No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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domingo, 21 de septiembre de 2014

tormenta en magacela. comarca de la serena. badajoz.


Esta tarde, mientras paseábamos por las inmediaciones del dolmen de Magacela, nos sorprendió una impresionante tormenta. Bueno, en realidad sabíamos que, tarde o temprano, la tormenta iba a descargar sobre nosotros. Pero los negros nubarrones, la luz de la tarde y los relámpagos alumbrando el cielo, daban al lugar una belleza casi mágica que impedía que echáramos a correr hacia los coches para volver a casa.  

¿Cuantos años hace que pusieron aquí esta pesadas piedras? nos preguntábamos. ¿Y cuál sería el significado de los gastados símbolos que dejaron hendidos en la piedra? Después, pudimos leer en un cartel informativo próximo que el dolmen había sido construido tres o cuatro mil años antes de nuestra era y que, probablemente, los esquemas grabados tenían un significado ritual, mágico, funerario o religioso. Lamentablemente, la cúpula petrea y las piedras que formaban el corredor habían desaparecido.  

Más tarde, bajo un tremendo aguacero, volvimos a Villanueva. Y mientras conducía, no podía dejar de preguntarme que sentirían los hombres que levantaron aquellas grandes losas al ver aproximarse hacia ellos una tormenta tan tremenda como la de aquella tarde. 


                                Villanueva de la Serena. A unas horas de producirse el equinoccio de otoño.






miércoles, 17 de septiembre de 2014

cuacos de yuste y carlos quinto.





Cuacos de Yuste es una de las cinco poblaciones de la comarca cacereña de la Vera que están consideradas Conjunto Histórico Artístico. Y ya sabéis lo que eso significa. Arquitectura tradicional de madera, adobe y piedra, rincones de singular belleza, plazas y fuentes de agua clara, petunias y geranios en los balcones... Lo mejor por tanto es coger el coche y acercarse, cámara en mano, hasta Cuacos para pasear por sus callejuelas. O para sentarse en la escalinata de la plaza donde se encuentra la casa que el todopoderoso Carlos V ordenó levantar para su hijo ilegitimo Juan de Austria. Recordemos que, en realidad, Juan de Austria se llamaba Jerónimo, y era conocido como Jeromín.

La historia de Cuacos y de los pueblos de alrededor cambió para siempre cuando el hijo mayor de Juana la Loca eligió un monasterio cercano a la localidad para retirarse del mundo porque, junto a él, llegaron un gran número de sirvientes y de nobles. Ello significó la construcción de casas palaciegas donde acogerlos, ademas de posadas y prostíbulos, algunos de los cuales todavía perduran.



Eso sí. Si después de recorrer el bonito casco urbano de Cuacos pretendéis visitar el Monasterio de Yuste, ni se os ocurra hacerlo el 1 de mayo porque se encuentra cerrado. ¿A quien se le ocurre aprovechar un puente para visitar un lugar tan conocido? Así que, (como muchos otros incautos que no habían podido visitar el lugar) volvimos al día siguiente, dispuestos a conocer el interior del monasterio elegido por Carlos V para pasar sus últimos días.

Mucho se ha escrito sobre el retiro verato de un emperador cansado, triste y enfermo. Manuel Fernández Álvarez en los últimos capítulos de su obra Carlos V, el César y el hombre narra con maestría  la vida cotidiana en el retiro de Yuste. Así, para este autor la jornada de Carlos V, cuando sus dolencias se lo permitían, estaría dedicada en gran parte a la vida religiosa y a su gran afición, la música. Es poco conocido que los frailes jerónimos con mejor voz de aquella época, fueron llamados a Yuste, para deleite del Emperador.

