No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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lunes, 30 de noviembre de 2015

rutas para descubrir extremadura. los caminos extremeños de nebrija


Artículo e imágenes; José Manuel López Caballero (el responsable del vuelo incesante de un inquieto onocrótalo) y yo.

Texto e imágenes incluidos en la publicación Rutas para descubrir Extremadura, presentada en la sede de la Fundación Xavier de Salas el pasado 24 de octubre y patrocinada por la Dirección General de Turismo de la Junta de Extremadura. (Si quieres conseguir dicha publicación en versión digital pincha en el siguiente enlace; Rutas para descubrir Extremadura.)

No es muy conocido por el gran público que el célebre humanista Antonio de Nebrija pasó varios años de su vida en Extremadura y que fue en esta tierra donde en buena medida se gestó la primera gramática castellana. Nebrija estuvo en Extremadura entre 1487 y 1504, formando parte del grupo de sabios ilustres que tuvieron como mecenas a Juan de Zúñiga, último maestre de la Orden de Alcántara. En un primer momento el gramático vivió en Gata, donde se refugió de los continuos enfrentamientos que mantenía con algunos miembros de la universidad salmantina. Siguió a su protector hasta Alcántara, sede de la poderosa orden y posteriomente a La Serena, viviendo en Villanueva y Zalamea junto con otros insignes personajes como el astrólogo Abraham Zacut, el doctor de la Parra o el músico Solorzano, que constituyeron una corte cultural que mereció la visita de la reina de Castilla. Tras la muerte de Juan de Zúñiga en 1504, Nebrija residió por unos años en Sevilla, y después en Salamanca y Alcalá de Henares. En los últimos años de su vida volvió a Extremadura, concretamente a Brozas, donde residía su hijo Marcelo y que años atrás había recibido de la mano de Zúñiga una encomienda alcantarina cercana a dicha villa.

GATA. Gata es una histórica localidad situada al norte de Extremadura en un lugar estratégico en plena sierra, próxima al puerto de Castilla y junto a la rivera de Gata y la Vía Dalmacia, la calzada romana que comunicaba Coria y Ciudad Rodrigo. A finales del siglo XV Juan de Zúñiga fundó en esta población un importante centro cultural dirigido por Nebrija. El lugar no se conserva pero si buena parte del conjunto monumental que ha llevado a la declaración de este como Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico. En las proximidades de Gata se levanta la torre de la Almenara, único resto del castillo que domina el entrono y que fue conquistado por Alfonso XI de León en 1212 y donado posteriormente a a Orden de Alcántara. También destaca entre el caserío la iglesia de San Pedro, un notable edificio que alberga en su interior un interesante retablo mayor. El edificio actual fue levantado en el siglo XVI sobre otro anterior que acogió un Capítulo General de la Orden en 1410. En la construcción intervinieron destacados canteros y arquitectos como Pedro de Ybarra, maestro mayor de Alcántara. En Gata proliferan las casas de dos y tres alturas que jalonan antiguas calles estrechas, Entre otros edificios dignos de mención destaca un palacio en la plaza de las Órdenes que probablemente fue sede de la Encomienda de la Orden de Alcántara. Junto a la iglesia se encuentra la conocida fuente del Chorro, en cuyo frontal la sillería de granito luce un llamativo escudo de Carlos I, considerado por los heraldistas una pieza excepcional. Hay que decir que en aquel entonces el emperador empleó sus propias armas para sustituir el antiguo escudo de la localidad en el que figuraba una gata unto a la cruz de Alcántara, recientemente recuperado.




ALCÁNTARA. Nebrija residió con su familia en Alcántara entre 1488 y 1494 "en una casa en la cañada frontero agora está el monasterio de Santispíritus en la calle que dicen de Rodrigo Flores" según figura en los testimonios prestados por varios habitantes de la villa en una vista celebrada a mediados del XVI. Su presencia en la localidad está relacionada con su entrada al servicio de Juan de Zúñiga. En esos años el maestre desplazó su corte itinerante al centro neurálgico de la Orden, hasta que renunció al maestrazgo en 1494 para trasladarse a sus dominios de La Serena. A pesar de la referencia citada no está claro el lugar exacto en el que se ubicaba la casa de Nebrija. El monumento más notable se encuentra a las afueras de la localidad donde desde hace dos mil años salva el cauce del Tajo un Puente Romano construido para toda la eternidad. Además, en el conjunto de esta importante villa señorial se pueden descubrir notables mansiones del siglo XVI, restos de las murallas medievales y del castillo, un interesante barrio judío e iglesia como Santa María de Almocovar, con elementos románicos que alberga en su interior varias tablas de Luis de Morales, o el templo barroco de San Pedro de Alcántara, construido sobre la que fuera casa natal del Santo. Pero sobre destaca la imponente majestad del conventual de San Benito, antigua casa prioral de la Orden de Alcántara, de estilo renacentista. El conjunto monumental incluye una iglesia de tres naves y un elegante claustro en el que frey Marcelo de Nebrija obtuvo licencia para construir su capilla mortuoria, un privilegio reservado a los comendadores de la Orden. El sepulcro, actualmente en la esquina del claustro más cercana al lavatorio, es una de las mejores obras del conventual. Cuenta con un altar en el que figuran dos valiosas imágenes esculpidas en piedra junto al que se lee el conocido lema del comendador; "Por la fe se ha de poner honra y vida. Y por la honra la vida."




