No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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miércoles, 9 de noviembre de 2016

primeras jornadas antonio de nebrija. vida, obra y relación con zalamea de la serena.


Es muy poco conocido que el humanista Antonio de Nebrija vivió en el territorio que actualmente conocemos como Extremadura, durante un periodo de aproximadamente dieciséis años. Gata, Alcántara, Brozas, Villanueva de la Serena, Zalamea de la Serena fueron algunos de los lugares donde Nebrija vivió y compuso algunas de su obras más conocidas.

Precisamente para dar a conocer este hecho, el próximo 19 de noviembre se van a celebrar las I Jornadas Antonio de Nebrija. Vida, obra y relación con Zalamea de la Serena. Se da la circunstancia además de que el Centro de Profesores y Recursos (CPR) de Castuera certificará 10 horas (1 crédito) a los asistentes a dichas jornadas.  (INSCRIPCIÓN EN CPR CASTUERA)

Agradecer desde aquí a Félix Huertos, Concejal de Cultura del Ayto.de Zalamea, la confianza puesta en mi y también a los ponentes, todos ellos de primera fila y grandes conocedores de la figura del humanista Nebrija, su colaboración desinteresada en este acto. 


viernes, 4 de noviembre de 2016

la extremadura tartesia

Hace unas semanas apareció en El País un artículo sobre los trabajos que un grupo de arqueólogos están realizando en el yacimiento de El Turuñelo (Guareña) y que están desenterrando, para sorpresa de muchos, los restos de un gran edificio tartesio, coetáneo a Cancho Roano o La Mata. Estamos hablando por tanto de un descubrimiento excepcional.

Sin embargo, hay algo en esta noticia que llama poderosamente la atención; la existencia de otro gran yacimiento tartesio en el cerro Tamborríos, muy cerca de Villanueva de la Serena, del que apenas se tenían noticias hasta la aparición de esa noticia en el periódico antes citado. Además, según Esther Rodríguez, coordinadora de las excavaciones, este yacimiento sería de gran envergadura y tendría mayor capacidad política que Cancho Roano o el Turuñuelo.

He de decir que hasta la fecha, a pesar de las excavaciones (al menos tres) que se han realizado a lo largo de los últimos años en Tamborríos, este yacimiento había pasado desapercibido para el gran público y que yo mismo nunca había oído hablar de él. Es de esperar que a raíz de esta noticia se den a conocer estos estudios.

En primer término, el castillo de la Encomienda de Castilnovo.
Detrás, el cerro de Tamborrios. Entre las dos elevaciones, el punto exacto
donde el río Zújar desemboca en el Guadiana. 
El cerro de Tamborríos desde el badén el río Zújar. Su nombre se debe 
a su situación, entre ambos ríos, Zújar y Guadiana. Dos grandes 
depósitos de agua, visibles a gran distancia, ocupan  la cresta del cerro.

Por lo tanto, tras este y otros hallazgos que se han producido en los últimos años, parece cada vez más evidente que en una amplia zona del territorio que hoy conocemos como Extremadura, comprendida entre el río Tajo y el norte de Sierra Morena, se produjo aproximadamente entre los siglos X y V a.C. un fenómeno cultural tartesio o muy relacionado con el pueblo tartesio.

Eso quiere decir que al foco central situado en las costas de Cádiz y Huelva y parte de Sevilla, donde tradicionalmente se ha situado el antiguo y mítico reino de Tartesos, habría que añadir una zona periférica que incluiría algunos puntos del Algarve y del Alentejo en Portugal, y determinadas zonas de Extremadura, situados concretamente en las proximidades de la orilla sur del Tajo y en la comarca de la Serena y alrededores.

Entre los primeros destaca la localidad de Aliseda, donde en 1920 se encontró un conjunto de joyas que se conoce actualmente como tesoro de Aliseda, y Talavera la Vieja, ahora bajo las aguas del embalse de Valdecañas.

Alcacer do Sal. Portugal. El estuario do Sado fue también lugar de
asentamientos tartesios.
Bajo las aguas de Valdecañas se encuentran los restos de Talavera la Vieja.
En 1995 se produjo el hallazgo de ciertas piezas orientalizantes
procedentes seguramente de una necrópolis. 