Otra de las ocupaciones de Carlos de Gante eran los cuidados del jardín y platicar sobre política y temas profanos. Igualmente, en ocasiones gustaba de practicar la pesca en el estanque situado delante del palacete. Tal vez fueran los mosquitos que se reproducían en aquel estanque los causantes de el paludismo que acabó con la vida del Emperador. En 2004 el análisis de la falange de su dedo meñique concluyó que esta enfermedad, mal endémico en Extremadura durante muchos siglos y causante de miles de muertes, fue la responsable principal del fallecimiento de Carlos. (Sobre la curiosa historia del dedo menique, que incluye una fotografia de un soldado miliciano fotografiado junto a la momia del Emperador, hay mucha información en distintos blogs y webs)

Igualmente eran muy numerosas las visitas que recibía el monarca. Entre ellas, el autor Manuel Fernández Alvarez destaca las de San Pedro de Alcántara, San Francisco de Borja y sobre todo, la de Jeromín, que al parecer le produjo gran alegría. Sin embargo, las malas noticias que llegaban desde los distintos puntos del imperio, en forma de derrotas militares y de conflictos religiosos, iban minando la moral de Carlos V. A ello había que sumar el fallecimiento de su hermana Leonor, la diabetes y una gota cruel para la que entonces no había remedios.

Finalmente, el 21 de Septiembre de 1558, las señaladas fiebres palúdicas acabaron con la vida del Emperador, cuando contaba con cincuenta y ocho años de edad. Fue enterrado bajo la iglesia del monasterio, donde permaneció hasta que su hijo Felipe II, decidió trasladarlo al Escorial...

Busto de Carlos V, situado en la entrada del palacete de Yuste.
Curiosamente, en Enero de 2000 (justo 500 años después de su nacimiento)
 fue robado por un desconocido que lo devolvió, bajo secreto de confesión
al prior del Monasterio, cinco años después.

El lugar que escogió Carlos V para pasar sus últimos años fue un monasterio
perdido en la Sierra de Tormanto, en la actual comarca de la Vera.
Aledaño al monasterio, Carlos V ordenó construir un palacete de traza
renacentista, según los especialistas, bastante modesto. Hay que tener en
cuenta que dicho edificio se construyó para albergar al hombre  más
poderoso de la tierra. 
El monasterio jerónimo constaba de dos claustros y una iglesia, comunicada a través de una
ventana  con las estancias del Emperador. De esta manera, el nieto de los Reyes Católicos
  podía oír misa sin moverse de su habitación. En la imagen, el claustro renancentista. 
Otro de los palacios de Carlos V se encuentra en pleno corazón de la
Alhambra.  En contraposición al palacete de Yuste, el palacio de Granada
es un edificio majestuosos y de grandes dimensiones. Para muchos, un
verdadero despropósito. Otros, sin embargo, realzan el hecho de haber
 mantenido  los palacios nazaries. Hay que señalar que Carlos V
 intercedió a favor de la construcción de un templo cristiano en el
interior de la Mezquita de Córdoba.
Bajorrelieve de Carlos V en la fachada del palacio que el mismo mandó
construir en la Alhambra de Granada. Como en el famoso lienzo de
Tiziaano, Carlos aparece a caballo y protegido por armadura. Durante
su reinado, gran parte de las riquezas procedentes de las Indias
 Occidentales financiaron las numerosas guerras en las que participó Castilla.
No muy lejos del monasterio, se encuentra el cementerio alemán, donde
descansan los cuerpos de casi 190 soldados fallecidos en territorio español
 durante las dos guerras mundiales. Un lugar muy adecuado para reflexionar
sobre la inutilidad de las guerras y la estupidez del que las provoca.

De todos es conocida la relación de Carlos V con Extremadura durante los últimos años de su vida, cuando ya enfermo y envejecido decidió retirase a un monasterio situado en una inaccesible sierra. Aquejado de gota, temeroso de Dios, deprimido y tal vez con remordimientos, el emperador buscó en la vertiente extremeña de la sierra de Gredos recogimiento para sus últimos días.
Si no me equivoco estos son los únicos reyes enterrados en Extremadura ya que Carlos I, el nieto de Isabel, estuvo  enterrado en Yuste por deseo expreso, hasta que su hijo hizo llevar sus restos al Monasterio del Escorial, donde permanecen en la actualidad.

domingo, 6 de julio de 2014

la orden del temple en las comarcas pacenses de la serena y la siberia.


A medida que los ejércitos cristianos iban conquistando la enorme extensión de territorios que actualmente conocemos como Extremadura, dichos territorios eran repartidos entre las diversas Órdenes militares que, para tal empresa, habían hecho acto de presencia; las Órdenes de Alcántara, de Santiago y del Temple.

