No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

SEGUIDORES

jueves, 22 de enero de 2015

algunos lugares que hay que conocer en las villuercas.


Hace años que, por fortuna, el geoparque de las Villuercas no deja de proporcionarnos agradables sorpresas. No es que seamos unos asiduos del citado geoparque pero de vez en cuando, dos o tres veces al año, nos gusta hacer senderismo por su interior para conocer la diversidad de sus paisajes, disfrutar de la valiosa arquitectura popular que conservan sus pueblos o seguir los rastros que la Historia nos dejó.

Hoy quiero mostraros los lugares que, por una u otra razón, más atractivos me han resultado... Eso sí. Advierto que para llegar a la mayoría de ellos hay que calzarse las botas de senderista y llevar agua y bocadillos en la mochila. Lamentablemente, faltan algunos por la sencilla razón de que nunca los he visitado, error imperdonable por mi parte que intentaré subsanar próximamente. (Léase Lorera de la Trucha, Arca del Agua y algún otro.)

Estos son los lugares propuestos.

La cabeza del moro es una espectacular y curiosa formación pétrea situada en la falda de la sierra de Berzocana, muy cerca del Cancho de las Sábanas y el Lloraero. Como muestran las fotografías, una gran piedra se mantiene de forma inverosímil sobre una cresta, desafiando al tiempo y a la gravedad. Para acceder a este lugar, podemos dejar el vehículo en las cercanías de la casa rural Finca la Sierra. Desde allí hay un bonito sendero que discurre a media ladera por la citada sierra. En las inmediaciones de la citada casa rural podemos admirar también algunos abrigos con pinturas rupestres.


La cabeza del moro.
Pinturas Esquemáticas, de la cueva de los Cabritos.
Sierra de Berzocana.
Pinturas Esquemáticas, El Risquillo de
Paulino.  Sierra de Berzocana.

El Cancho del reloj es una formación rocosa desde la cual, en mi opinión, se pueden disfrutar de las vistas más espectaculares que ofrece el geoparque. Encaramarse en su cima y disfrutar de los buitres leonados volando bajo tus ojos y tu cámara es todo una gozada. Contemplar las pinturas rupestres que adornan las paredes es un lujo. 

Cancho del Reloj.
Pinturas esquemáticas del Cancho del Reloj.
Las Villuercas desde el Cancho del Reloj.

Cabañas del Castillo es uno de esos lugares que nadie debería perderse por muchas y variadas razones; entre ellas su reducido y bonito casco urbano, su iglesia mudéjar o su maltrecho castillo, desde donde podremos disfrutar de unas vistas sencillamente tremendas. Desde allí podemos acercarnos también al paraje conocido como Apreturas del río Almonte, por donde el citado río discurre encañonado, tras miles de años erosionando la piedra cuarcítica. Un par de puentes medievales, algunos viejos molinos y una preciosa y fresca vegetación ribereña hacen el resto.

Cabañas del Castillo,
Las Villuercas, desde las proximidades de Cabañas.
Apreturas del río Almonte.
Castillo de Cabañas.

El Roble de la Nava es un monumental ejemplar de Quercus pyrenaica que se encuentra en una preciosa dehesa situada en la bonita carretera que une Berzocana y Logrosán. Según la cartelería próxima este roble melojo o rebollo tiene una edad aproximada de 400 años, un diámetro de copa de 29 m. y un perímetro de tronco de 4.55 m. La altura total es de 19 m.  En las fotografías se pueden apreciar las tremendas dimensiones de este árbol en comparación a la figura humana. La primera imagen la tomé durante el mes de noviembre, mientras que la siguiente la hice en marzo. Como sabéis, los robles dejan caer la hoja, mientras que otros árboles del género Quercus, como la encina o el alcornoque, son de hoja perenne.


El Acueducto de las Herrerias es una magistral obra de unos cinco kilómetros de longitud que discurre paralelo a la Garganta de Descuernacabras. Lo más curioso de este acueducto es que apenas hay datos sobre él. En realidad, esta obra está situada dentro del término municipal de Campillo de Deleitosa, y por tanto, no pertenece al geoparque de las Villuercas. Sin embargo, la he incluido en este post por la belleza del paraje por el que discurre y por su proximidad geográfica.

