No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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viernes, 4 de febrero de 2022

piedra, adobe y cal. (edificio protohistórico de la mata versus arquitectura popular)



Me resulta sumamente curioso las similitudes existentes entre el sistema constructivo utilizado en el yacimiento tartésico-orientalizante de la Mata (Campanario) y cualquier ejemplo de arquitectura popular rural que podamos encontrar en amplias zonas de Extremadura. Me refiero a similitudes en cuanto a procedimientos y materiales. 

Así, sí observamos las paredes y muros del edificio protohistórico podremos diferenciar con claridad la base de piedras que hacía las veces de cimientos, sobre las cuales se levantaban las paredes de ladrillos y adobe, es decir, de barro y paja. Posteriormente, las paredes eran recubiertas de cal. Los trabajos arqueológicos pusieron de evidencia también que los techos estaban formados por un entramado de madera, cañas y tierra.

Molinos barquiformes en el yacimiento de la Mata.
Al fondo, Magacela. 
                                  
Yacimiento de Doña Blanca.(El Puerto de Santa María. Cádiz) 
Las viviendas de esta población fenicia del siglo VIII a.n.e. también
empleaban "mampuestos revocados con arcillas posteriormente
encalados. Los suelos eran de arcilla apisonada 
 y las techumbres de materiales vegetales".
                              

Dicho esto, dejemos la Mata y vayamos a Magacela, población situada a solo ocho kilómetros, más concretamente a la parte más baja de la población, el Barrio del Pilar, donde existen un buen número de antiguas y arruinadas casas de labranza. Allí podremos observar de nuevo -al igual que en el citado yacimiento- paramentos de mampuesto, paredes de adobe y ladrillos de barro cocido. Igualmente son perceptibles los restos de caolín en algunas de estas viviendas y corralones. 



Es decir, al menos durante 2500-3000 años, en el medio agropecuario, no hubo muchas variaciones en este tipo de construcciones rurales, como se puede apreciar en las fotografías. Únicamente habría que matizar que mientras las cubiertas del milenario edificio eran aterrazadas y planas, las cubiertas del barrio bajo de Magacela se hacían a dos aguas utilizando en la mayoría de las veces la teja árabe y en ocasiones la teja plana o romana. Por norma general, esta tipología de tejados (que también emplea madera, barro y cañas para las techumbres) es la más extendida en la arquitectura popular de la península, exceptuando zonas costeras e isleñas. 

Me atrevería a decir que este tipo de construcción perduró, al menos en ciertas zonas, hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, quizás mediados de los sesenta, en pleno desarrollismo, cuando hicieron su aparición vigas y estructuras de hierro, uralitas, azulejos y otros elementos que tanto daño visual y material provocaron en nuestros pueblos y ciudades. 



(*Recordemos que la Mata (Campanario-La Coronada), al igual que los yacimientos de Cancho Roano y Casas de Turuñuelo, es un claro exponente de la presencia en el este de la provincia de Badajoz, durante la conocida por los especialistas como Primera Edad del Hierro, de una cultura con marcada influencia mediterránea, presumiblemente de ascendencia tartesia. Los dos primeros yacimientos son visitables. El tercero ha pasado por varias campañas de excavación presentándose como un yacimiento que en un futuro inmediato puede aportar y clarificar numerosas cuestiones sobre este periodo.)


edificio protohistórico de la mata. campanario. badajoz.

Hace dos mil quinientos años llegaron a estas tierras gentes procedentes del antiguo reino de Tartessos... Probablemente habría que hablar de una aristocracia procedente de las costas del sur, que protagonizó un fenómeno o unidad cultural.



cancho roano. la conexión atlante.

Este yacimiento últimamente ha adquirido más importancia si cabe, sobre todo para el gran público, a raíz de que National Geographic lo citara en un documental como posible destino de los supervivientes de la Atlantida.


cancho roano. un lugar de culto.

El origen  de Cancho Roano, según algunas hipótesis, podría ser el túmulo o enterramiento de un importante guerrero, a juzgar por los restos encontrados y por la estela funeraria que se encuentra formando parte de la escalera de acceso.


cancho roano y el caballo.

Esta estatuilla formaría parte de un conjunto de caballo y jinete dispuestos sobre una plataforma representando una escena de caza. Según estos mismos investigadores, no se ha encontrado ninguna otra pieza similar, ni dentro de la península ni fuera de ella.

sábado, 29 de enero de 2022

cemiterio dos ingleses. elvas. portugal.





Enclavado en uno de los baluartes de Elvas, ya muy cerca del castillo medieval que corona el formidable entramado defensivo, se sitúa el Cementerio de los Ingleses, en cuyo recinto se rinde memoria a los numerosos soldados británicos que perdieron la vida en la península ibérica durante la invasión napoleónica. 