Finalmente, tras algunas disputas y trueques, la Orden del Temple disfrutó durante varias décadas de las encomiendas o bailías de Alconétar, Capilla y Jerez. Realmente, para Francisco J. Durán Castellano en su artículo Los templarios en la Baja Extremadura, la primera no alcanzó tanta importancia militar y económica como las encomiendas de Capilla y de Jerez. Además para este mismo autor, aunque la importancia de ambas fue muy similar, la Encomienda de Jerez ha sido mejor conocida, tanto por su privilegiada situación geográfica como por la leyenda creada tras su trágico final. (Recordemos que en Jerez de los Caballeros existe una torre llamada Torre Sangrienta donde murieron ajusticiados los últimos templarios.)


Castillo de Capilla (Badajoz) Poco o nada queda del castillo que habitaron
los templarios. La construcción que ha llegado a nuestros día es bastante
posterior. Las últimas excavaciones han sacado a la luz restos del poblado
islámico que protegía su potente sistema de cercas.
Castillo de Almorchón. De origen árabe, posteriormente cayó en manos
de los templarios. Una vez disuelta la Orden del Temple fue cedido a la
Orden de Alcántara.
Ermita de Belén. Cabeza del Buey. Al parecer, en
origen fue un convento templario.

Hasta la conquista cristiana de las actuales comarcas de la Serena y la Siberia, dicha zona era una  región poco poblada donde se habían asentado diversas tribus bereberes, dedicándose a la ganadería y a la vigilancia de los caminos naturales por los cuales discurrían importantes rutas comerciales que unían Mérida con otras relevantes poblaciones. Para ello, en los puntos más altos habían levantado fortalezas como Capilla, Benquerencia, Magacela y Almorchón. Alrededor de ellas crecían pequeñas alquerías, mientras en los extensos pastizales se criaban rebaños de ovejas. Los bereberes vivían, por tanto, de manera muy similar a como lo habían hecho en las serranías del norte de Marruecos, de donde procedían.

Pero, tras las diversas campañas organizadas por Fernando III, parte de este extenso territorio acabó perteneciendo a la Orden del Temple. En el articulo citado anteriormente, Francisco J. Durán Castellano afirma que  la donación tuvo lugar el 9 de septiembre de 1236, fecha del establecimiento de la Encomienda de Capilla, una de las más importantes de las 24 que tuvo el Temple en Castilla y León.

Igualmente este autor estima que la bailía o encomienda de Capilla ocupó una superficie de 1397 Km2. Este territorio incluía las actuales poblaciones de Capilla, Siruela, Baterno, Sancti Spiritus, Risco, Garlitos, Zarza Capilla, Peñalsordo, Cabeza del Buey, Tamurejo y Garbayuela. Como es de suponer, esta extensión proporcionaba a la Orden destacables ingresos, procedentes de sus pastos y de las miles de cabezas que se alimentaban de ellos, pero también de los impuestos que recaían sobre la caza, la pesca, las colmenas, los pasos, etcétera.

Castillo de Puebla de Alcocer. El tiempo que esta fortaleza permaneció
                   en poder de los templarios fue muy escaso.                          
Restos de una capilla templaria en la Sierra de Lares.
Los restos de muralla que todavía se conservan dan una idea de
la importancia que en determinados momentos tuvo el castillo de Lares.

En los primeros años del siglo XIV, Clemente V disuelve la Orden del Temple. Tras ello, la mayoría de las posesiones de la Encomienda de Capilla fueron cedidas a la Orden de Alcántara. A pesar del tiempo transcurrido, en algunas de sus antiguas posesiones extremeñas todavía ondea la bandera con el emblema templario...

Emblema de la Orden del Temple ondeando en la Torre Sangrienta.
Jerez de los Caballeros. Badajoz.

sábado, 7 de junio de 2014

pinturas esquemáticas del cancho del reloj. solana de cabañas. cáceres.

La misma tarde que volvimos de ver la pinturas esquemáticas de Solana, maravillados por el hermoso paraje donde se encuentran, cayó en mis manos un folleto del recién remodelado Museo Arqueológico de Madrid, en el cual se incluye una estela hallada en las Villuercas entre una de las diez obras singulares que el visitante no debe dejar de ver...