El acueducto se puede recorrer de principio a fin por dentro del canal de conducción de agua, construido en piedra, en buen estado de conservación. Sin embargo, el enfoscado que recubría la obra se encuentra en regular estado en gran parte de sus tramos.

El punto donde alcanza su máxima espectacularidad es el punto medio del recorrido donde, para salvar una escorrentía, se construyó un muro de varios metros de altura. Sobre él, un buen número de arcos en cuya parte superior se encuentra la caja o canal por donde discurría el agua.


El desfiladero del río Ruecas es el resultado de la paciente labor realizada durante millones de años por las impetuosas aguas del río del mismo nombre. La construcción del Embalse del Cancho del Fresno amansó las bravas aguas y nos privó de algunos parajes de singular belleza. Afortunadamente todavía quedan algunos tramos donde la belleza del desfiladero permanece inalterable. Para completar la visita, nada mejor que detenerse para contemplar y fotografiar las interesantes pinturas rupestres de la Cueva de Álvarez o Cueva Chiquita. 

Río Ruecas.
Abrigo de Cueva Álvarez.
Grafema. Cueva de Álvarez,

El Risco de las Villuercas es el punto más elevado de las Villuercas (1601 metros). A su cima se puede llegar en coche desde la ermita del Humilladero o desde Navezuelas gracias a dos pistas construidas para acceder a una base militar ya abandonada. Una vez arriba, olvídate de todo y disfruta del relieve apalachiense del geoparque. Además, en la falda de esta elevación existen atractivos que por si solos merecen una visita; la ya citada ermita del Humilladero, el Arca del Agua o el Pozo de las Nieves. 


El Monasterio de Guadalupe es sin duda unos de los lugares más emblemáticos de Extremadura. Poco se puede decir o escribir sobre el impresionante monasterio y sobre las riquezas que alberga en su interior que no se haya hecho ya. Tras visitar el monumento llega el momento de recorrer las calles de la Puebla y de admirar su arquitectura tradicional de soportales de madera acompañados por el olor que desprenden las macetas y por el sonido del agua que brota de esas viejas fuentes de gastadas piedras. Después, nada mejor que disfrutar de la esplendida fachada del monasterio desde alguna de las terrazas de la Plaza Mayor ante unas tapas de morcilla y de queso de cabra acompañadas de un buen vino de Cañamero.


domingo, 11 de enero de 2015

roble de la nava. berzocana. cáceres.


El Roble de la Nava es un monumental ejemplar de Quercus pyrenaica que se encuentra en una preciosa dehesa situada en la bonita y estrecha carretera que une Berzocana y Logrosán. (Por cierto, me gustaría saber la razón de la reciente eliminación de los robles existentes a ambos lados de esta carretera) Para llegar hasta el enorme roble os recomiendo que dejéis el coche a unos 5 km. de Berzocana, junto a los primeros paneles informativos y que después caminéis un rato por una pista de tierra, atravesando una hermosa dehesa de robles centenarios.

Según la cartelería próxima este roble melojo o rebollo tiene una edad aproximada de 400 años, un diámetro de copa de 29 m. y un perímetro de tronco de 4.55 m. La altura total es de 19 m.

En las fotografías se pueden apreciar las tremendas dimensiones de este árbol en comparación a la figura humana. Las primeras imágenes las tomé durante el mes de noviembre de 2013, mientras que las siguientes las hice en marzo de 2014. Como sabéis, los robles dejan caer la hoja, mientras que otros árboles del género Quercus, como la encina o el alcornoque, son de hoja perenne.