En la provincia de Badajoz, sin embargo, la lista es más extensa. Los trabajos realizados en yacimientos como Medellín, Mérida, Cancho Roano, La Mata, Lacimurga, Tamborríos y ahora El Turuñuelo de Guareña están evidenciando que el fenómeno tartesio fue mucho más relevante que lo que hasta hace poco los investigadores habían supuesto. Además, es probable que todavía no hayan salido a la luz más que una parte de los asentamientos tartesios que hubo en las cercanías del Guadiana.

Cancho Roano, espectacular edificio construido probablemente
con fines religiosos. Zalamea de la Serena.( Badajoz)
La Mata. Al contrario que Cancho Roano, este
edificio estuvo muy relacionado con la explotación agropecuaria
de la zona. Campanario (Badajoz)
Lacimurga. Ciudad romana situada a orillas del Guadiana, levantada sobre 
un asentamiento anterior. Los trabajos de excavación detectaron la presencia 
de elementos orientalizantes, de gran similitud a los encontrados en Medellín.
Necrópolis del Cerro del Castillo. Medellín. Otro de los lugares
donde las excavaciones han hecho evidente la existencia
de un importante sentamiento fenicio. 

Sin embargo, los investigadores no se ponen de acuerdo en el origen de este fenómeno, pues mientras algunos investigadores afirmaban que obedece a la llegada y establecimiento de flujos de población procedentes del sur de la península, otros concluyen que deriva de un sustrato indígena muy influenciado por el contacto con los fenicios. Finalmente parece ser que se ha impuesto la segunda teoría, es decir la que defiende el influjo de los pueblos del Mediterráneo sobre la población autóctona.

(Hago aquí un inciso para aclarar que en este caso podría hablarse indistintamente de tartesios y de periodo orientalizante, denominado así por la gran similitud de muchos de los objetos con otros encontrados en numerosos yacimientos de la cuenca mediterránea. Como curiosidad, citar la presencia de una estela de guerrero en el escalón de la entrada principal de Cancho Roano, lo cual hace pensar en una continuidad indígena y no en nuevos pobladores.)

Por tanto, simplificando mucho, la secuencia que habría que establecer para la Edad de Hierro en esta gran parte del territorio extremeño antes referida sería la siguiente; sobre el territorio donde vivieron los creadores de las pinturas rupestres (Calcolítico. Aprox 3000-2000 a.C) y de las estelas decoradas (Bronce final. Aprox 2000-1000 a.C) se estableció una cultura tartesia resultado de la interacción entre fenicios y el sustrato indigena, que desapareció tan misteriosamente como apareció (I Edad del Hierro. Aprox 1000-400 a.C). Recordemos que Cancho Roano fue destruido y abandonado por sus habitantes por algún motivo que todavía desconocemos. Posteriormente gran parte de la provincia de Badajoz, sería ocupado por túrdulos o turdetanos, mientras que en la actual provincia de Cáceres serían los vetones los nuevos pobladores (II Edad del Hierro. Aprox.400-200 a.C).

FUENTE; http://contenidos.educarex.es/mci/2002/25/secc12/s12p1.htm


Hace dos mil quinientos años llegaron a estas tierras gentes procedentes del antiguo reino de Tartessos... Probablemente habría que hablar de una aristocracia procedente de las costas del sur, que protagonizó un fenómeno o unidad cultural.



Este yacimiento últimamente ha adquirido más importancia si cabe, sobre todo para el gran público, a raíz de que National Geographic lo citara en un documental como posible destino de los supervivientes de la Atlántida.



El origen  de Cancho Roano, según algunas hipótesis, podría ser el túmulo o enterramiento de un importante guerrero, a juzgar por los restos encontrados y por la estela funeraria que se encuentra formando parte de la escalera de acceso



Esta estatuilla formaría parte de un conjunto de caballo y jinete dispuestos sobre una plataforma representando una escena de caza. Según estos mismos investigadores, no se ha encontrado ninguna otra pieza similar, ni dentro de la península ni fuera de ella.