Un lugar sin duda muy apropiado para sentarse en uno de sus bancos y reflexionar sobre la estupidez de las guerras, y por ende del ser humano, tan evidente en estos últimos tiempos.... 





 

miércoles, 26 de enero de 2022

la iglesia de zamarrillas o la dejadez absoluta.



Llegamos allí por equivocación. Buscábamos una casa fuerte de esas que tanto abundan en las cercanías de Cáceres y dimos con un antiguo despoblado de origen medieval. En cualquier caso, detuvimos el coche y al ver que era imposible acceder al castillo y viviendas que veíamos en la elevación -por culpa de vallas, alambradas y "prohibidos el paso"- entramos en un viejo edificio que resultó ser una iglesia bastante maltratada por el tiempo y el abandono. 

Lo que vimos en su interior no pudo resultar más desagradable; montones de escombros, chapas de uralitas, bidones viejos, restos de alambradas y todo tipo de objetos inservibles se esparcían por toda la planta de lo que antaño fue una iglesia de buenas trazas. Incluso me hice un corte en una pierna al engancharme en un rollo de alambre de espino. Asombrados ante lo que se escondía tras la vieja puerta de chapa, permanecimos unos minutos en su interior, fotografiando las nervaduras de la bóveda, las ménsulas o los arcos ojivales. En el exterior también pudimos observar una hermosa arcada y el montón de escombros que evidenciaban un derrumbe. 

Yo entonces lo desconocía, ya digo que no sabíamos muy bien donde nos hallábamos, pero horas después supe (gracias a mi amigo Samuel Rodríguez Carrero) que habíamos estado en el despoblado de Zamarrillas y que la iglesia, ahora llena de basuras, había acogido una imagen de Nuestra Señora de la Esclarecida, en la actualidad sita en la Iglesia de Santiago de los Caballeros de Cáceres. Me quedé muy sorprendido. Alguna vez había intentado llegar hasta Zamarrillas sin conseguirlo y ahora la casualidad nos había llevado a aquel lugar que en varías ocasiones habían recogido Rubén Núñez y Samuel Rodríguez Carrero en sus imprescindibles  blogs. 




Las imágenes lo dicen todo, de modo que no voy a añadir mucho más, solo que todo ese conjunto, (con varios siglos a su espalda y excepcional muestra del desarrollo de la Historia de Cáceres y de Extremadura), está incluido en la Lista Roja del Patrimonio y que en estos enlaces podéis leer todo lo concerniente a este interesante lugar abandonado por los hombres y por la Historia:  


https://listarojapatrimonio.org/ficha/zamarrilla/

http://caminosdecultura.blogspot.com/2012/09/joyas-de-las-artes-plasticas-de.html

http://caceresaldetalle.blogspot.com/2014/11/zamarrillas-ii-iglesia-de-nuestra.html

http://caceresaldetalle.blogspot.com/2014/12/detalles-del-derrumbe-en-zamarrillas.html

https://www.cronistasoficiales.com/?p=33420

https://es.calameo.com/read/004677820f81829d0dd89



jueves, 20 de enero de 2022

la pequeña edad de hielo.

Conquista de la Sierra. Cáceres.
                                        
Conquista de la Sierra. Cáceres.
                                        
Conquista de la Sierra. Cáceres.

              

Muchas veces me he preguntado la razón de la existencia de antiguos molinos hidráulicos en lugares donde aparentemente no existen corrientes de agua importantes capaces de accionar los mecanismos de molienda. 

Eso me ha ocurrido recientemente, por ejemplo, en Magacela, en Botija, en Conquista de la Sierra, en Arroyomolinos o en Monroy, donde he podido visitar y fotografiar molinos en ruinas situados en las cercanías de arroyos o riachuelos donde apenas corre un hilo de agua, incluso durante el periodo invernal. 

Ya sé que estos molinos disponían de un azud donde embalsaban el agua en la época de lluvias y que con posterioridad, mediante un sistema de acequias y compuertas, se conducía y regulaba el caudal hasta provocar el movimiento de las ruedas, pero así y todo cuesta entender que ciertos cauces condujeran un caudal de agua suficiente. 

Arroyo del Molar. Magacela. 

Monroy. Cáceres.

Río Ortiga. 

Río Ortiga.

