoce como fala de Xálima, haciendo referencia al valle de Jálama, lugar en la que se encuentran las citadas localidades.













gata. cáceres. Allí estableció don Juan de Zúñiga, último maestre de la Orden, lo que se ha venido en llamar una academia literaria, a la cual atrajo a los más insignes maestros de la época. Entre ellos se encontraba el andaluz Antonio de Lebrija. Aquello fue hacia 1485.










sábado, 11 de marzo de 2017

nebrija en extremadura. el lince con botas 3.0.





El pasado martes 7 de marzo se emitió en Canal Extremadura un nuevo capítulo de El lince con botas 3.0 titulado "Nebrija en Extremadura", grabado hace unas semanas en Alcántara, Brozas, Villanueva de la Serena y Zalamea de la Serena, localidades en las que el gramático Antonio de Nebrja residió durante algunos periodos de su larga existencia.

Por ello quiero dar las gracias a las siguientes personas;

A los amigos del Lince, por su buen trabajo de años y por los momentos que pasamos Anabel y yo junto a ellos durante la grabación del programa.

A Juana Santano Díaz (Encargada de la Biblioteca de Alcántara), Jaime Martín Grados (Cronista Oficial de Alcántara), María del Carmen Rodríguez Pulgar (Cronista Oficial de Castuera), Antonio Barrantes (Cronista Oficial de Villanueva de la Serena) y Francisco Rivero Dominguez (Cronista Oficial de Brozas), por estar siempre ahí. 

A Dionisio Martín Nieto, Pedro Martín Baño y José María López de Suazo, por su ayuda y por su callado e intenso trabajo de investigación.

                                             (para ver el programa completo pincha aquí.)



"Y en Villanueva de la Serena, a la entrada de la villa a la parte de poniente, hizo el maestre don Juan de Zúñiga, una fuerte y lustrosa casa como para un gran señor, con dos corredores que caen a un patio que está a la entrada de la casa principal..

E hizo labrar en Zalamea, arrimada a la fortaleza, un pedazo de casa para su aposentamiento, porque también gustaba de vivir en esta villa...

Era don Juan aficionado a las buenas letras y además de los religiosos que allí tenía, llevó consigo a algunos hombres insignes en ellas: al astrólogo Abasurto, al doctor De la Parra, al maestro de capilla Solorzano, al maestro Antonio de Lebrija...

El maestro Nebrija le enseñó latín. El judío Abasurto le leyó la esfera y todo lo que era lícito saber en sus Artes. Y era tan aficionado que en un aposento de los más altos de su casa hizo que le pintaran el cielo con sus planetas, astros y signos del Zodiaco. Ya hoy está muy deslustrado por la antigüedad." 

                                                       Alonso Torres y Tapia. Cronista de la Orden de Alcántara.

domingo, 5 de febrero de 2017

verracos vetones


Siempre me ha llamado la atención la existencia de esas moles de piedra, toscas y desgastadas, que se conocen actualmente como verracos, la mayoría de ellas procedentes de la cultura vetona. Recordemos que el pueblo vetón está considerado un movimiento cultural que habitó en la meseta castellana, concretamente en las actuales provincias de Salamanca y Ávila y en parte de las provincias de Zamora, Toledo y Cáceres. En realidad no sabemos si los pobladores de esa amplia zona tenían constancia de pertenecer a una cultura con cierta uniformidad, pero lo cierto es que los habitantes que los romanos encontraron en el territorio antes citado tenían bastantes rasgos comunes, como la construcción de castros en las cercanías de corrientes de agua (ríos Tamuja o Almonte en Cáceres), su fuerte vocación ganadera o su clara diferenciación social, dominada por una clase guerrera bastante poderosa.

Origen: Villasviejas del Tamuja.
Lugar de emplazamiento actual: Museo de Cáceres.
Origen: Madrigalejo.
Lugar de emplazamiento actual: Museo de Caceres.
Origen: desconocido.
Lugar de emplazamiento actual: Museo de Cáceres.