Parece ser, por los restos encontrados, que en este lugar existió ya un asentamiento prerromano que fue habitado a partir del siglo V a.C. Pero los momentos de mayor esplendor debieron alcanzarse posteriormente, cuando los romanos se asentaron por toda la zona.




talavera la vieja
Es una de las imágenes turísticas más difundidas de Extremadura y sin embargo, pocos saben que en los años sesenta del pasado siglo el monumento fue trasladado piedra a piedra hasta el lugar que ahora ocupa. El motivo, la inundación del valle donde se asentaba, a causa de la construcción del embalse de Valdecañas  en la cuenca media del río Tajo.
Aunque se han encontrado estelas de este tipo a lo largo y ancho de toda la geografía extremeña se considera que la comarca pacense de la Serena es uno de los principales focos donde se produjo esta manifestación religiosa-funeraria.


la estela decorada de solana de cabañas.
La estela decorada de Solana de Cabañas es una pieza arqueológica que se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de Madrid, totalmente remodelado tras las últimas obras. La singularidad que presenta dicha estela es que aparece en la web del MAM entre las catorce piezas imprescindibles para el visitante, junto a piezas tan conocidas como la Dama de Elche o la Estatua de Livia. Igualmente en el folleto que entregan en la recepción del museo se presenta como una de las diez obras singulares que el visitante no debe dejar de ver...

jueves, 20 de octubre de 2016

segura de toro. cáceres. verracos vetones y lagares celtas.


En la actualidad se desconoce la función que para sus constructores tenían esos enormes verracos pétreos que han aparecido dentro de los límites que los historiadores establecen para la cultura vetona, ¿Función religiosa o funeraria? ¿Delimitadores de territorio? ¿Muestras de fuerza y poder? Tal vez, estas enormes representaciones significaron para los vetones sendas cosas aunque parece claro que estas esculturas que representan toros, jabalíes o cerdos, fueron muy importantes para ellos, tanto que actualmente la cultura vetona es conocida también como cultura de los verracos. Recordemos que cuando hablamos de vetones nos referimos a los integrantes de una comunidad que se asentó, entre el siglo V y la llegada de los romanos, en una gran zona que comprende principalmente parte de las actuales provincia de Ávila, Salamanca, Segovia y Cáceres.

Como podéis ver, el verraco de Segura de Toro es sencillamente espectacular y por eso, embellece la plaza principal, da nombre a la localidad y figura en el escudo, siendo además un monumento que atrae a los amantes de las piedras viejas y a otros bichos raros. Sin embargo, dado que mi amigo Samuel ya trató magistralmente este verraco vetón en su blog, no voy a detenerme mucho más en este punto y me voy a limitar solo a recomendar una atenta lectura de su artículo en Extremadura; caminos de cultura, a través de la cual podréis obtener una valiosa información sobre este verraco y sobre sus constructores.



Realmente, lo que nos llevó a la intrincada localidad de Segura de Toro no fue unicamente el verraco, sino la ruta senderista de Los lagares celtas, una ruta circular que tiene como objetivo visitar una serie de curiosas oquedades realizadas claramente por el hombre con la función de recoger algún líquido. No está claro, por tanto, que estos huecos artificiales sean lagares ni tampoco que sean celtas, aunque no hay que olvidar que en general se considera que el pueblo vetón es de origen celta y que en las proximidades de Segura de Toro existió un castro vetón de donde procede el famoso verraco.




En las imágenes se puede observar que todos los huecos están provisto de un pequeño canal de desagüe, signo inequívoco de que fueron excavados para contener algún tipo de líquido. Sin embargo algunos investigadores opinan que tal vez estas oquedades no fueron concebidas para recoger el mosto de la uva, sino que eran altares rupestres donde se recogía la sangre de los animales sacrificados en los rituales religiosos. A bote pronto, recuerdo este tipo de supuestos altares en las cercanías de Trujillo, en Santa Cruz de la Sierra y cerca de Salvaleón.

Lo más curioso es que en medio de todos esas lagaretas o altares existe una gran piedra tallada que si parece obedecer a la tipología de lagar que he consultado, pues consta de una superficie plana de planta irregular de al menos cuatro metros cuadrados, con reborde y canal de desagüe. No hace falta un detenido examen para comprobar que en esta ocasión intervinieron manos más expertas que disponían de herramientas más avanzadas.



En definitiva, un viaje más al pasado de estas tierras y a los misterios que guarda. Lástima que el seco otoño que estamos sufriendo nos impidiera disfrutar plenamente del paisaje y que los propietarios del centenario Castañar del Temblar hayan decidido prohibir la entrada en época de la recolección de castañas debido a las grandes pérdidas que sufren por la poca consideración de los excursionistas que visitan la zona.