VILLANUEVA DE LA SERENA. En el lugar que ahora ocupa el convento de religiosas concepcionistas de la calle San Benito estuvo el palacio convento de Zúñiga. Según el visitador y cronista de la Orden de Alcántara, Torres y Tapia, dicho palacio estaba situado "a la parte de poniente" y se trataba "de una casa como para un gran señor, con dos corredores que caen a un patio que está a la entrada de la casa principal". Tras la muerte del mecenas el edificio fue ocupado por los monjes de la Orden de Alcántara, que establecieron allí su Priorato, hasta entonces situado en la cercana Magacela. Este hecho provocó el declive de Magacela y del imponente castillo y la prosperidad de Villanueva, hoy convertida en una pujante ciudad. Posteriormente el palacio convento fue derribado edificándose otro en su lugar.

En Villanueva de la Serena también destaca la Plaza de España, porticada y testigo durante décadas del paso de los enormes rebaños del ganado trashumante. Hoy día, tras una reciente remodelación mediante la que se ha peatonalizado la zona, se ha convertido en centro de reunión de los villanovenses. En dicha plaza se encuentran además dos de los edificios más destacables de la ciudad; el Ayuntamiento, poseedor de una bella portada de estilo renacentista y la Iglesia de la Asunción, edificio de estilo herreriano construido a principios del siglo XVI. De gran interés histórico es también la Casa de la Tercia donde algunos investigadores sitúan una trascendental reunión mantenida a principios del siglo XIV por los maestres de Alcántara, Calatrava y Santiago. Finalmente a ocho kilómetros se conserva el castillo de la Encomienda de Casitlnovo, en aceptable estado de conservación pero no visitable por ser de propiedad privada.


ZALAMEA DE LA SERENA. En esta localidad, en la que destaca sobremanera el espectacular dístilo romano que convierte en singular la plaza que ocupa, hay que mencionar el castillo de Arribalavilla, donde Juan de Zúñiga estableció su academia de sabios. El tiempo y los diversos usos que recibió el edificio borraron las huellas de tan insignes personajes pero las excavaciones realizadas en 2013 dieron con el suelo original del palacio de Zúñiga y con diversos restos prerromanos y romanos. Si han llegado a nuestros días los cuatros torreones del castillo así como la fachada del palacio que el mecenas hizo construir. Torres y Tapia lo describe como "un pedazo de casa para su aposentamiento arrimada a la fortaleza" en cuyo interior Nebrija y los otros maestros que acompañaban al noble desarrollaron una importante labor docente y creativa: "El maestro le enseñó latín y el astrólogo judío Abasurto le leyó la esfera y todo lo que era lícito saber en sus artes y era tan aficionado que en un alto de uno de sus aposentos de su casa hizo que le pintaran el cielo con sus planetas, astros y signos del Zodíaco".

En Zalamea sobresalen también la iglesia del Santísimo Cristo con los azulejos que decoran su interior y en otro orden de cosas, la representación teatral de El Alcalde de Zalamea, la inmortal obra de Calderón de la Barca que cada verano es interpretada por los vecinos de la localidad en la Plaza de la Constitución, al pie del dístilo antes citado.Como nota curiosa señalar que dicho monumento formó parte del campanario de la iglesia de Nuestra Señora de los Milagros hasta que en 1961 Menéndez Pidal y García Beillido propusieron separar el monumento funerario y  religioso.

Por último, es recomendable perderse por el dédalo de callejas que conforman el casco antiguo para descubrir las interesantes muestras de la sobria arquitectura popular de la comarca de La Serena, como la austera casa de Pedro Crespo, donde la tradición sitúa la vivienda del famoso personaje de Calderón.





