No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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viernes, 14 de noviembre de 2014

extremadura; turismo cultural y patrimonio natural. la serena desconocida.

Como os contaba hace unos días, el próximo 22 de Noviembre se va a celebrar en Trujillo, concretamente en la sede de la Fundación Xavier de Salas, una reunión de blogueros, con objeto de debatir sobre la relación existente entre turismo cultural y patrimonio natural, y sobre la importancia de ambos como recursos turísticos. Durante este encuentro tendrá lugar la intervención de varios blogueros cuyos blogs están relacionados, de alguna manera, con el medio ambiente y/o la cultura.

Además, a lo largo de la jornada, la Dirección General de Turismo va a presentar el libro Extremadura; turismo cultural y patrimonio natural, confeccionado con las aportaciones de los blogueros que han querido colaborar en dicha publicación, entre los que me encuentro. En dicha publicación se han incluido más de 30 artículos. A continuación podéis leer un resumen de los dos artículos que envié para dicha publicación. 



La Serena desconocida. La presa antigua de Zalamea de la Serena.

Habitualmente solemos aprovechar los fines de semana para conocer mejor los numerosos tesoros que esconde la tierra extremeña. De esta manera,  poco a poco, hemos descubierto que la comarca de la Serena, cuenta con un patrimonio natural bastante destacable y con ciertos lugares que bien merecen una visita. No olvidemos que las llanuras, dehesas y sierras que conforman su territorio, son cada vez más frecuentadas por los aficionados a la fotografía de aves. Nosotros mismos hemos podido ver varias veces, los bandos de grullas bajo las encinas de las hermosas dehesas de Monterrubio de la  Serena. Además, en cierta ocasión durante alguna ruta senderista por la abrupta Sierra de Tiros, tuvimos la suerte de observar una pareja de cigüeña negra en la proximidades de Castuera.

Pero esta vasta comarca, además de esa riqueza natural, posee también un variado y rico patrimonio cultural, que se nos ha ido mostrando durante estos años. Pinturas rupestres, yacimiento tartesios, fortificaciones romanas, o castillos de origen árabe salpican su geografía, proporcionando a esta comarca un importante valor añadido.

Entre éste patrimonio quiero destacar, quizás por desconocido, una preciosa presa situada en las cercanías de Zalamea de la Serena, que descubrimos hace ya algún tiempo y de manera casual, una soleada tarde de octubre. Porque, lo en principio era un simple paseo por las inmediaciones de aquél embalse nos deparó una agradable y monumental sorpresa. Ante nuestro ojos se erguía una enorme pared, apoyada en poderosos contrafuertes, y una edificación adosada a la presa, que parecía albergar un molino hidráulico en su interior. Cuatro arcos de desagüe completaban el conjunto. De nuevo la casualidad nos había llevado a encontrar, en medio de la insólita comarca pacense de la Serena, una presa no menos insólita.

Por la noche, ya en casa, todavía sorprendido por la belleza del conjunto puede encontrar, con bastante dificultad, algunos datos sobre esta magnífica obra de ingeniería hidráulica. Parece ser que esta presa fue construida entre 1780 y 1816, para embalsar el río Ortigas y mover las piedras de varios molinos construidos aguas abajo. Los impulsores de la obra fueron el Marques de Casamena y las Matas y el Conde de Torre Arce. 

Manuel Díaz Mata y José A. García-Diego clasifican esta presa en el apartado de presa extremeña de contrafuerte construida entre los siglos XVI y XVIII, dándoles una altura de 17 metros y una longitud de 113 metros. Así mismo estiman el volumen de agua embalsada en 0.2 hectómetros cúbicos y la describen como la más hermosa de todas las del siglo XVIII. Debería ser declarada cuanto antes bien de interés cultural.



La tremenda sorpresa que nos llevamos aquella tarde no hizo más que confirmarnos el enorme potencial turístico que posee la comarca de la Serena. La hermosa presa de la Charca de Zalamea era otro ejemplo a sumar a los muchos elementos que ya conocíamos. Y a otros muchos que nos quedaban por conocer...