Otro de los puntos que no está todavía demasiado claro respecto a este pueblo prerromano es la finalidad otorgada a estas misteriosas esculturas zoomorfas que a lo largo de los años han ido apareciendo en su territorio de influencia. Uno de los artículos más completos que he podido encontrar al respecto, Los verracos y los vetones. (Gonzalo Ruíz Zapatero y Jesús Álvarez Sanchís), atribuye a una gran parte de ellos la finalidad de limitar territorios, más concretamente territorios ganaderos. 

Actualmente se sabe de la existencia de más de 400 verracos vetones (toros, cerdos o jabalíes). Desconozco el número total de verracos que se han encontrado en la provincia de Cáceres, aunque tengo noticias de que además de los que aparecen en las imágenes que complementan este artículo, se ha hallado alguno más en la comarca de las Viluercas. (Guadalupe, Villar del Pedroso, Valdelacasa de Tajo). Como se ve, un porcentaje muy bajo respecto al número total encontrado en el resto de provincias. 

Origen: Segura de Toro. Lugar de emplazamiento actual; Jardín del Museo
de Cáceres.
Origen; Segura de Toro. Lugar de emplazamiento
actual: Plaza de Segura de Toro.
Origen: Madrigalejo.
Lugar de emplazamiento actual: Jardín del Museo de Cáceres.
Origen: Aldehuela. Lugar de emplazamiento actual: 
Museo de Armas del Ejercito. Cáceres.

Por último, y como curiosidad, mostrar la imagen de una escultura zoomorfa de la Edad de Hierro que pude tomar hace años en una zona muy alejada de los límites de territorio vetón, concretamente en el patio del Museo Arqueológico de Bilbao. Conocida como el ídolo de Mikeldi esta escultura presenta algunos puntos en común con los verracos de la meseta, aunque bajo su cuerpo podemos ver un disco muy desgastado que en su momento lucía inscripiciones, hoy desapararecidas.

Ídolo de Mikeldi. Bilbao.


castro vetón de villasviejas del tamuja. cáceres. El castro u opidum vetón de Villasviejas se encuentra en un montículo a orillas del río Tamuja. Aprovechando el desnivel causado por la erosión del río construyeron un poblado fortificado que en su momento debió ser impresionante e inexpugnable. Varias murallas concéntricas situadas a distintos niveles y varios torreones de vigilancia guardaban Tamusia, en cuyo interior se situarían los chozos.

segura de toro. verracos vetones y lagares celtas.  Como podéis ver, el verraco de Segura de Toro es sencillamente espectacular y por eso, embellece la plaza principal, da nombre a la localidad y figura en el escudo, siendo además un monumento que atrae a los amantes de las piedras viejas y a otros bichos raros. 

viernes, 13 de enero de 2017

mérida romana, córdoba musulmana.



El pasado fin de semana, después de visitar la Mezquita de Córdoba y la antigua ciudad de Medina Azahara, "descubrí" con asombro algunos datos sobre su construcción que indicaban que los magníficos arcos de herradura de ambos monumentos podrían estar inspirados en el no menos monumental Acueducto de los Milagros de Mérida. Los que habéis visto dicho acueducto recordaréis que consta de tres niveles de arcos y que alterna el ladrillo rojo con el granito. Pues bien, según se puede leer en algunas webs, los constructores islámicos que levantaron los bellísimos arcos que hoy asombran a propios y extraños, podrían haber tenido muy presente la tremenda obra de ingeniería romana que todavía podemos contemplar en algunos de sus tramos.





Observando con detenimiento las fotografías de los arcos de herradura de la Mezquita, se puede ver con claridad que alternan dovelas de ladrillo rojo con dovelas de granito. Esta alternancia de materiales y colores es precisamente uno de los motivos que hacen tan característico el interior de la Mezquita. La existencia de dos pisos de arcos es otra de sus singularidades. Y precisamente estos dos aspectos son los que hacen pensar que los constructores tuvieron en mente el acueducto emeritense cuando idearon el bosque de columnas que podemos ver en el interior del templo.