El texto que acompaña a la imagen, un tanto borrosa, de esta pieza es el siguiente; la estela de Solana de Cabañas, que así es como se le conoce, tiene grabada la figura del jefe local con los objetos que simbolizaron su poder y legitimaron su control sobre el territorio, marcada con esta estela de finales de la Edad de Bronce. Yo añadiría, entre otras cosas y como curiosidad, que en la parte inferior aparece el esquema de un carro de cuatro ruedas tirado por dos cuadrúpedos.

Reproducción de la Estela de Solana.  Como es
habitual, junto al guerrero aparecen sus armas y
un gran escudo.

Hoy día se desconoce el lugar exacto donde se encontró esta pieza arqueológica; solo se sabe que dicho hallazgo tuvo lugar en las inmediaciones de Solana, una pequeña población perteneciente a Cabañas del Castillo. Si queréis conocer más sobre las estelas decoradas no dudéis en visitar Estelas decoradas de Extremadura, una web estupenda donde aparece una amplia información sobre todas las piezas de este tipo encontradas hasta la fecha. Igualmente podéis visitar el siguiente enlace;



estelas decoradas.
Aunque se han encontrado estelas de este tipo a lo largo y ancho de toda la geografía extremeña se considera que la comarca pacense de la Serena es uno de los principales focos donde se produjo esta manifestación religiosa-funeraria.






En realidad, aunque las estelas decoradas y las pinturas esquemáticas comparten el mismo marco geográfico, se distancian en el tiempo en algunos cientos de años. Es decir, los hombres que tallaron en la piedra al guerrero y sus armas no fueron los mismos que dejaron las marcas de sus dedos sobre las paredes del Cancho del Reloj. Según los especialistas, los grupos humanos que nos dejaron las estelas vivieron al final de la Edad de Bronce mientras que las pinturas esquemáticas datan de la Edad del Cobre o Calcólitico. A groso modo se podría decir, por tanto, que las pinturas son más de mil años más antiguas.

Y dicho esto, vayamos a las pinturas esquemáticas de Solana, situadas como la mayoría de los yacimientos de este tipo, en un lugar de difícil acceso. Respecto a eso, tengo que reconocer que la ausencia de indicaciones y señales informativas hizo bastante complicado para nosotros llegar al yacimiento. Desconozco si esta falta de información tiene como objetivo preservar el lugar del vandalismo o simplemente se trata de falta de interés de las autoridades.

Por desgracia, el paso del tiempo y los líquenes que se desarrollan en la piedra han deteriorado bastante las pinturas y algunos motivos han desaparecido o apenas son perceptibles. Además las que todavía son visibles muestran un gran descoloramiento. Aun así, se pueden apreciar algunas figuras antropomorfas, entremezcladas con puntos y rayas, seguramente producidas por el deslizamiento de las yemas de los dedos embadurnadas de oxido de hierro mezcladas con grasa animal y/o pigmentos vegetales.

Todas las pinturas que pudimos ver son de color rojo, presentando la mayoría de ellas trazos gruesos. Tan solo encontramos un motivo que pudiera haberse hecho con cañas, ramas o huesos a modo de pincel, a juzgar por su fino trazo.

Posibles figuras antropomorfas e ideomorfos, constituidos por puntos
y rayas,  aparecen en el gran mural del abrigo del Reloj.
También se pueden ver lineas, producidas por el desplazamiento vertical
de los dedos mojados en pintura.
¿La huella de una mano izquierda embadurnada de pintura apoyada
sobre la pared?
Antropomorfo rodeado de lineas verticales. El deterioro
de las pinturas no permite afirmar  que estas rayas verticales
 correspondan realmente a las patas de algún tipo de cuadrupedo. 
Antropomorfo y trazos verticales.
Ideomorfo de trazo fino, realizado con huesos, cañas o ramas.

Como os decía, el abrigo del Cancho del Reloj está enclavado en un lugar singular, casi mágico. Si emocionante resulta contemplar las pinturas que dejaron sobre sus paredes los hombres y mujeres que hace miles de años poblaron estas tierras, no lo es menos observar bajo tus ojos el planeo de los buitres leonados. O contemplar desde las alturas el increíble paisaje apalachiense de las Villuercas. Eso, sin embargo, lo dejaremos para otro capítulo...