La Serena desconocida. Dos yacimientos tartesios en un paraiso ornitológico.

La inmensa comarca de la Serena, situada en el Este de la provincia de Badajoz, cuenta con dos importantes recursos turísticos; el turismo ornitológico y el turismo cultural centrado en las antiguas construcciones o turismo arqueológico.

Respecto al primero se puede decir que dicha comarca toma cada vez más relevancia dentro de los destinos turísticos, centrándose dicha actividad en clara expansión. La existencia de grandes embalses, de algunas pequeñas sierras y de ciertas manchas de dehesas hacen posible la observación de muchas especies de aves. Sin embargo, desde este punto de vista, el mayor atractivo reside en la existencia de grandes extensiones de estepa antropogenica y la presencia de aves asociadas a dicha estepa.

Pero desde el punto de vista de los recursos turísticos, la Serena presenta también otros atractivos menos conocidos pero igual de interesantes. Me refiero en concreto a la existencia de dos yacimientos arqueológicos excepcionales, construidos y habitados hace dos mil quinientos años por una aristocracia de ascendencia tartesia muy influenciada por griegos y fenicios.

El santuario de Cancho Roano se encuentra en el término municipal de Zalamea de la Serena, mientras que el edificio protohistórico de la Mata pertenece al término municipal de Campanario. Ambos distan entre sí dieciocho kilómetros en linea recta, presentando entre ellos muchas similitudes, como su orientación este, su cronología, sus dimensiones y su planta cuadrada, los fosos que rodean sus murallas y el carácter aristocrático de las construcciones.

Cancho Roano, sin embargo tuvo un uso religioso y comercial, mientras que la Mata estaría más orientado al aprovechamiento agrícola, ganadero y cinegético. La Mata sería, por tanto, una hacienda señorial, que tendría el aspecto de una fortaleza de dos plantas, rodeada de una muralla y un foso. En el interior, ademas de la correspondiente zona residencial, habría estancias dedicadas a almacén y a la realización de las labores de transformación de los productos.


   

Por su parte, el santuario de Cancho Roano estaba construido en piedra y adobe, presentando en su fase final un enlucido exterior e interior de arcilla. Su planta era cuadrada y utilizaba las aguas del arroyo Cagancha para surtir a sus pobladores y al foso excavado alrededor de la sacra construcción. La existencia de una estela decorada a modo de escalón en la entrada al templo hace pensar que probablemente, el origen del santuario sería la tumba de un guerrero indígena. Sobre este enterramiento los nuevos pobladores construirían un santuario, modesto y pequeño, del que se conserva un altar, y sobre él, un tercer edificio. Sobre este, a su vez, un cuarto, que el que podemos ver en gran parte hoy día. Finalmente el santuario fue incendiado, enterrado y abandonado tras los augurios de lso sacerdotes o brujos, motivo por el cual el edificio nos ha llegado en muy buen estado. Las excavaciones, no obstante, no han podido determinar con exactitud los dioses que se veneraban en el interior del palacio, aunque algunos investigadores dan a la mujer un papel muy importante. Tal vez sus moradores fueran sacerdotisas consagradas a alguna deidad desconocida. Otros estudiosos destacan también la presencia de numerosas estatuillas de caballos y objetos relacionados con su monta, lo que hace pensar en la diosa Astarté, representada habitualmente junto a este animal.

Como se puede observar, Naturaleza e Historia se unen para hacer de la comarca de la Serena un destino más que interesante.

domingo, 9 de noviembre de 2014

quinto encuentro de blogueros de extremadura.


El próximo 22 de noviembre se va a celebrar en Trujillo, en la sede de la Fundación Xavier de Salas, un encuentro de blogueros de Extremadura. En esta ocasión, el encuentro va a girar en torno a la relación entre Patrimonio Natural y Patrimonio Cultural, y a la importancia que ambos deben tener como recursos turísticos. Para ello se ha elaborado un interesante programa y la intervención de varios blogueros cuyos blogs tratan habitualmente sobre los aspectos señalados.