En el muy recomendable libro Árboles singulares de Extremadura (Consejería de Agricultura y Medio Ambiente. Junta de Extremadura. 2004) escrito por Alberto Gil Chamorro (desdeeltorreon.blogspot.com) y coordinado por José Manuel López Caballero (elvuelodelonocrotalo.com), podéis encontrar más información sobre este y sobre otros muchos árboles singulares. Después, os ponéis las botas, os colgáis la mochila y... a disfrutar del invierno por algunas de las dehesas y sierras que tanto abundan por estas tierras, buscando estos extraordinarios ejemplares.





encina la nieta. torre de santa maría. cáceres.   La Nieta está viva, aunque presenta irreparables y evidentes daños tras aquella noche de fuertes vientos. Además, se ha instalado una valla de madera alrededor de su perímetro para evitar el pisoteo de los curiosos. Igualmente se han eliminado los matorrales que tanto afeaban el entorno del monumental ejemplar y algunos restos de vallas de alambre de espino, que impedían acceder a la parcela.           
el jardín de las antigüedades
Hay un jardín en Mérida, escondido y desconocido por la mayoría de los turistas, que recibe el sugerente nombre de "jardín de las antigüedades". Este lugar fue creado a principios del siglo XVIII por el historiador Agustín F. Forner y Segarra y por fray Domingo, un fraile del Convento de Jesús, para preservar las numerosas muestras arqueológicas que ofrecía el subsuelo emeritense.


Pero yo me quedo unos segundos observando sus gruesos y tortuosos troncos, los huecos que el paso del tiempo ha ido socavando en ellos, las rugosidades de la corteza y las caprichosas formas que esta ha ido adquiriendo...


encina la terrona. cáceres.
Atendiendo a la definición expuesta anteriormente está claro que la Encina La Terrona tiene bien merecido pertenecer a este grupo puesto que supera con creces las características exigidas. Lo más llamativo sin duda es la edad que se le atribuye, 800 años, convirtiéndola en la encina más longeva. En cuanto a su tamaño, resulta espectacular.




árboles singulares y casi singulares de extremadura.
Recordemos que se consideran árboles singulares aquellos ejemplares o formaciones vegetales que sean representativos por su rareza numérica, dimensiones excepcionales o pro su interés histórico o cultural.

lunes, 15 de diciembre de 2014

encina la nieta. torre de santa maría. cáceres.



Hace unos días, al volver de Cáceres, aprovechando que pasaba cerca de la encina La Nieta me detuve un momento para comprobar su estado, y como había evolucionado tras los daños sufridos tras un temporal que tuvo lugar en octubre de 2013. La verdad es que esperaba encontrar solo la estructura seca de un árbol muerto, pero afortunadamente me equivoqué. La Nieta está viva, aunque presenta irreparables y evidentes daños tras aquella noche de fuertes vientos. Además, se ha instalado una valla de madera alrededor de su perímetro para evitar el pisoteo de los curiosos. Igualmente se han eliminado los matorrales que tanto afeaban el entorno del monumental ejemplar y algunos restos de vallas de alambre de espino, que impedían acceder a la parcela.
.
La Nieta. Torre de Santa María. Cáceres. Junio de 2010. 
La Nieta. Torre de Santa María. Cáceres. Octubre de 2013.
La Nieta. Torre de Santa María. Diciembre de 2014.
La Nieta. Torre de Santa María. Diciembre de 2014.
La Nieta. Torre de Santa María. Diciembre de 2014.

Según la cartelería existente en el lugar, la encina tiene una edad aproximada de 500 años, presentando un perimetro de tronco de casi 5 metros y un diametro máximo de copa de 21 metros. La altura total es de 17 metros. En esta cartelería se puede leer también que las operaciones de poda a la que ha sido sometida este árbol singular de Extremadura es muy diferente a la tradicional poda que se suelen efectuar sobre las encinas, tal vez para facilitar las labores agrícolas. Esta severa poda, por tanto, habría sido la causante de las pudricciones y las grandes cicatrices que actualmente presenta su gran tronco.

Como os decía, a pesar de estas podas drásticas, de sus años y de los accidentes sufridos durante estos años, la Nieta, aunque algo maltrecha, sigue viva...



el jardín de las antigüedades
Hay un jardín en Mérida, escondido y desconocido por la mayoría de los turistas, que recibe el sugerente nombre de "jardín de las antigüedades". Este lugar fue creado a principios del siglo XVIII por el historiador Agustín F. Forner y Segarra y por fray Domingo, un fraile del Convento de Jesús, para preservar las numerosas muestras arqueológicas que ofrecía el subsuelo emeritense.