Eso me hace pensar -y así lo comentamos siempre los amigos que suelen acompañarnos en este tipo de cosas- que cuando estos ingenios fueron ideados y construidos, las lluvias eran más abundantes. Pero quizás esta percepción, lógicamente carente de rigor científico, tenga visos de realidad teniendo en cuenta que entre entre los siglos XIV y  XIX, hubo un periodo conocido como Pequeña Edad de Hielo, durante el cual hubo una serie de anomalías que afectaron al Hemisferio Norte provocando temperaturas más bajas de lo normal y fuertes lluvias. Según las fuentes consultadas estas anomalías climáticas fueron más acusadas cuanto más al norte. En la península ibérica también se tiene constancia de temperaturas muy bajas y abundantes precipitaciones, frecuentes tormentas, fuertes ventiscas, etcétera. Naturalmente estas irregularidades provocaron cambios e incomodidades a los habitantes de extensas zonas pues las cosechas se vieron mermadas, sufriendo también sus efectos la ganadería. Se ha escrito incluso que estas circunstancias cambiaban a veces el curso de las guerras, ante las dificultades de las tropas de vadear ríos o avanzar en campo abierto, por lo que las batallas y escaramuzas se producían principalmente durante los periodos estivales. 

En internet hay suficiente información para todo aquel que sienta curiosidad respecto a este periodo en la península y resto de Europa. Sin embargo, no he podido encontrar nada que se centre realmente en los efectos de estas anomalías en Extremadura aunque puede seros interesante la lectura de los siguientes artículos: 

Notas sobre el clima en Extremadura. (1463-1550) Julián Clemente Ramos.

La explotación de la nieve en la Pequeña Edad de Hielo. 


Arroyomolinos. Cáceres. 

Botija. Cáceres.

Compuerta de azud. Conquista de la Sierra. 


lunes, 17 de enero de 2022

caza mayor



No entiendo como a estas alturas la televisión autonómica sigue emitiendo en horario de máxima audiencia programas dedicados a la caza mayor, en los cuales se puede ver con toda claridad el cruel momento en que "la pieza' es abatida a cuasa de los proyectiles procedentes de carísimas y modernas escopetas provistas de mirillas telescópicas. Después, los ufanos cazadores aparecen ante los cadáveres de bellísimos animales provistos de grandes cuernas, detallando los pormenores de la cacería. 

Comprendo, aunque no comparto afición, la importancia económica de esta actividad y los suculentos ingresos que suponen para Extremadura, pues muchos de los cazadores proceden de otras comunidades e incluso de otros países, pero no estoy a favor de que se emitan este tipo de imágenes. 

Para mi la mejor pieza es la que se obtiene a través del objetivo de la cámara de fotos. 







(Imágenes tomadas en el Parque Nacional de Monfragüe, en el Geoparque de las Villuercas y en la Sierra de Gredos.)

domingo, 2 de enero de 2022

el trabajo bien hecho.



En este mundo de prisas, empujones y consumismo desaforado, del lo quiero aquí y ahora, todavía hay momentos de tranquilidad, de trabajo bien hecho, de meticulosidad, de seguir las tradiciones transmitidas de padres a hijos. 

Durante estos años he tenido la suerte de captar imágenes que reflejan estos momentos; un joven pescador que cose paciente las redes en el Cabo de Gata almeriense, un modesto agricultor que en las inmediaciones de la localidad pacense de Feria se dirige a lomos de su burro a sus quehaceres o las mujeres que secan el pescado al sol (peixe seco) en Nazaré (Portugal). 

Cabo de Gata.
 
Feria. Badajoz.

Nazaré. Portugal.

Como veis, oficios tradicionales tal vez no muy valorados pero con una enorme carga de conocimientos próximos a desaparecer, como los que poseen el hortelano en Las Hurdes que labra un bancal entre naranjos con la ayuda de su caballo, el santero de la ermita de Ara (Fuente del Arco) en sus tareas diarias, los pastores que mueven enormes rebaños de ovejas a través de la inmensidad de La Serena o la verdulera que prepara su género en el dédalo de calles de la medina de Tánger. 

Las Hurdes. Cáceres.

Fuente del Arco. Badajoz.

La Serena. Badajoz.

Tánger. Marruecos.

Tánger. Marrueos.


Sin embargo, en mi opinión, las fotografías que más valor etnográfico poseen las tomé hace ya bastantes años cerca de Bulnes, una aldea preciosa enclavada en los Picos de Europa, prácticamente incomunicada hasta el año 2001 cuando entró en funcionamiento un funicular para unir esta aldea con Poncebos (Concejo de Cabrales); una pareja amontona con gran habilidad valiendose de rastrillos y horcas el forraje previamente cortado que se almacenará con posterioridad y servirá de alimento al ganado. 


Bulnes. Concejo de Cabrales. Asturias.
                                     
Bulnes. Concejo de Cabrales. Asturias. 

                                           

Escenas tal vez con fecha de caducidad, pero entrañables, de las que deberíamos aprender y tomar nota.