No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

SEGUIDORES

domingo, 30 de junio de 2013

lo nunca visto.


Me refiero a lo nunca visto en Internet. En la actualidad es realmente difícil publicar fotos de lugares medianamente interesantes que no hayan sido publicadas ya anteriormente. Hoy quiero mostraros algunas  fotografías que cumplen esa premisa.

Las primeras corresponden a un pequeño grupo de pinturas esquemáticas que seguramente ya han sido estudiadas convenientemente con anterioridad. Sin embargo, que yo sepa, hasta la fecha no es posible encontrar en la red ninguna imagen o referencia a ellas. Dichas pinturas se encuentran dentro de un abrigo situado en la Sierra de Pela (Badajoz), concretamente en el lugar llamado Pedriza Vieja. Lamentablemente su estado de conservación es bastante malo ya que las paredes de este abrigo aparecen actualmente muy ennegrecidas por los líquenes y por el humo de las hogueras realizadas en su interior.

Muy cerca se encuentran las pinturas esquemáticas del Hoyo de Pela, importante conjunto de pinturas rupestres realizadas probablemente con las mismas técnicas y en el mismo periodo que las pinturas antes señaladas. Según los especialistas, al igual que las pinturas de Magacela o de la Calderita (Zarza de Alange), estas representaciones pertenecerían al Calcolítico.


Las siguientes fotografías corresponden a una tumba excavada en un afloramiento granítico situado entre  las localidades pacenses de Campanario y Quintana de la Serena. En realidad, este enterramiento ya fue georreferenciado el 28 de de mayo de este mismo año por Manuel, compañero de escapadas al campo, con las siguientes coordenadas; 38° 49' 20.67" N  5° 36' 34.24" W. Por lo tanto, habría que darle a él este pequeño honor.

De dicha tumba solo he podido encontrar, en la página web del Ayuntamiento de Campanario, alguna vaga referencia a enterramientos datados en la Alta Edad Media. Realmente la cronología de este tipo de enterramiento es bastante confusa ya que al parecer, según indican los restos encontrados en sus inmediaciones, el hombre excavó este tipo de tumbas durante la Edad de Bronce y posteriormente, a lo largo de los periodos romanos y visigodos. A esta última época pertenecen la mayoría de las necrópolis de este tipo existentes en Extremadura.

Tras el "hallazgo" recorrimos otros afloramientos próximos pero no pudimos encontrar ningún otro enterramiento ni cazoletas (oquedades excavadas en la piedra con fines religiosos y rituales), aunque es probable que por la zona exista algún pequeño yacimiento de este tipo. Hay que recordar que no muy lejos, se encuentran el edificio protohistórico de la Mata y el dolmen de Magacela.



Si pincháis en los siguientes enlaces podéis encontrar algunos conocidos yacimientos que se sitúan muy cerca de los lugares citados anteriormente.

edificio protohistorico de la mata. En el término municipal de Campanario (Badajoz), a dieciocho kilómetros en linea recta del santuario tartésico de Cancho Roano, se encuentra el yacimiento arqueológico conocido como Edificio Protohistórico de la Mata. Construido hace unos dos mil quinientos, es contemporáneo del citado santuario, presentando, según los estudios de diversos investigadores, muchas similitudes entre ambos...

pinturas rupestres. magacela. badajoz. Un gran número de las pinturas esquemáticas de la Sierra de Magacela corresponden a grafemas de diferentes motivos. Según Alonso Gutierrez Ayuso, el 70 % de estas pinturas rupestres representan motivos distintos a seres humanos o animales. El resto se reparte entre personas y animales.
lacimurga. badajoz. Parece ser, por los restos encontrados, que en este lugar existió ya un asentamiento prerromano que fue habitado a partir del siglo V a.C. Pero los momentos de mayor esplendor se debieron de alcanzar con posterioridad, cuando los romanos se asentaron por toda la zona.

viernes, 14 de junio de 2013

castillo de arribalavilla. zalamea de la serena. badajoz.


El castillo de Arribalavilla es una fortaleza de origen islámico que se encuentra dentro del núcleo urbano de Zalamea de la Serena, en la zona más alta. Actualmente, presenta casas adosadas por tres de sus lados, lo que afea bastante la fortaleza y dificulta la visión completa del conjunto. De planta rectangular, tiene en cada una de sus esquinas, cuatro torres muy desiguales entre sí y con distintos y sugestivos nombres; Torre Mocha, Torre Oscura, Torre de la Higuera y Torre del Homenaje.