Además, a lo largo de la jornada tendrá lugar la presentación del libro Extremadura; turismo cultural y patrimonio cultural, confeccionado a partir de artículos y fotografías realizados por los propios blogueros. 

Si queréis asistir a este atractivo encuentro, que se celebra por quinto año consecutivo, debéis poneros en contacto con los organizadores mediante el siguiente correo electrónico: extremadurablogs@gmail.com


jueves, 9 de octubre de 2014

ciervos. las villuercas. cáceres.


Hay ciertos lugares en Extremadura donde, durante esta época del año, es relativamente fácil observar pequeñas manadas de ciervas pastando por dehesas y montes. Hasta ahora las habíamos podido ver en el P.N. de Monfragüe y en la Reserva del Cíjara. El pasado sábado pudimos fotografiarlas también en el Geoparque de las Villuercas, concretamente a ambos lados de la carretera que une el Hospital del Obispo y Navatrasierra.

La mayoría de los ejemplares que pudimos ver eran hembras. Normalmente las hembras son menos esquivas y más fáciles de ver que los machos, porque suelen reunirse en manadas. Algunas, incluso, parecían muy habituadas a la presencia humana y cruzaban las pistas y carreteras con toda parsimonia. Otras, sin embargo, en cuanto nos detectaban huían a toda velocidad y se escondían en la espesura del monte sin hacer ni el más mínimo ruido.




Los machos, sin embargo, son más dificiles de observar, ya que pasan la mayor parte del día escondidos entre la maleza, esperando que caiga la tarde para salir a pelear con otros machos. A pesar de ello, nosotros tuvimos la suerte de ver a un ciervo joven, que pastaba tranquilamente sin inmutarse apenas por nuestra presencia.

Así mismo, pudimos escuchar los tremendos berridos que, con tanta frecuencia, emiten los machos durante la época de la berrea. Son señales inequívocas de las luchas que tienen lugar en los claros del bosque, cuando el sol empieza a ponerse tras las montañas...




domingo, 21 de septiembre de 2014

tormenta en magacela. comarca de la serena. badajoz.


Esta tarde, mientras paseábamos por las inmediaciones del dolmen de Magacela, nos sorprendió una impresionante tormenta. Bueno, en realidad sabíamos que, tarde o temprano, la tormenta iba a descargar sobre nosotros. Pero los negros nubarrones, la luz de la tarde y los relámpagos alumbrando el cielo, daban al lugar una belleza casi mágica que impedía que echáramos a correr hacia los coches para volver a casa.  

¿Cuantos años hace que pusieron aquí esta pesadas piedras? nos preguntábamos. ¿Y cuál sería el significado de los gastados símbolos que dejaron hendidos en la piedra? Después, pudimos leer en un cartel informativo próximo que el dolmen había sido construido tres o cuatro mil años antes de nuestra era y que, probablemente, los esquemas grabados tenían un significado ritual, mágico, funerario o religioso. Lamentablemente, la cúpula petrea y las piedras que formaban el corredor habían desaparecido.  

Más tarde, bajo un tremendo aguacero, volvimos a Villanueva. Y mientras conducía, no podía dejar de preguntarme que sentirían los hombres que levantaron aquellas grandes losas al ver aproximarse hacia ellos una tormenta tan tremenda como la de aquella tarde. 


                                Villanueva de la Serena. A unas horas de producirse el equinoccio de otoño.






miércoles, 17 de septiembre de 2014

cuacos de yuste y carlos quinto.





Cuacos de Yuste es una de las cinco poblaciones de la comarca cacereña de la Vera que están consideradas Conjunto Histórico Artístico. Y ya sabéis lo que eso significa. Arquitectura tradicional de madera, adobe y piedra, rincones de singular belleza, plazas y fuentes de agua clara, petunias y geranios en los balcones... Lo mejor por tanto es coger el coche y acercarse, cámara en mano, hasta Cuacos para pasear por sus callejuelas. O para sentarse en la escalinata de la plaza donde se encuentra la casa que el todopoderoso Carlos V ordenó levantar para su hijo ilegitimo Juan de Austria. Recordemos que, en realidad, Juan de Austria se llamaba Jerónimo, y era conocido como Jeromín.