Las pinturas esquemáticas del abrigo de la Calderita se encuentran en el término municipal de la Zarza (Badajoz), concretamente en una escarpada falda de la Sierra de Peñas Blancas, y constituyen una de las muestras más importantes de este tipo de manifestaciones a lo largo y ancho de la geografía extremeña.
Estas pinturas no son una excepción y por ello hay que pasar un buen rato intentando identificar las diminutas figurillas, a veces muy deterioradas, que hace miles de años (entre 3000 y 1000 años a.d.C.) dejaron en las rocosas paredes de dicha sierra los hombres que poblaron la actual comarca de la Serena.


Dichas pinturas rupestres se encuentran dentro de un abrigo situado en la Sierra de Pela (Badajoz), concretamente en el lugar llamado Pedriza Vieja. Lamentablemente su estado de conservación es bastante malo ya que las paredes de este abrigo aparecen actualmente muy ennegrecidas por los líquenes.


pinturas esquemáticas de la cueva de álvarez. desfiladero del río ruecas. cañamero. cáceres.
Esta cueva acoge en su interior una serie de pinturas muy interesantes situadas por los especialistas en el Calcolítico. Se estima que, en la península ibérica, este periodo se desarrolló aproximadamente entre 4000 y 3000 años a.C.

domingo, 11 de mayo de 2014

los músicos de plasencia


Hace ya unos meses publiqué una entrada donde describía los ángeles músicos que aparecen en una de las puertas de bronce que dan acceso a la iglesia del Monasterio de Guadalupe. Después resultó que dichas puertas solo eran una réplica (las originales se encuentran en el interior) y que aquellos músicos no eran los únicos que podemos encontrar en el Monasterio, tal y como me hizo ver Samuel Rodriguez Carrero por medio de un correo electrónico. (Samuel es el autor de Extremadura; caminos de cultura, un blog donde puedes encontrar amplia información sobre algunos de los monumentos extremeños más desconocidos.)

En dicho correo, Samuel me indicaba también algunos otros lugares donde es posible encontrar representaciones de músicos, tanto en edificios religiosos como civiles. Entre los primeros, citaba los músicos que adornan las fachadas de las catedrales de Coria y Plasencia, el interior de la Ermita del Humilladero de Guadalupe y el ya citado monasterio. En cuanto a arquitectura civil, señalaba las doce figuras de piedra que coronan el palacio de los Pizarro en Trujillo. 

Como siempre, la información aportada por Samuel me pareció muy detallada e interesante, y además, me revelaba aspectos absolutamente desconocidos. Por eso, hace unos días, ante la gran mole de las dos catedrales de Plasencia estuve buscando algunos de las figuras que Samuel me había indicado, aunque no tuve demasiado éxito. En el interior, sin embargo, pude encontrar un buen número de figuras portando diversos instrumentos. 

Entre la Catedral Nueva y la Vieja, se encuentra este pequeño grupo de
 ángeles músicos. Uno de ellos toca lo que parece ser un
órgano portativo, ayudado por otro que parece accionar una manivela.
Un tercer ángel cantor les acompaña.

Los primeros no se hicieron esperar demasiado, puesto que se encuentran justo en la unión de las dos catedrales, sobre una pequeña puerta. Como podéis ver en la imagen, se trata de un grupo de tres ángeles. Para Samuel, la presencia de ángeles músicos en el interior de los templos, así como en pinturas donde los mismos circundan a María, a Jesús o a algún personaje religioso, responde al deseo de alabar a Dios a través de la música, basándose en la idea que se tenía (y se tiene) de que una corte celestial canta y toca los instrumentos eternamente. Los instrumentos musicales representados suelen ser siempre los mismos, propios de la época de creación de la obra y usados mayoritariamente en la Edad Media. Algunos derivan del mundo antiguo. Son instrumentos usados en la música religiosa o de cámara, y por ello aptos para ser representados en la iconografía religiosa, pues de los mismos surgía una música que endulzaba el alma. Sin embargo hay instrumentos que se consideraban profanos, pues se solían utilizar en festejos por el pueblo donde los pecados afloraban, especialmente el de la lujuria. Es el caso de la gaita. Estos músicos lejos de estar dentro de recintos sagrados, podían por el contrario coronar los templos convertidos en gárgolas. Las mismas, aunque no se conoce con certeza su función, solían representar vicios y pecados, así como figuras practicando los mismos, algo que les impide entrar dentro de la casa de Dios y que servirían como advertencia al pueblo que les imitase, alejándose por ello de la salvación. 