Pero, tal vez lo más singular de este castillo, o al menos lo que a mi más me llama la atención, es que adosado a uno de sus muros, Juan de Zúñiga construyó un palacio donde atrajo a algunas de las más importantes personalidades de la época, como al gramático Antonio de Nebrija y al astrólogo Abasurto.  Lamentablemente, Zúñiga murió muy joven, pero dejó escrita una importante página de la Historia de esta comarca.

Si pincháis en los siguientes enlaces, podéis obtener más información sobre Juan de Zúñiga, Antonio de Nebrija y Abraham Zacut.




zalamea de la serena. badajoz.
Don Juan de Zúñiga, antiguo Maestre de la Orden de Alcántara, posteriormente se asentó en la Serena, donde estableció en su palacio una corte literaria a la que atrajo importantes figuras de la época. Entre ellas destacó el matemático y astrólogo judío Abraham Zacut (Abasurto) y sobre todo, el andaluz Elio Antonio de Nebrija.

Meses atrás, "descubrí" que el gramático Elio Antonio de Nebrija había estado viviendo un buen número de años en Extremadura. Este hecho es muy poco conocido por el gran público y tuve que rebuscar, por tanto, en diversos libros y en páginas especializadas de la red para tener una visión más o menos contrastada del periodo extremeño del gramático.



Además de la construcción  o perfección de un astrolabio que fue de gran utilidad, Zacut confeccionó tratados y almanaques astrológicos de los que se valieron navegantes como Colón, Vasco de Gama o Americo Vespucio. Algunos autores afirman también que tuvo cierta relación con Cristobal Colón y que durante la estancia del navegante en Salamanca, le mostró algunos libros de astronomía.




Ahora, desde principios de año, un grupo de alumnos trabajadores y de entusiastas profesionales pertenecientes al Taller de Empleo Castillo de Arribalavilla, está sacando a la luz los restos que las diferentes culturas han dejado bajo el Patio de Armas del castillo, ocupado por un antiguo cementerio hasta no hace mucho. Así, tras las distintas excavaciones arqueológicas que se han realizado, han aparecido, sucesivamente, restos contemporáneos, medievales, romanos y orientalizantes (coetáneos a Cancho Roano y la Mata). Además, tras estos trabajos, se ha encontrado el empedrado original del suelo del palacio renacentista de don Juan de Zúñiga, así como trazas de muros romanos y de otras épocas.



Nosotros tuvimos la suerte de que fuera Francisco Gallego Nieto, Director-Gestor del mencionado taller, quien nos explicara detalladamente el transcurso de las excavaciones y los hallazgos que se están produciendo.  Habrá que estar atento a estos trabajos...

Interior del palacio de don Juan de Zúñiga. En él se puede apreciar
 el uso del ladrillo, lo que indica la posible intervención de alarifes
moriscos en su construcción. 
Componentes del Taller de Empleo, durante el transcurso de los trabajos.
Restos de vasijas romanas, encontrados durante las excavaciones.
Una de las cuatros torres de la fortaleza.
Puerta principal del palacio de Juan de Zúñga. Como curiosidad,
se puede ver que el escudo de armas está colocado al revés.
Interior del aljibe del castillo, situado en mitad del Patio de Armas.
Al fondo, un túnel que conduce al exterior de la fortaleza.

jueves, 16 de mayo de 2013

a fala de xálima.



La verdad es que, en mi ignorancia, pensaba que la fala era una lengua casi muerta, solo utilizada por algunos mayores. Sin embargo, hace algunas semanas, durante una breve pero intensa incursión por la cacereña sierra de Gata, descubrimos que esta lengua es hablada por una gran mayoría de los habitantes de San Martín de Trevejo. Así, durante nuestra estancia allí, pudimos escuchar, encantados y sorprendidos, como los mañegos (gentilicio de esta localidad) utilizan la fala al salir de misa, en el bar delante de unas cervezas o cuando se cruzan por la calle y se saludan amigablemente. En definitiva, en su vida cotidiana.

Curiosamente, esta lengua o sus variantes solo se habla en tres localidades y en cada una recibe nombres distintos. En Valverde del Fresno recibe el nombre de valverdeiru, en Eljas se llama lagarteiru y finalmente en San Martín de Trevejo es conocido como mañegu.  En conjunto se le conoce como fala de Xálima, haciendo referencia al valle de Jálama, lugar en la que se encuentran las citadas localidades. 