La historia de Cuacos y de los pueblos de alrededor cambió para siempre cuando el hijo mayor de Juana la Loca eligió un monasterio cercano a la localidad para retirarse del mundo porque, junto a él, llegaron un gran número de sirvientes y de nobles. Ello significó la construcción de casas palaciegas donde acogerlos, ademas de posadas y prostíbulos, algunos de los cuales todavía perduran.



Eso sí. Si después de recorrer el bonito casco urbano de Cuacos pretendéis visitar el Monasterio de Yuste, ni se os ocurra hacerlo el 1 de mayo porque se encuentra cerrado. ¿A quien se le ocurre aprovechar un puente para visitar un lugar tan conocido? Así que, (como muchos otros incautos que no habían podido visitar el lugar) volvimos al día siguiente, dispuestos a conocer el interior del monasterio elegido por Carlos V para pasar sus últimos días.

Mucho se ha escrito sobre el retiro verato de un emperador cansado, triste y enfermo. Manuel Fernández Álvarez en los últimos capítulos de su obra Carlos V, el César y el hombre narra con maestría  la vida cotidiana en el retiro de Yuste. Así, para este autor la jornada de Carlos V, cuando sus dolencias se lo permitían, estaría dedicada en gran parte a la vida religiosa y a su gran afición, la música. Es poco conocido que los frailes jerónimos con mejor voz de aquella época, fueron llamados a Yuste, para deleite del Emperador.

Otra de las ocupaciones de Carlos de Gante eran los cuidados del jardín y platicar sobre política y temas profanos. Igualmente, en ocasiones gustaba de practicar la pesca en el estanque situado delante del palacete. Tal vez fueran los mosquitos que se reproducían en aquel estanque los causantes de el paludismo que acabó con la vida del Emperador. En 2004 el análisis de la falange de su dedo meñique concluyó que esta enfermedad, mal endémico en Extremadura durante muchos siglos y causante de miles de muertes, fue la responsable principal del fallecimiento de Carlos. (Sobre la curiosa historia del dedo menique, que incluye una fotografia de un soldado miliciano fotografiado junto a la momia del Emperador, hay mucha información en distintos blogs y webs)

Igualmente eran muy numerosas las visitas que recibía el monarca. Entre ellas, el autor Manuel Fernández Alvarez destaca las de San Pedro de Alcántara, San Francisco de Borja y sobre todo, la de Jeromín, que al parecer le produjo gran alegría. Sin embargo, las malas noticias que llegaban desde los distintos puntos del imperio, en forma de derrotas militares y de conflictos religiosos, iban minando la moral de Carlos V. A ello había que sumar el fallecimiento de su hermana Leonor, la diabetes y una gota cruel para la que entonces no había remedios.

Finalmente, el 21 de Septiembre de 1558, las señaladas fiebres palúdicas acabaron con la vida del Emperador, cuando contaba con cincuenta y ocho años de edad. Fue enterrado bajo la iglesia del monasterio, donde permaneció hasta que su hijo Felipe II, decidió trasladarlo al Escorial...

Busto de Carlos V, situado en la entrada del palacete de Yuste.
Curiosamente, en Enero de 2000 (justo 500 años después de su nacimiento)
 fue robado por un desconocido que lo devolvió, bajo secreto de confesión
al prior del Monasterio, cinco años después.

