No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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domingo, 11 de enero de 2015

roble de la nava. berzocana. cáceres.


El Roble de la Nava es un monumental ejemplar de Quercus pyrenaica que se encuentra en una preciosa dehesa situada en la bonita y estrecha carretera que une Berzocana y Logrosán. (Por cierto, me gustaría saber la razón de la reciente eliminación de los robles existentes a ambos lados de esta carretera) Para llegar hasta el enorme roble os recomiendo que dejéis el coche a unos 5 km. de Berzocana, junto a los primeros paneles informativos y que después caminéis un rato por una pista de tierra, atravesando una hermosa dehesa de robles centenarios.

Según la cartelería próxima este roble melojo o rebollo tiene una edad aproximada de 400 años, un diámetro de copa de 29 m. y un perímetro de tronco de 4.55 m. La altura total es de 19 m.

En las fotografías se pueden apreciar las tremendas dimensiones de este árbol en comparación a la figura humana. Las primeras imágenes las tomé durante el mes de noviembre de 2013, mientras que las siguientes las hice en marzo de 2014. Como sabéis, los robles dejan caer la hoja, mientras que otros árboles del género Quercus, como la encina o el alcornoque, son de hoja perenne.

En el muy recomendable libro Árboles singulares de Extremadura (Consejería de Agricultura y Medio Ambiente. Junta de Extremadura. 2004) escrito por Alberto Gil Chamorro (desdeeltorreon.blogspot.com) y coordinado por José Manuel López Caballero (elvuelodelonocrotalo.com), podéis encontrar más información sobre este y sobre otros muchos árboles singulares. Después, os ponéis las botas, os colgáis la mochila y... a disfrutar del invierno por algunas de las dehesas y sierras que tanto abundan por estas tierras, buscando estos extraordinarios ejemplares.





encina la nieta. torre de santa maría. cáceres.   La Nieta está viva, aunque presenta irreparables y evidentes daños tras aquella noche de fuertes vientos. Además, se ha instalado una valla de madera alrededor de su perímetro para evitar el pisoteo de los curiosos. Igualmente se han eliminado los matorrales que tanto afeaban el entorno del monumental ejemplar y algunos restos de vallas de alambre de espino, que impedían acceder a la parcela.           
el jardín de las antigüedades
Hay un jardín en Mérida, escondido y desconocido por la mayoría de los turistas, que recibe el sugerente nombre de "jardín de las antigüedades". Este lugar fue creado a principios del siglo XVIII por el historiador Agustín F. Forner y Segarra y por fray Domingo, un fraile del Convento de Jesús, para preservar las numerosas muestras arqueológicas que ofrecía el subsuelo emeritense.


Pero yo me quedo unos segundos observando sus gruesos y tortuosos troncos, los huecos que el paso del tiempo ha ido socavando en ellos, las rugosidades de la corteza y las caprichosas formas que esta ha ido adquiriendo...


encina la terrona. cáceres.
Atendiendo a la definición expuesta anteriormente está claro que la Encina La Terrona tiene bien merecido pertenecer a este grupo puesto que supera con creces las características exigidas. Lo más llamativo sin duda es la edad que se le atribuye, 800 años, convirtiéndola en la encina más longeva. En cuanto a su tamaño, resulta espectacular.




árboles singulares y casi singulares de extremadura.
Recordemos que se consideran árboles singulares aquellos ejemplares o formaciones vegetales que sean representativos por su rareza numérica, dimensiones excepcionales o pro su interés histórico o cultural.

5 comentarios:

  1. Estos árboles, deben tener muchísimos años de antigüedad...de verano...que bien viene su sombra.

    Besos

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  2. ¡Buenos días, qué preciosidad de árboles! Dan ganas de salir corriendo a verlos ahora mismo.

    Sólo una cosuca: al usar los nombres científicos de los seres vivos, se escriben en cursiva y con el nombre del género (o sea, el primero) en mayúscula mientras que los de especie y subespecie (o sea, los siguientes) van en minúsculas. Es una convención a nivel mundial mantenida desde los tiempos de Linneo, que fue el que hizo la primera clasificación allá por el s. XVIII y lo escribió así... de modo que Quercus Pyrenaica quedaría escrito Quercus pyrenaica, también Quercus ilex, Lynx pardinus, Homo sapiens sapiens etc.

    ¡Un abrazo!

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    1. Muy bien, Marta. Gracias por el apunte. Ya está corregido.

      Saludos y hasta pronto!!!

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  3. Gracias, Jesús
    Ya sabes que la cita ineludible en estos lares es nuestro amigo Alberto, que domina el tema Desde el Torreón
    Un abrazo

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  4. qué árbol majestuoso! bonitas fotos.
    un abraz

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