Pero la Mezquita de Córdoba no es el único lugar donde se utilizó este peculiar arco de herradura como elemento constructivo, puesto que en Medina AZahara, la ciudad que Abderraman III mandó construir a menos de diez kilómetros de Córdoba, también se utilizó esta técnica. La particularidad reside en esta ocasión en que estos arcos se pueden ver actualmente en el suelo, igual que hace varios siglos. El incendio y el saqueo que la ciudad sufrió solo setenta años después de su construcción, provocó su desplome y así los podemos ver ahora, apreciándose perfectamente la alternancia de ladrillo rojo y granito. Aplauso por tanto a aquellos que decidieron dejar los restos de estos arcos en el mismo lugar y posición en que quedaron tras la destrucción de la efímera ciudad.




Sin embargo, estas no son los únicos aspectos que relacionan los citados monumentos cordobeses y Extremadura, ya que al parecer los mármoles que recubrían algunos de los edificios y calles de Medina Azahara procedían nada más y nada menos de Estremoz (Portugal), cuyas canteras surtieron también de material al circo y a otros edificios de Mérida y más tarde al Monasterio de Batalha y a la Torre de Belén. Tremendo viaje de 330 km a través de la vieja calzada romana, el que tuvieron que realizar los encargados de transportar el mármol en pesados y fuertes carruajes desde Estremoz a Córdoba.

Por último señalar también que muchas de las columnas que hoy podemos ver en el interior de la Mezquita proceden de la urbe emeritense, desmantelada y utilizados sus restos para la construcción, por ejemplo, de la Alcazaba de Mérida y de la misma Mezquita cordobesa.

La próxima vez que vayáis a Córdoba, por tanto, pensad que gran parte de las 1300 columnas que soportan los 365 arcos que nos han llegado proceden de las ruinas de la Mérida romana, y que, probablemente, los constructores de la inmensa mezquita tenían muy presente el Acueducto de los Milagros emeritense cuando idearon la decoración de la que fue en su momento la segunda mezquita más grande del mundo.


En el siguiente texto, (tomado del artículo que sobre los acueductos de Mérida publiqué en este mismo blog 15 de noviembre de 2013) podéis ampliar información sobre el acueducto de los Milagros:

"De los dos acueductos de Mérida, el Acueducto de los Milagros es, sin duda, el más monumental. Fue construido en el siglo I d.C. y abastecía de agua a la urbe romana desde la presa de Proserpina. Esta obra salvaba, por tanto, una distancia de más de once kilómetros, aunque en su mayor parte eran conducciones subterráneas. Su altitud máxima, 25 metros, la alcanza sobre el cauce del arroyo Albarregas. En la actualidad se conservan 73 pilares.

Como decía, este acueducto tiene algunas peculiaridades que lo hacen distinto. Una de ellas es el empleo del ladrillo para la construcción de los arcos. Igualmente original es el empleo de hileras de ladrillos intercaladas con los sillares de granito. Como se puede ver en las distintas fotografías, esta técnica constructiva confiere al monumento una alternancia de colores muy característica.

La tercera particularidad, y tal vez la más importante, es que está dotado de una triple arcada. Al parecer, estamos ante el único acueducto romano de la península que presenta tres niveles de arcos. (La geometría de los acueductos romanos en Hispania. Carlos Rubio Bardón.). El monumental acueducto de la ciudad portuguesa de Elvas tiene, en algunos de sus tramos, hasta cinco niveles de arcos, pero fue construido a partir del siglo XVI."




los acueductos de mérida. Para los no entendidos, entre los que me incluyo, los acueductos romanos que han llegado a nuestros días son, simplemente, grandes obras de ingeniería, que proporcionan un enorme atractivo a aquellas ciudades que han sabido conservarlos. En ese sentido, podemos considerar que Mérida es una ciudad afortunada, puesto que se encuentra entre las escasas ciudades que cuenta en la actualidad con dos acueductos.