El lugar que escogió Carlos V para pasar sus últimos años fue un monasterio
perdido en la Sierra de Tormanto, en la actual comarca de la Vera.
Aledaño al monasterio, Carlos V ordenó construir un palacete de traza
renacentista, según los especialistas, bastante modesto. Hay que tener en
cuenta que dicho edificio se construyó para albergar al hombre  más
poderoso de la tierra. 
El monasterio jerónimo constaba de dos claustros y una iglesia, comunicada a través de una
ventana  con las estancias del Emperador. De esta manera, el nieto de los Reyes Católicos
  podía oír misa sin moverse de su habitación. En la imagen, el claustro renancentista. 
Otro de los palacios de Carlos V se encuentra en pleno corazón de la
Alhambra.  En contraposición al palacete de Yuste, el palacio de Granada
es un edificio majestuosos y de grandes dimensiones. Para muchos, un
verdadero despropósito. Otros, sin embargo, realzan el hecho de haber
 mantenido  los palacios nazaries. Hay que señalar que Carlos V
 intercedió a favor de la construcción de un templo cristiano en el
interior de la Mezquita de Córdoba.
Bajorrelieve de Carlos V en la fachada del palacio que el mismo mandó
construir en la Alhambra de Granada. Como en el famoso lienzo de
Tiziaano, Carlos aparece a caballo y protegido por armadura. Durante
su reinado, gran parte de las riquezas procedentes de las Indias
 Occidentales financiaron las numerosas guerras en las que participó Castilla.
No muy lejos del monasterio, se encuentra el cementerio alemán, donde
descansan los cuerpos de casi 190 soldados fallecidos en territorio español
 durante las dos guerras mundiales. Un lugar muy adecuado para reflexionar
sobre la inutilidad de las guerras y la estupidez del que las provoca.

De todos es conocida la relación de Carlos V con Extremadura durante los últimos años de su vida, cuando ya enfermo y envejecido decidió retirase a un monasterio situado en una inaccesible sierra. Aquejado de gota, temeroso de Dios, deprimido y tal vez con remordimientos, el emperador buscó en la vertiente extremeña de la sierra de Gredos recogimiento para sus últimos días.
Si no me equivoco estos son los únicos reyes enterrados en Extremadura ya que Carlos I, el nieto de Isabel, estuvo  enterrado en Yuste por deseo expreso, hasta que su hijo hizo llevar sus restos al Monasterio del Escorial, donde permanecen en la actualidad.

domingo, 6 de julio de 2014

la orden del temple en las comarcas pacenses de la serena y la siberia.


A medida que los ejércitos cristianos iban conquistando la enorme extensión de territorios que actualmente conocemos como Extremadura, dichos territorios eran repartidos entre las diversas Órdenes militares que, para tal empresa, habían hecho acto de presencia; las Órdenes de Alcántara, de Santiago y del Temple.

Finalmente, tras algunas disputas y trueques, la Orden del Temple disfrutó durante varias décadas de las encomiendas o bailías de Alconétar, Capilla y Jerez. Realmente, para Francisco J. Durán Castellano en su artículo Los templarios en la Baja Extremadura, la primera no alcanzó tanta importancia militar y económica como las encomiendas de Capilla y de Jerez. Además para este mismo autor, aunque la importancia de ambas fue muy similar, la Encomienda de Jerez ha sido mejor conocida, tanto por su privilegiada situación geográfica como por la leyenda creada tras su trágico final. (Recordemos que en Jerez de los Caballeros existe una torre llamada Torre Sangrienta donde murieron ajusticiados los últimos templarios.)


Castillo de Capilla (Badajoz) Poco o nada queda del castillo que habitaron
los templarios. La construcción que ha llegado a nuestros día es bastante
posterior. Las últimas excavaciones han sacado a la luz restos del poblado
islámico que protegía su potente sistema de cercas.
Castillo de Almorchón. De origen árabe, posteriormente cayó en manos
de los templarios. Una vez disuelta la Orden del Temple fue cedido a la
Orden de Alcántara.
Ermita de Belén. Cabeza del Buey. Al parecer, en
origen fue un convento templario.

Hasta la conquista cristiana de las actuales comarcas de la Serena y la Siberia, dicha zona era una  región poco poblada donde se habían asentado diversas tribus bereberes, dedicándose a la ganadería y a la vigilancia de los caminos naturales por los cuales discurrían importantes rutas comerciales que unían Mérida con otras relevantes poblaciones. Para ello, en los puntos más altos habían levantado fortalezas como Capilla, Benquerencia, Magacela y Almorchón. Alrededor de ellas crecían pequeñas alquerías, mientras en los extensos pastizales se criaban rebaños de ovejas. Los bereberes vivían, por tanto, de manera muy similar a como lo habían hecho en las serranías del norte de Marruecos, de donde procedían.