BROZAS. Ya anciano y viudo, Nebrija se retira a Brozas en 1521, a casa de su hijo Marcelo, comendador de la Puebla de la Orden de Alcántara. Allí termina dos obras trascendentales como las Introducciones y el Diccionario. De este episodio deja constancia El Brocense en el prólogo de su Minerva. El reconocido gramático estuvo residiendo en Brozas hasta poco antes de su muerte, acaecida en Alcalá de Henares el 2 de julio de 1522. Las casas donde residió la familia fueron convertidas, aún en vida de frey Marcelo, en el monasterio de la Madre de Dios y posteriomente en el convento de San Pedro o de las Comendadoras que todavía se conserva. La iglesia, con portada renacentista, es de la primera mitad del siglo XVI pero fue reconstruida en el XVIII. Las actuales dependencias, que conservan inscripciones con lemas y citas de Nebrija, están muy transformadas y convertidas en un moderno auditorio. En el conjunto monumental de Brozas destaca la iglesia de Santa María la Mayor de la Asunción, una de las más notables de Extremadura, construida en el siglo XVI y en la que destaca su portada gótica y un amplio interior de tres naves cubiertas por bóvedas nervadas. Por todo el casco urbano se encuentran palacios y casas solariegas erigidas por poderosas familias como Flores, Argüello, Carvajal, Ortiz... o el palacio de los condes de Canilleros, que luce en su fachada el inmenso blasón de la familia. Entre todos estos edificios destaca el Castillo, levantado a partir del siglo XIV en el lugar más elevado de la la localidad y que fue sede de la principal encomienda de la orden alcantarina. El edificio ha sido muy remodelado a lo largo del tiempo pero conserva la primitiva torre del Homenaje y otros elementos de interés que incluyen el escudo de Juan de Zúñiga. Dispersa por la población y el entorno se encuentran numerosas ermitas, como la del Humilladero, que ofrece la mejor panorámica de los alrededores, o la del Buen Jesús, un austero edificio renacentista-levantado por frey Marcelo- en el que aún se distinguen los señoriales lemas del comendador. No muy lejos, en el exterior del casco urbano destaca el convento de Nuestra Señora de la Luz, del siglo XVI, con algunos elementos diseñados por Pedro de Ybarra.



El itinerario propuesto supone recorrer una distancia de 296 kilómetros de norte a sur o viceversa. Seguir las huellas del insigne autor de la primera gramática castellana es una buena manera de disfrutar de los contrastes que ofrece Extremadura. Durante este viaje se cruzan paisajes dispares que van desde las abruptas serranías que rodean Gata hasta las fértiles vegas del Guadiana o las llanuras sin fin que ocupan gran parte de la Serena, pasando por el marco geográfico, no exento de belleza, donde se sitúan Alcántara y Brozas.

La parte más septentrional de la ruta discurre por un paisaje incluido en la Red Natura 2000 por su importancia para las aves y ciertos habitats. La sierra de Gata es la continuación occidental de Gredos e incluye cimas que superan los 1500 m. Los fuertes desniveles permiten la existencia de variados ecosistemas dominados por vegetación arbustiva y prados montanos entre los que surgen zonas arboladas con quercíneas, castañares o pinares. En el conjunto destaca la amplia presencia de brezales y bosques de robles y castaños. Además de notables poblaciones florísticas, la zona alberga gran diversidad faunística entre la que cabe citar la (posible) presencia del lince ibérico entre los mamíferos o el buitre negro entre las aves. Entre los tejados de Gata aflora un gigantesco cedro que está declarado como Árbol Singular de Extremadura. Se trata de un cedro del Atlas (Cedrús atlántica) de 200 años de edad, 30 m de altura y 5 m de perímetro de tronco. Originalmente estaba en un jardín privado pero diversas obras lo sitúan ahora junto a la travesía que cruza la localidad.

Más al sur, buena parte de los Llanos de Alcántara y Brozas también se incluyen en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Protección para las Aves y Lugar de Importancia Comunitaria. Son más de 50.000 hectáreas con pendientes suaves limitadas por los cauces del río Salor al sur y del Tajo al norte. Dominan el terreno amplias extensiones de pastizales y retamales, sin apenas árboles. Toda la zona alberga pequeñas charcas y regatos que sostienen una importante comunidad piscícola y ornítica entre las que destacan buitres leonados, águila real o cigüeña negra además de diversas especies esteparias como avutarda, sisón, aguilucho cenizo, ganga, ortega o cernícalo primilla. En invierno es frecuente la presencia de grullas en charcas adehesadas. 

Algo muy similar podría decirse de los inmensos llanos de La Serena, también incluidos en la Red Natura 2000 y que ocupan el doble de la extensión citada. Un caso único en Europa Occidental. Los grandes embalses de la zona y las agrestes sierras que lo circundan convierten la comarca, aparentemente monótona, en un paraíso para la biodiversidad al alcance de todos.

Bibliografía; MARTÍN NIETO, Dionisio Á: "Antonio de Nebrija y sus hijos. Relaciones con Extremadura"  Asociación Cultural Torres y Tapia, Fondo Cultural Valeria, Fundación Academia Europea de Yuste y Docunet. Villanueva de la Serena-Campanario 2007. 




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