Una vez en el interior de la Catedral Nueva, observé que esos no eran los únicos músicos representados por los distintos artistas puesto que también aparecen en dos importantes elementos del templo; el coro y el órgano. Del primero tal vez hayáis oído hablar, sobre todo de su sillería, puesto que en ella aparecen representados extrañas e irreverentes estatuillas de difícil interpretación, que resultan muy sorprendentes en el interior de una catedral.  De ellas y del triste final de su autor, Rodrigo Alemán, ya traté en 2011 en un articulo que titulé Icaro. 

Lamentablemente, la reja del coro impide el acceso al interior de este y por tanto, no pude tomar demasiadas imágenes del sinfín de figuras que adornan la impresionante sillería de nogal, aunque es de suponer que debe haber más representaciones de músicos. Sin embargo, precisamente en la parte superior de esta reja también aparecen dos ángeles de doradas alas y suntuosos ropajes que tocan sendos instrumentos de cuerda muy parecidos a la actual guitarra española. En los extremos aparecen también dos imágenes de gran tamaño, correspondiendo una de ellas al rey David. 

Sillería del coro de la Catedral de Plasencia. Arriba a la derecha se observa un flautista
de pequeño tamaño.
Detalle de la reja del coro. La búsqueda de la simetría con otro ángel
de similares características convierte al  ángel de la imagen en
un guitarrista peculiar, puesto que coge la guitarra como lo haría
un zurdo.
En uno de los extremos de la reja del coro aparece el
rey David portando un arpa, instrumento que
 suele portar en la iconografía religiosa.

Otro de los elementos en los que aparecen un buen número de músicos, algunos de ellos ángeles, es el gran órgano de finales del siglo XVII. La gran altura que alcanza la parte superior del órgano impide observar y fotografiar con nitidez las figura que lo coronan, y por ello he tenido que recurrir al articulo El órgano grande de la Catedral de Plasencia. Nuevas aportaciones para su historia. (Vicente Méndez Hernán). En este artículo, el autor identifica y hace una completa descripción de las figuras que adornan el monumento. Llama la atención la alternancia de personajes bíblicos y paganos en la composición del monumental órgano.


Así, en la parte superior aparece la Fama, triunfante y portando una gran trompeta. Bajo ella, el rey David con su correspondiente arpa, San Pablo y San Francisco de Asís. Como os digo, la falta de luz y la altura a la que están situadas estas esculturas me impidieron obtener imágenes con un mínimo de calidad. En el articulo citado anteriormente podéis ver más información sobre ellas y sobre otros aspectos.

Si se aprecian con más claridad, a ambos lados de la caja del órgano, dos torres cilíndricas con hornacinas en las que aparecen Orfeo y Jubal, considerados tradicionalmente como padres de la música. El primero, a nuestra derecha, aparece tañendo un laúd. Sobre él, tres figuras con diversos instrumentos.

Orfeo, dios de la música en la mitología griega. 
Sobre Orfeo, tres figuras con distintos instrumentos.
La figura situada en la parte superior porta una trompeta
de varas, mientras que los otros parecen sujetar un laúd
y una gaita.

Simétricamente, a nuestra izquierda, podemos ver a Jubal, unos de los descendientes de Caín. En la parte superior se sitúan otros tres músicos con diversos instrumentos de cuerda y viento. Si observáis la imagen que sigue a continuación, podréis ver también un pequeño ángel soplando un cuerno, situado sobre Jubal. Un angelillo de las mismas características aparece sobre Orfeo.

Jubal, personaje del Antiguo Testamento, tocando una lira.
Sobre él, un angelillo soplando un cuerno. En la parte
superior, otros tres músicos.


los seis músicos de guadalupe
Si habéis estado alguna vez en Guadalupe, tal vez os hayáis fijado en las dos grandes puertas de bronce que guardan el acceso a la iglesia del monasterio, y en las figuras repujadas en medio relieve que representan diversos pasajes de la vida de Jesús, desde la Anunciación del ángel a María hasta la Resurrección.

Seguro que todos conocéis la leyenda de Ícaro, el joven que quiso volar tan alto que provocó que el calor del sol derritiera sus alas de cera. Hoy he descubierto que en Plasencia hubo también un Ícaro y que éste, como el griego, tuvo un desgraciado final de viaje.