Pero, tras las diversas campañas organizadas por Fernando III, parte de este extenso territorio acabó perteneciendo a la Orden del Temple. En el articulo citado anteriormente, Francisco J. Durán Castellano afirma que  la donación tuvo lugar el 9 de septiembre de 1236, fecha del establecimiento de la Encomienda de Capilla, una de las más importantes de las 24 que tuvo el Temple en Castilla y León.

Igualmente este autor estima que la bailía o encomienda de Capilla ocupó una superficie de 1397 Km2. Este territorio incluía las actuales poblaciones de Capilla, Siruela, Baterno, Sancti Spiritus, Risco, Garlitos, Zarza Capilla, Peñalsordo, Cabeza del Buey, Tamurejo y Garbayuela. Como es de suponer, esta extensión proporcionaba a la Orden destacables ingresos, procedentes de sus pastos y de las miles de cabezas que se alimentaban de ellos, pero también de los impuestos que recaían sobre la caza, la pesca, las colmenas, los pasos, etcétera.

Castillo de Puebla de Alcocer. El tiempo que esta fortaleza permaneció
                   en poder de los templarios fue muy escaso.                          
Restos de una capilla templaria en la Sierra de Lares.
Los restos de muralla que todavía se conservan dan una idea de
la importancia que en determinados momentos tuvo el castillo de Lares.

En los primeros años del siglo XIV, Clemente V disuelve la Orden del Temple. Tras ello, la mayoría de las posesiones de la Encomienda de Capilla fueron cedidas a la Orden de Alcántara. A pesar del tiempo transcurrido, en algunas de sus antiguas posesiones extremeñas todavía ondea la bandera con el emblema templario...

Emblema de la Orden del Temple ondeando en la Torre Sangrienta.
Jerez de los Caballeros. Badajoz.

sábado, 7 de junio de 2014

pinturas esquemáticas del cancho del reloj. solana de cabañas. cáceres.

La misma tarde que volvimos de ver la pinturas esquemáticas de Solana, maravillados por el hermoso paraje donde se encuentran, cayó en mis manos un folleto del recién remodelado Museo Arqueológico de Madrid, en el cual se incluye una estela hallada en las Villuercas entre una de las diez obras singulares que el visitante no debe dejar de ver...

El texto que acompaña a la imagen, un tanto borrosa, de esta pieza es el siguiente; la estela de Solana de Cabañas, que así es como se le conoce, tiene grabada la figura del jefe local con los objetos que simbolizaron su poder y legitimaron su control sobre el territorio, marcada con esta estela de finales de la Edad de Bronce. Yo añadiría, entre otras cosas y como curiosidad, que en la parte inferior aparece el esquema de un carro de cuatro ruedas tirado por dos cuadrúpedos.

Reproducción de la Estela de Solana.  Como es
habitual, junto al guerrero aparecen sus armas y
un gran escudo.

Hoy día se desconoce el lugar exacto donde se encontró esta pieza arqueológica; solo se sabe que dicho hallazgo tuvo lugar en las inmediaciones de Solana, una pequeña población perteneciente a Cabañas del Castillo. Si queréis conocer más sobre las estelas decoradas no dudéis en visitar Estelas decoradas de Extremadura, una web estupenda donde aparece una amplia información sobre todas las piezas de este tipo encontradas hasta la fecha. Igualmente podéis visitar el siguiente enlace;



estelas decoradas.
Aunque se han encontrado estelas de este tipo a lo largo y ancho de toda la geografía extremeña se considera que la comarca pacense de la Serena es uno de los principales focos donde se produjo esta manifestación religiosa-funeraria.