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Los vetones fueron un pueblo de descendencia celta que habitaron principalmente las actuales provincias de Ávila, Cáceres y Salamanca. También se han encontrado restos de sus poblamientos en Toledo y Zamora. El río Guadiana por el sur y el Duero por el norte actuaron de fronteras naturales para este pueblo, que se asentó en los territorios antes citados entre los siglos V y I a.C. 


altares rupestres 
Los altares rupestres son manifestaciones del arte rupestre que habitualmente suelen pasar desapercibidas siendo, desde mi punto de vista, una de las más emocionantes; simplemente, me resulta sobrecogedor pensar que sobre esas piedras nuestros antepasados realizaban sus rituales, ceremonias y sacrificios en sus intentos de comunicarse con el más allá. 


los doce apostoles
A nuestros pies percibo que este lugar ya fue especial para la comunidad que hace miles de años habitaron estas tierras; varias lagaretas, tal vez altares rupestres, aparecen talladas en la roca. (Sorprendentemente no he encontrado nada referente a este lugar en Internet, aunque supongo que ya ha sido convenientemente descrito por arqueólogos e historiadores)

megalitísmo. dólmenes.
En los últimos meses he tenido la oportunidad de visitar algunos de los dólmenes más espectaculares que se conservan en la península ibérica. Antequera (Málaga) Villamartín (Cádiz) o el distrito portugués de Évora son lugares donde el megalitismo, al igual que en gran parte del territorio extremeño, se manifestó de manera notable. 

Según la RAE un crómlech o crónlech (menos usado) es un monumento megalítico consistente en una serie de piedras o menhires que cercan un corto espacio de terreno llano y de forma elíptica o circular. En portugués, se emplea el término cromeleque para designar a este conjunto de menhires.

lunes, 10 de octubre de 2016

los locos del arte rupestre. dos.




El pasado domingo, en algún lugar de La Serena cuyo nombre no conviene todavía revelar, mis amigos Carlos Señor Nieto y José Sánchez Luis encontraron un abrigo inédito de pinturas rupestres sencillamente espectacular e importantísimo para seguir progresando en el conocimiento del arte esquemático extremeño.

Lógicamente, dicho hallazgo fue puesto en conocimiento de los máximos responsables de la Junta de Extremadura en este campo, los cuales mostraron enseguida su entusiasmo ante "la singularidad y calidad de los esquemas encontrados, de una tipología desconocida hasta el momento en Extremadura", considerando además que constituyen un importante nexo de unión entre los diferentes abrigos de las sierras circundantes.

Como podéis ver en las imágenes, los esquemas se encuentran en regular estado de conservación. Sin embargo, una vez procesadas, sobresaliendo entre distintos motivos bastante difuminados por la acción del tiempo, se puede apreciar un gran panel con al menos cuatro grupos de antropomorfos que parecen entrelazados por los brazos. ¿Figuras femeninas en danza ritual? ¿Representaciones de distintas partidas de guerreros? ¿Un mapa de las tribus que poblaban el territorio? ¿El esquema de una batalla? Me temo que nunca lo sabremos...


Lo que si parece claro es que cada grupo contiene un número distinto de figuras. El grupo superior izquierdo, el mejor definido y conservado, consta de seis elementos mientras que los que están situados bajo él contienen cuatro (muy difuminadas), cinco, siete y tres, Igualmente hay ciertas manchas que podrían haber sido grupos de similares características, así como elementos aislados que no pertenecen a ningún conjunto.

En cualquier caso, esta extraordinaria agrupación de antropomorfos será convenientemente estudiada en su momento por los especialistas, los cuales establecerán la fecha aproximada de ejecución y darán su interpretación sobre el significado de los esquemas, seguramente más acertada que la mía. Mientras tanto, contemplemos estas joyas que ahora, después de varios miles de años, salen a la luz para disfrute de todos nosotros...