Pero yo me quedo unos segundos observando sus gruesos y tortuosos troncos, los huecos que el paso del tiempo ha ido socavando en ellos, las rugosidades de la corteza y las caprichosas formas que esta ha ido adquiriendo...


encina la terrona. cáceres.
Atendiendo a la definición expuesta anteriormente está claro que la Encina La Terrona tiene bien merecido pertenecer a este grupo puesto que supera con creces las características exigidas. Lo más llamativo sin duda es la edad que se le atribuye, 800 años, convirtiéndola en la encina más longeva. En cuanto a su tamaño, resulta espectacular.




árboles singulares y casi singulares de extremadura.
Recordemos que se consideran árboles singulares aquellos ejemplares o formaciones vegetales que sean representativos por su rareza numérica, dimensiones excepcionales o pro su interés histórico o cultural.


viernes, 14 de noviembre de 2014

extremadura; turismo cultural y patrimonio natural. la serena desconocida.

Como os contaba hace unos días, el próximo 22 de Noviembre se va a celebrar en Trujillo, concretamente en la sede de la Fundación Xavier de Salas, una reunión de blogueros, con objeto de debatir sobre la relación existente entre turismo cultural y patrimonio natural, y sobre la importancia de ambos como recursos turísticos. Durante este encuentro tendrá lugar la intervención de varios blogueros cuyos blogs están relacionados, de alguna manera, con el medio ambiente y/o la cultura.

Además, a lo largo de la jornada, la Dirección General de Turismo va a presentar el libro Extremadura; turismo cultural y patrimonio natural, confeccionado con las aportaciones de los blogueros que han querido colaborar en dicha publicación, entre los que me encuentro. En dicha publicación se han incluido más de 30 artículos. A continuación podéis leer un resumen de los dos artículos que envié para dicha publicación. 



La Serena desconocida. La presa antigua de Zalamea de la Serena.

Habitualmente solemos aprovechar los fines de semana para conocer mejor los numerosos tesoros que esconde la tierra extremeña. De esta manera,  poco a poco, hemos descubierto que la comarca de la Serena, cuenta con un patrimonio natural bastante destacable y con ciertos lugares que bien merecen una visita. No olvidemos que las llanuras, dehesas y sierras que conforman su territorio, son cada vez más frecuentadas por los aficionados a la fotografía de aves. Nosotros mismos hemos podido ver varias veces, los bandos de grullas bajo las encinas de las hermosas dehesas de Monterrubio de la  Serena. Además, en cierta ocasión durante alguna ruta senderista por la abrupta Sierra de Tiros, tuvimos la suerte de observar una pareja de cigüeña negra en la proximidades de Castuera.

Pero esta vasta comarca, además de esa riqueza natural, posee también un variado y rico patrimonio cultural, que se nos ha ido mostrando durante estos años. Pinturas rupestres, yacimientos tartesios, fortificaciones romanas, o castillos de origen árabe salpican su geografía, proporcionando a esta comarca un importante valor añadido.

Entre éste patrimonio quiero destacar, quizás por desconocido, una preciosa presa situada en las cercanías de Zalamea de la Serena, que descubrimos hace ya algún tiempo y de manera casual, una soleada tarde de octubre. Porque, lo en principio era un simple paseo por las inmediaciones de aquél embalse nos deparó una agradable y monumental sorpresa. Ante nuestro ojos se erguía una enorme pared, apoyada en poderosos contrafuertes, y una edificación adosada a la presa, que parecía albergar un molino hidráulico en su interior. Cuatro arcos de desagüe completaban el conjunto. De nuevo la casualidad nos había llevado a encontrar, en medio de la insólita comarca pacense de la Serena, una presa no menos insólita.

Por la noche, ya en casa, todavía sorprendido por la belleza del conjunto puede encontrar, con bastante dificultad, algunos datos sobre esta magnífica obra de ingeniería hidráulica. Parece ser que esta presa fue construida entre 1780 y 1816, para embalsar el río Ortigas y mover las piedras de varios molinos construidos aguas abajo. Los impulsores de la obra fueron el Marques de Casamena y las Matas y el Conde de Torre Arce. 