Por falta de tiempo no pudimos acercarnos a las dos primeras poblaciones y por tanto no puedo comentar nada sobre ellas. Si tuvimos la oportunidad de pasear por San Martín de Trevejo (Sa Martí de Trevellu), un precioso pueblecito que conserva una arquitectura tradicional de inverosímiles casas de piedra, adobe y madera, en cuyas puertas no faltan poyos y escaleras de granito. En ellos, como se hacía antes en todos los pueblos del centro y sur de España, los vecinos se sientan todavía en sus ratos libres para comentar los últimos acontecimientos y dar los buenos días a todo por el que allí pasa, costumbre que lamentablemete se ha perdido en otros muchos lugares... Son de destacar también las regateras por donde el agua corre por medio de las calles y la doble rotulación que presenta la cartelería del casco urbano. 

San Martín de Trevejo.
San Martín de Trevejo.

Para los profanos como yo, la fala puede sonar como una mezcla de gallego y de portugués, con cierto aire asturiano o leonés. Y en efecto, los expertos consideran que la fala de xálima es una lengua romance (es decir, que procede del latín vulgar) con muchas similitudes con el gallego pero con rasgos compartidos con el portugués y el leones antiguo. Estos mismos expertos aseguran que la fala es hablada actualmente por 10.000 personas. La mitad, aproximadamente,vive fuera y vuelve ocasionalmente al valle donde siguen hablando la lengua materna, declarada Bien de Interés Cultural por la Junta de Extremadura en marzo de 2001.

Hay diversas teorías sobre el origen de esta lengua. La más conocida señala que, tras la expulsión de los pobladores islámicos, estas tierras fueron repobladas por gallegos que mantuvieron su lengua debido al aislamiento geográfico del valle donde se asentaron. Los detractores de esta teoría, sin embargo, señalan que no hubo tal aislamiento, sino que al contrario, la relación con los portugueses fue bastante estrecha y fluida. De cualquier modo, el debate es apasionante. En el articulo Orígenes históricos y pervivencia de "a fala" de Domingo Domené Sánchez, podéis aclarar ideas, eso si, entre una maraña de escaramuzas entre musulmanes y las tropas leonesas que hace más de ochocientos años arribaron al norte de la actual Extremadura y las posteriores y sucesivas llegadas de diversos grupos de pobladores norteños.



Los siguientes párrafos están extraídos de un articulo aparecido en el diario Sierra de Gata digital, en el que se da cuenta de una pequeña representación teatral que, con motivo de la celebración de la Navidad, tuvo lugar el pasado mes de Diciembre en el Colegio Santa Rosa de Lima. 

Con o fin de cociencial sobre a importancia da nosa propia cultura, ayel shovis, hemus represhentau unha pequena obra de teatru adaptá a o mañegu, pa o Fistival de Naviai, participandu tos en a su represhentación, desde Educación Infantil a 6º de Primaria, ishuntu a algús Villancicus y puisías in castellanu.

Intendemus que e muy importante incluir la Fala en a escuela, aunque sean penenas cun activias, a fin de disfrutal con a nosa lengua, utilizánda comu mediu de comunicación, in esti caushu artística, ya que debemus cunsiderarla parti de o nosu patrimonio históricu, cultural y de as nosas vías. Cumprumitía con o pasu do tiempu, esperandu dali un puiquitu máis de forza y fela más viva in esti intolnu.





En los siguientes enlaces podéis ver y escuchar a algunos habitantes del valle de Jálama hablando la fala.


domingo, 5 de mayo de 2013

la colonia de cernícalos primillas de acedera (badajoz)


Es cada vez más evidente la importancia que el turismo de Naturaleza, y más concretamente el turismo ornitológico, va tomando en Extremadura. Por ello, con el fin de preservar la avifauna existente, considerada un patrimonio común a proteger, se creó hace algunos años la figura de la Zepa (Zona de Especial Protección para las Aves). Actualmente hay 69 Zepas repartidas por todo el territorio extremeño.

Esta mañana he pasado un buen rato en una de ellas, intentando hacer alguna fotografía de los numerosos cernícalos primillas que anidan en la Iglesia de Acedera (Badajoz). La verdad es que en el referido edificio viven, además de las mencionadas rapaces, un buen número de aves que utilizan los tejados y las muchas oquedades que hay en las fachadas como lugares donde establecer sus nidos. Así cigüeñas, palomas, grajillas y cernícalos conviven en la iglesia ofreciendo a los visitantes una buena oportunidad de observar sus idas y venidas y de captar curiosas imágenes ante tal cantidad de aves revoloteando alrededor de la vieja iglesia.