(Todas las fotografías han sido realizadas por Carlos Señor Nieto y José Sánchez Luis. Posteriormente fueron procesadas por Alejandro G. Pizarro )









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los locos del arte rupestre.
El pasado fin de semana tuve la suerte de coincidir con un grupo de personas que tienen la extraña pero sana afición de recorrer las sierras extremeñas en busca de las pinturas que dejaron hace miles de años los hombres que habitaron estas tierras. Uno de ellos, Jaime, tiene su campo de acción en las espectaculares y abruptas cordilleras del Geoparque de las Villuercas. Otros tres, Casimiro, Juanjo y Jesús, han puesto su punto de mira en las preciosas sierras donde termina la comarca de la Serena y empieza la provincia de Córdoba. Alejandra y Alejandro, sin embargo, salen cada fin de semana a la Sierra de San Serván y a las sierras limítrofes.

pinturas rupestres del abrigo de las palomas. arroyo de san serván. badajoz.
Como en otras ocasiones, durante un buen rato disfrutamos fotografiando y observando los esquemas, e intentando descifrar el significado que hace algunos milenios los hombres que los hicieron quisieron dar a los dibujos que ahora teníamos ante nosotros, en bastante buen estado de conservación.

Hoy quiero compartir con vosotros un grupo de pinturas rupestres que tuvimos la suerte de admirar hace tan solo dos o tres fines de semanas. He de decir que nunca antes había visto en Extremadura, un grupo de pinturas tan espectaculares como las que pudimos contemplar el referido fin de semana, tanto por el número de figuras como por las características de algunos de los dibujos.




pinturas. rupestres del cancho del reloj. solana de cabañas. cáceres. Por desgracia, el paso del tiempo y los líquenes han deteriorado bastante las pinturas y algunos motivos han desaparecido o muestran un gran descoloramiento. Aun así, se pueden apreciar algunas figuras antropomorfas, entremezcladas con puntos y rayas, seguramente producidas por el deslizamiento de las yemas de los dedos embadurnadas de óxido de hierro mezcladas con grasa animal y/o pigmentos vegetales.

Las pinturas esquemáticas del abrigo de la Calderita se encuentran en el término municipal de la Zarza (Badajoz), concretamente en una escarpada falda de la Sierra de Peñas Blancas, y constituyen una de las muestras más importantes de este tipo de manifestaciones a lo largo y ancho de la geografía extremeña.


Estas pinturas no son una excepción y por ello hay que pasar un buen rato intentando identificar las diminutas figurillas, a veces muy deterioradas, que hace miles de años (entre 3000 y 1000 años a.d.C.) dejaron en las rocosas paredes de dicha sierra los hombres que poblaron la actual comarca de la Serena.


Dichas pinturas rupestres se encuentran dentro de un abrigo situado en la Sierra de Pela (Badajoz), concretamente en el lugar llamado Pedriza Vieja. Lamentablemente su estado de conservación es bastante malo ya que las paredes de este abrigo aparecen actualmente muy ennegrecidas por los líquenes.


Esta cueva acoge en su interior una serie de pinturas muy interesantes situadas por los especialistas en el Calcolítico. Se estima que, en la península ibérica, este periodo se desarrolló aproximadamente entre 4000 y 3000 años a.C.

martes, 4 de octubre de 2016

reciclaje, vandalismo y expolio.

Después de leer el artículo Reciclando la historia. Reutilización de milarios en  Aldea del Cano y Casas de Don Antonio en el siempre interesante blog Cáceres al detalle, recordé que yo también había traído a este blog algunos casos de reutilización de material en desuso en diversas partes de Extremadura.

Y es que a lo largo de la Historia siempre ha sido habitual reutilizar el material constructivo dejado por los anteriores ocupantes a la hora de levantar castillos, iglesias o simples cercados. Esta práctica, lógica por otra parte, es la causa del gran deterioro que presentan hoy día muchos de los yacimientos arqueológicos que hay repartidos por toda la geografía extremeña.

En Extremadura son muy conocidas, por ejemplo, las estatuas togadas empotradas en los muros del palacio de los Mejía en Torremejía o las columnas procedentes del teatro romano de Medellín que adornan la portada de la iglesia de Santa Cecilia.

Palacio de los Mexia o los Lastra. Torremejía. Badajoz.
Parroquia de Santa Cecilia en Medellín. Badajoz.