Manuel Díaz Mata y José A. García-Diego clasifican esta presa en el apartado de presa extremeña de contrafuerte construida entre los siglos XVI y XVIII, dándoles una altura de 17 metros y una longitud de 113 metros. Así mismo estiman el volumen de agua embalsada en 0.2 hectómetros cúbicos y la describen como la más hermosa de todas las del siglo XVIII. Debería ser declarada cuanto antes bien de interés cultural.



La tremenda sorpresa que nos llevamos aquella tarde no hizo más que confirmarnos el enorme potencial turístico que posee la comarca de la Serena. La hermosa presa de la Charca de Zalamea era otro ejemplo a sumar a los muchos elementos que ya conocíamos. Y a otros muchos que nos quedaban por conocer...

La Serena desconocida. Dos yacimientos tartesios en un paraiso ornitológico.

La inmensa comarca de la Serena, situada en el Este de la provincia de Badajoz, cuenta con dos importantes recursos turísticos; el turismo ornitológico y el turismo cultural centrado en las antiguas construcciones o turismo arqueológico.

Respecto al primero se puede decir que dicha comarca toma cada vez más relevancia dentro de los destinos turísticos, centrándose dicha actividad en clara expansión. La existencia de grandes embalses, de algunas pequeñas sierras y de ciertas manchas de dehesas hacen posible la observación de muchas especies de aves. Sin embargo, desde este punto de vista, el mayor atractivo reside en la existencia de grandes extensiones de estepa antropogenica y la presencia de aves asociadas a dicha estepa.

Pero desde el punto de vista de los recursos turísticos, la Serena presenta también otros atractivos menos conocidos pero igual de interesantes. Me refiero en concreto a la existencia de dos yacimientos arqueológicos excepcionales, construidos y habitados hace dos mil quinientos años por una aristocracia de ascendencia tartesia muy influenciada por griegos y fenicios.

El santuario de Cancho Roano se encuentra en el término municipal de Zalamea de la Serena, mientras que el edificio protohistórico de la Mata pertenece al término municipal de Campanario. Ambos distan entre sí dieciocho kilómetros en linea recta, presentando entre ellos muchas similitudes, como su orientación este, su cronología, sus dimensiones y su planta cuadrada, los fosos que rodean sus murallas y el carácter aristocrático de las construcciones.

Cancho Roano, sin embargo tuvo un uso religioso y comercial, mientras que la Mata estaría más orientado al aprovechamiento agrícola, ganadero y cinegético. La Mata sería, por tanto, una hacienda señorial, que tendría el aspecto de una fortaleza de dos plantas, rodeada de una muralla y un foso. En el interior, ademas de la correspondiente zona residencial, habría estancias dedicadas a almacén y a la realización de las labores de transformación de los productos.


   

Por su parte, el santuario de Cancho Roano estaba construido en piedra y adobe, presentando en su fase final un enlucido exterior e interior de arcilla. Su planta era cuadrada y utilizaba las aguas del arroyo Cagancha para surtir a sus pobladores y al foso excavado alrededor de la sacra construcción. La existencia de una estela decorada a modo de escalón en la entrada al templo hace pensar que probablemente, el origen del santuario sería la tumba de un guerrero indígena. Sobre este enterramiento los nuevos pobladores construirían un santuario, modesto y pequeño, del que se conserva un altar, y sobre él, un tercer edificio. Sobre este, a su vez, un cuarto, que el que podemos ver en gran parte hoy día. Finalmente el santuario fue incendiado, enterrado y abandonado tras los augurios de lso sacerdotes o brujos, motivo por el cual el edificio nos ha llegado en muy buen estado. Las excavaciones, no obstante, no han podido determinar con exactitud los dioses que se veneraban en el interior del palacio, aunque algunos investigadores dan a la mujer un papel muy importante. Tal vez sus moradores fueran sacerdotisas consagradas a alguna deidad desconocida. Otros estudiosos destacan también la presencia de numerosas estatuillas de caballos y objetos relacionados con su monta, lo que hace pensar en la diosa Astarté, representada habitualmente junto a este animal.

Como se puede observar, Naturaleza e Historia se unen para hacer de la comarca de la Serena un destino más que interesante.