En realidad, fotografiar algún ejemplar de las tres primeras especies es relativamente fácil. Sin embargo, obtener alguna imagen aceptable de la pequeña y activa rapaz venida de África requiere de algo más que paciencia. Su vuelo es rapidísimo y pasan gran cantidad de su tiempo en el campo, cazando saltamontes y otros insectos que luego llevan a sus crías. Estas esperan en su nido, siempre situados en el interior de los huecos y grietas que el paso del tiempo ha ido abriendo en castillos, casonas abandonadas e iglesias, que son los lugares habitualmente escogidos por los primillas para la cría. Después los adultos, tras introducirse en el nido para llevar la presa a su cría, permanecen posados durante breves instantes y luego, de repente, se lanzan al vacío emitiendo esos agudos y prolongados silbidos tan característicos.




La iglesia de Acedera fue construida durante la segunda mitad del siglo XVI y en algunas de sus fases constructivas debieron intervenir alarifes moriscos puesto que se aprecia con claridad la utilización de ladrillo cocido en diferentes elementos de la torre campanario y de las fachadas.

Esta iglesia responde perfectamente al tipo de construcción que los cernícalos escogen para nidificar ya que la parte trasera se hundió tras el terremoto de Lisboa de 1755 que, como sabéis, causó importantes destrozos en numerosos edificios de la provincia. Los daños que el temblor produjo en las traseras del mencionado edificio nunca llegaron a ser reparados y por eso hoy día sigue presentando ese ruinoso aspecto. De esta manera proporciona refugio a diversas especies de aves y por ello, ofrece una singular silueta con su torre y  sus cubiertas repletas de cigüeñas que en gran número se recortan en el cielo.


Acedera, además, se encuentra situada en un lugar privilegiado para los ornitólogos ya que desde allí se pueden hacer interesantes visitas a los Embalses de la Serena,de Orellana y del Zújar, considerados también Zonas de Especial Protección de Aves. O a los arrozales de las Vegas Altas del Guadiana para observar, durante los meses fríos, el increíble espectáculo que proporcionan los numerosos bandos de grullas que llegan, desde el norte de Europa, hasta estas tierras...




cernícalo primilla.
Estas pequeñas rapaces suelen llegar a España, procedente del continente africano, durante el mes de febrero. Después forman parejas y con frecuencia ocupan huecos o hendiduras en edificios abandonados, castillos e iglesias... En ellos la hembra pone los huevos y se produce la incubación.

Festival de las Aves Ciudad de Cáceres. 2013.
Las numerosas aves que anidan en las torres de sus iglesias y palacios y en los parques y jardines del casco urbano constituyen un atractivo más a añadir a la monumentalidad de la ciudad de Cáceres.

miércoles, 17 de abril de 2013

castillo de trevejo. cáceres.


Una de las cosas que más nos llamó la atención en la reciente visita que hace un par de fines de semanas hicimos a la sierra de Gata, fueron las tumbas antropomórficas que aparecen excavadas en la ladera del castillo de Trevejo. No recuerdo haber visto nunca tumbas de este tipo, con el hueco para la cabeza tan bien definido, en ningún otro lugar. 

Recientemente he podido leer que estos enterramientos fueron realizados para que albergaran los cuerpos de los monjes templarios que durante algún tiempo habitaron dicho castillo, aunque parece ser que esta sugerente teoría no es demasiado acertada. Los especialistas afirman que este tipo de necrópolis, excavada en la roca, fue bastante común en Extremadura entre los siglos IV y VII d.C. y por tanto, corresponderían a  época tardorromana y visigoda. Habitualmente estas fosas disponían de una gran losa que hacía de tapadera aunque la mayoría han llegado expoliadas a nuestros días y por lo tanto, carecen de estas piedras.   




En cualquier caso, este grupo de tumbas hace aun más atractivo el conjunto que forman el castillo, la vieja ermita y la pequeña aldea de Trevejo, convirtiendo este lugar en uno de los más singulares que hemos podido visitar ultimamente. 