En realidad, aunque las estelas decoradas y las pinturas esquemáticas comparten el mismo marco geográfico, se distancian en el tiempo en algunos cientos de años. Es decir, los hombres que tallaron en la piedra al guerrero y sus armas no fueron los mismos que dejaron las marcas de sus dedos sobre las paredes del Cancho del Reloj. Según los especialistas, los grupos humanos que nos dejaron las estelas vivieron al final de la Edad de Bronce mientras que las pinturas esquemáticas datan de la Edad del Cobre o Calcólitico. A groso modo se podría decir, por tanto, que las pinturas son más de mil años más antiguas.

Y dicho esto, vayamos a las pinturas esquemáticas de Solana, situadas como la mayoría de los yacimientos de este tipo, en un lugar de difícil acceso. Respecto a eso, tengo que reconocer que la ausencia de indicaciones y señales informativas hizo bastante complicado para nosotros llegar al yacimiento. Desconozco si esta falta de información tiene como objetivo preservar el lugar del vandalismo o simplemente se trata de falta de interés de las autoridades.

Por desgracia, el paso del tiempo y los líquenes que se desarrollan en la piedra han deteriorado bastante las pinturas y algunos motivos han desaparecido o apenas son perceptibles. Además las que todavía son visibles muestran un gran descoloramiento. Aun así, se pueden apreciar algunas figuras antropomorfas, entremezcladas con puntos y rayas, seguramente producidas por el deslizamiento de las yemas de los dedos embadurnadas de oxido de hierro mezcladas con grasa animal y/o pigmentos vegetales.

Todas las pinturas que pudimos ver son de color rojo, presentando la mayoría de ellas trazos gruesos. Tan solo encontramos un motivo que pudiera haberse hecho con cañas, ramas o huesos a modo de pincel, a juzgar por su fino trazo.

Posibles figuras antropomorfas e ideomorfos, constituidos por puntos
y rayas,  aparecen en el gran mural del abrigo del Reloj.
También se pueden ver lineas, producidas por el desplazamiento vertical
de los dedos mojados en pintura.
¿La huella de una mano izquierda embadurnada de pintura apoyada
sobre la pared?
Antropomorfo rodeado de lineas verticales. El deterioro
de las pinturas no permite afirmar  que estas rayas verticales
 correspondan realmente a las patas de algún tipo de cuadrupedo. 
Antropomorfo y trazos verticales.
Ideomorfo de trazo fino, realizado con huesos, cañas o ramas.

Como os decía, el abrigo del Cancho del Reloj está enclavado en un lugar singular, casi mágico. Si emocionante resulta contemplar las pinturas que dejaron sobre sus paredes los hombres y mujeres que hace miles de años poblaron estas tierras, no lo es menos observar bajo tus ojos el planeo de los buitres leonados. O contemplar desde las alturas el increíble paisaje apalachiense de las Villuercas. Eso, sin embargo, lo dejaremos para otro capítulo...



Las pinturas esquemáticas del abrigo de la Calderita se encuentran en el término municipal de la Zarza (Badajoz), concretamente en una escarpada falda de la Sierra de Peñas Blancas, y constituyen una de las muestras más importantes de este tipo de manifestaciones a lo largo y ancho de la geografía extremeña.
Estas pinturas no son una excepción y por ello hay que pasar un buen rato intentando identificar las diminutas figurillas, a veces muy deterioradas, que hace miles de años (entre 3000 y 1000 años a.d.C.) dejaron en las rocosas paredes de dicha sierra los hombres que poblaron la actual comarca de la Serena.


Dichas pinturas rupestres se encuentran dentro de un abrigo situado en la Sierra de Pela (Badajoz), concretamente en el lugar llamado Pedriza Vieja. Lamentablemente su estado de conservación es bastante malo ya que las paredes de este abrigo aparecen actualmente muy ennegrecidas por los líquenes.


pinturas esquemáticas de la cueva de álvarez. desfiladero del río ruecas. cañamero. cáceres.
Esta cueva acoge en su interior una serie de pinturas muy interesantes situadas por los especialistas en el Calcolítico. Se estima que, en la península ibérica, este periodo se desarrolló aproximadamente entre 4000 y 3000 años a.C.