Pero tal práctica fue una constante y por ello hay mil y un ejemplos; mezquitas o sinagogas reconvertidas en iglesias, ermitas visigodas construidas con sillares romanos o alcazabas islámicas levantadas con el material que dejó por estas tierras el otrora poderoso Imperio Romano. Por tanto, sería imposible dar cuenta de todos. Sin embargo hay casos curiosos que conviene reseñar, como el de la ermita de Nuestra Señora de Piedraescrita (Campanario), que toma su nombre por la presencia de una lápida romana en uno de sus muros. Curiosamente esta antigua reutilización de espacios completos o de elementos constructivos ha llegado a nuestros días y comprende variantes muy distintas que van desde ser la simple reutilización de un pilar o de un milario como banco a la conversión en palacio renacentista de un templo romano, como ocurrió con el conocido Templo de Diana de Mérida.

Detalle del Palacio de los Corbos, integrado entre las
columnas del Templo de Diana de Mérida.

Otras veces la reutilización de los materiales supuso un grave daño a las antiguas estructuras. Así, alcazabas y fortalezas como las de Mérida o Medellín fueron construidas en gran medida a partir de los abundantes sillares que suministraban  las ruinas de lo que en su día fueron prosperas ciudades. Parece ser que en el caso del teatro romano de Medellín, el derrumbe de parte de la montaña sobre la que se excavó, protegió en gran medida las gradas del teatro. Sin embargo, como sabéis, la escena sufrió peor suerte y no llegó a nuestros días, en parte por la retirada de los materiales que la conformaban para la construcción de un templo cristiano levantado a escasa distancia por los primeros pobladores castellanos que se establecieron en la zona. 

Graderío del teatro romano de Medellín. Al fondo la iglesia de Santiago.
Tumbas medievales entre los restos del teatro de Medellín.
Maqueta del Teatro Romano de Cádiz. Ante esta imagen nos podemos
hacer una idea del tremendo expolio sufrido a lo largo de los siglos
por la mayoría de los monumentos de este tipo

Como decía, hay numerosos ejemplos de reutilización de material o de cambio de funcionalidad de edificios completos. Sería inútil intentar traerlos a todos. Sin embargo, no me resisto a mostrar algunos ejemplos más que encuentro especialmente llamativos, como los que siguen a continuación.

A la izquierda, inscripciones islámicas realizadas sobre columnas romanas.
Posteriormente estas columnas serían integradas en el siglo XVIII
en la construccion de un convento.
Actual Parador de Turismo de Mérida.
Ermita de Santa Lucia del Trampal.
Es lo que ha nos llegado de un gran complejo monacal levantado
sobre los restos de un templo romano dedicado a la diosa romana Ataecina,
asimilada como Proserpina por los romanos.
Restos de cañerías de piedra labrada formando parte de una cerca
 construida en piedra seca. Según la cartelería estas conducciones de agua
tendrían origen romano. Santa Cruz de la Sierra. Cáceres.
Espadaña de la Iglesia de Santiago Apóstol, construida 
sobre los restos de una antigua mezquita.
Capilla (Badajoz)
Habilitación de casamata de la Guerra Civil en el Castillo de Medellín. 
Vandaslimo en un abrigo de Arte Rupestre.

Lógicamente, aquellos eran otros tiempos, en los que no cabían conceptos como conservación del patrimonio. Hoy día, aún suponiendo que debemos saber que la preservación de los yacimientos es vital para el conocimiento de nuestra Historia, el destrozo continúa. En los últimos años he tenido la oportunidad de contemplar sospechosos hoyos diseminados por importantes yacimientos (Alange o Santa Cruz de la Sierra) y de escuchar tremendos relatos de expoliadores sin escrúpulos que desentierran con total impunidad los restos de las antiguas culturas. En los últimos meses he podido ver también preciosos paneles de pinturas rupestres situados en lugares de dificil acceso rayados y piqueteados con la única intención de destruir. 

No nos engañemos, esta es la realidad. Actualmente hay numerosos yacimientos arqueológicos sin protección alguna que están siendo gravemente dañados por los buscadores de piezas arqueológicas. Da igual que se trate de simples aficionados que con la ayuda de un detector de metales alteran los horizontes del suelo en busca de amuletos o monedas, o que hablemos de ladrones de pilones y de escudos nobiliarios de palacios o castillos abandonados. Eso por no hablar de auténticas redes organizadas especializadas en el tráfico de piezas arqueológicas de gran valor... Todos hacen un gran daño al patrimonio.