Actualmente, el castillo se encuentra en muy mal estado, debido a la voladura que realizaron las tropas francesas, aunque todavía se pueden ver algunos elementos defensivos y decorativos como garitas, troneras, matacanes o escudos. La mayoría de los restos que todavía permanecen en pie, murallas y Torre del Homenaje, son del siglo XV aunque el origen del asentamiento es islámico. Posteriormente pertenecería a diversas ordenes militares, entre las que se encontraba la Orden del Temple.

El castillo y la ermita.
Escudo de Juan Piñeiro, uno de los Comendadores de Trevejo.
A la izquierda, un matacán, elemento diseñado para arrojar piedras o
proyectiles a los posibles asediadores. A la derecha una garita de vigilancia.
Ermita de San Juan Bautista. Siglo XVI.
Aldea de Trevejo.

Ya os digo, el castillo y la ermita. La aldea de casas de piedras, que conserva todavía el sabor de los lugares antiguos, y el infinito paisaje de bosques caducifolios de la sierra de Gata. Una grata sorpresa...

viernes, 5 de abril de 2013

castillo de lares. badajoz.


Dicen que la cabra tira al monte. Por eso una de mis aficiones es subir a los riscos de las comarcas de la Serena y de la Siberia y saltar entre las piedras y los restos de las antiguas fortalezas islámicas que habitualmente ocupan estas cimas.

Hace unas semanas subimos a la sierra de Lares buscando los restos de Al Laris, una ciudadela bereber de 8 hectáreas de superficie que permanece semienterrada en lo alto de dicha sierra. Habíamos sabido de su existencia y de los restos de una iglesia templaria gracias a un bonito articulo aparecido recientemente en el diario Hoy. (Ya en diciembre de 2010 se hizo un comentario en este mismo blog que hacía referencia a los restos de un castillo situado en la cima de la citada sierra) 

Una vez allí, tras dar buena cuenta de los consabidos bocadillos y contemplar el enorme embalse de la Serena y las lejanas sierras que lo rodean, intentamos imaginar durante un rato como sería aquella población construida en un lugar tan irregular, tan inexpugnable y tan alto. 

Creo que por un momento lo conseguimos y vimos los torreones asomándose al vacío, las estrechas y empinadas callejuelas,  las escaleras de piedra que salvaban los acusados desniveles y los típicos arcos que delimitaban las distintas zonas... Vimos también como gente de distintas razas pululaban por un pequeño mercado donde los mercaderes, a gritos, ofrecían esencias y especies, carnes y salazones, lujosas ropas y los más diversos utensilios... Todo ello ante la atenta mirada de algunos fornidos y bien pertrechados soldados que hacían la ronda  para evitar posibles altercados. Fueron unos segundos, pero valió la pena. 

Tal vez así fueran las callejuelas de Al Laris.

Al parecer, es más o menos constatable la existencia de un núcleo islámico en este promontorio desde el  siglo VIII hasta el siglo XIII. Posteriormente el lugar fue ocupado sucesivamente por los monjes guerreros  templarios y por la Orden de Alcántara, hasta que finalmente tuvo lugar el abandono de la fortaleza cuando desapareció  la necesidad de mantener un enclave militar en la zona. 

Hoy día se pueden ver trazas de murallas y los arranques de distintos torreones aunque es difícil  precisar si dichos restos pertenecen a la época islámica. Igualmente quedan en pie algunos paredones de una iglesia atribuida a la Orden del Temple y un aljibe bastante bien conservado.

Galizuela y la sierra de Lares.
Arranque de las defensas, asomándose al vacío.
Aljibe.
Restos de la iglesia templaria.

Pero quizás, lo más atractivo de esta elevación es el increíble panorama que en todo momento se divisa desde allí arriba. Por un lado, buena parte de la comarca de la Siberia. Por el otro, las calmas aguas del interminable embalse de la Serena y las lejanas sierras azules por donde resbalan los caseríos de Capilla, Benquerencia o Magacela, nacidos a partir de los asentamientos establecidas por las distintas tribus bereberes que arribaron a estas tierras allá por el siglo VIII...


Embalse de la Serena.
Embalse de la Serena y Cerro Masatrigo.
Al fondo, Esparragosa de Lares y el castillo de Puebla de Alcocer.
En primer plano, Galizuela.



En la Serena, como en toda Extremadura, los territorios conquistados fueron cedidos a las ordenes militares, las cuales ocuparon las fortalezas que permanecían en pie y construyeron otras. Hoy día seis de aquellos castillos permanecen aun visibles desde la lejanía, orgullosos del papel que la Historia les reservó. Otros, como los de Lares y Arsa, cayeron en el olvido...