No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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domingo, 6 de mayo de 2012

el tesoro de viriato. santa cruz de la sierra. cáceres.


Ya os he hablado alguna vez de una estela empotrada en la pared de una casa de la Plaza Mayor de Santa Cruz de la Sierra en la cual aparece el nombre de Viriato. Días atrás, releyendo el "Viage de España" del abate Antonio Ponz, pude comprobar que en 1767, cuando tuvo lugar el recorrido de este autor por Extremadura, ya se sabía de esta estela en la pequeña localidad, aunque parece que no estaba en la mencionada casa, sino en otra. Esto fue lo que escribió Ponz tras su estancia allí; 

El lugar de Santa Cruz, situado en la falda de un alto y puntiagudo monte, tiene acia el norte viñas y olivares, que hacen por aquél lado un objeto agradable: en llegando a él no parece tan bien por sus muchas casas arruinadas. Se conoce que fue poblado de Romanos por las inscripciones que allí se encuentran. (...) A la entrada del lugar en la casa que llaman de la Rexa, hay una lápida rota y maltratada que dice.

                                                           VIRIATUS
                                                          TANCIN. F
                                                             H. S. E.

Se conoce que tenía más letras ¿No sería buen hallazgo si perteneciese a aquél Capitán Lusitano? Pocos creo que la habrán visto en el sitio donde está puesta.



Según los especialistas, es poco probable que esta lápida pertenezca al enterramiento del Viriato lusitano que tuvo en jaque a los romanos durante varias décadas.  Sin embargo no se puede negar que es atrayente pensar que el caudillo pudo vivir durante un tiempo en el poblado indígena que existió en la falda del Pico de San Gregorio, más arriba del casco urbano. De hecho circula una leyenda según la cual el lusitano encontró la muerte, traicionado por algunos de sus hombres (Roma no paga a traidores), en algún sin determinar de esta preciosas sierra y que en ella se halla escondido el tesoro de Viriato.

Y pienso que es cierto que en Santa Cruz existe un tesoro, en parte enterrado y otras veces bien visible, y que este tesoro está formado por los restos que han dejado todas las culturas que desde antiguo han poblado este lugar; menhires, necrópolis prerromanas, canalizaciones de piedra, un aljibe árabe y restos de un poblado de la misma época, el convento del siglo XVII de los agustinos recoletos, actualmente abandonado... Algunos arqueólogos han creído incluso identificar un crómlech en la parte más alta y relacionan algunas piedras de caprichosas formas con menhires ¿No es un tesoro poder viajar por el tiempo? ¿No es un lujo subir a la cima y admirar el paisaje que se extiende bajo nosotros? Y es que desde la cumbre se puede ver la sierra de Montanchez, la comarca de las Vegas Altas, el geoparque de las Villuercas, la penillanura trujillana...

Tanto impresionó a Ponz la abundancia de restos que situó en Santa Cruz a la Torre Julia. Según la leyenda, esta torre habría sido construida por Julio Cesar y sería el origen de la cercana Trujillo. De ello os  hablaré próximamente.

Por cierto. La traducción aproximada de la lápida de la que hablaba Ponz sería, Viriato. Hijo de Tancino.  Aquí yace. Que la tierra te sea leve. 

Interior de la iglesia del convento agustino abandonado .
                  Zahúrda abandonada construida, según algunas fuentes,
 sobre los restos de un antiguo poblado.
     Restos de canalizaciones. En la cartelería, colocada recientemente,
 se indica su posible origen romano.
Piedra con inscripciones. Utilizada en la construcción de un corral situado
en  la planicie que ocupa la necrópolis  prerromana.
Restos de la alquería árabe.
Escalones tallados en la roca.
santa cruz de la sierra. cáceres. 
¿menhires? santa cruz de la sierra. cáceres.

domingo, 22 de abril de 2012

hornachos. badajoz.


Hornachos es uno de los lugares donde es más perceptible la huella que los moriscos dejaron en Extremadura, ya que durante cientos de años acogió una de las morerías más numerosa. Pero en 1609,  tras varios siglos de estancia, los moriscos tuvieron que partir hacia el norte de África, provocando un importante vacío cultural, económico y social y dejándonos a su vez una valiosa herencia.  Lógicamente el tiempo ha borrado gran parte de esa herencia aunque todo allí gira en torno a ellos; todo te lleva a la historia de los mudéjares que resistieron la presión de las autoridades eclesiásticas cristianas hasta que finalmente fueron expulsados. Muchos marcharon, pero otros, ya convertidos y con apellidos castellanos, se mezclaron con los cristianos viejos...

Un recorrido por Hornachos no debería obviar los siguientes edificios y construcciones:

La iglesia. Fue construida tras la puesta en marcha por parte de las autoridades cristianas de una campaña para convertir al cristianismo a los rebeldes moriscos, y está dedicada a la Purísima Concepción. Los propios moriscos intervinieron en su construcción. Es considerada por los especialistas como una joya del arte mudéjar, pero esto no es una excepción de Hornachos. Los moriscos dejaron en la comarca de Tierra de Barros varias iglesias mudéjares de gran interés.

Una joya del mudéjar.

El pósitoEste edificio, utilizado durante muchos años como almacén de grano, actualmente acoge bajo sus bóvedas de ladrillos un centro de interpretación de la cultura morisca. En su interior varios paneles explicativos ilustran sobre diversos aspectos de esta cultura y sobre la curiosa historia de los piratas de Hornachos y la República morisca de Salé.  En él se exponen también las copias de varios manuscritos árabes religiosos del siglo XV, escondidos sin duda por el temor de sus propietarios ante la prohibición por parte de las autoridades de la tenencia de libros. Estos escritos fueron encontrados en el año 2003, tras la realización de una obras en una vieja casa hornachega.

Centro de Interpretación.
Copia de manuscrito árabe.

El castillo. Construido por los árabes en un lugar privilegiado, fue ocupado posteriormente por los monjes guerreros de la Orden de Santiago. Hoy día se encuentra bastante deteriorado pero debió ser una fortaleza inexpugnable. Bajo su flanco oeste se extienden los tejados rojos de Hornachos y la interminable llanura de Tierra de Barros.



El convento. El perro de San Roque si tiene rabo, por lo menos el que acompaña al santo que aparece en el interior del convento franciscano de San Ildefonso. Este edificio fue levantado para acoger a los monjes encargados de la conversión de los moriscos, conservándose todavía en su interior algunos frescos originales y antiguas imágenes. La fachada principal, como otros lugares de Hornachos, luce el orgulloso y prepotente escudo de Carlos V.

San Roque y su perro.
El escudo de Carlos V.

Las fuentes y los escudos. Repartidas por el casco urbano y por sus alrededores existen varias fuentes de evocadores nombres y de muy antigua construcción; la fuente de los Moros, la fuente de los Cristianos, el pilar de Palomas, la fuente de los Cuatro Caños...Me llamó mucho la atención la existencia de otros escudos de Carlos V tallados en piedra en las cabeceras de  dos de estas fuentes. Creo que esto debería ser interpretado como una demostración de poder ante los moriscos. Curiosamente en ambos es notorio que la parte superior, correspondiente al águila bicéfala, es bastante más reciente que el resto del escudo.


Las imágenes que aparecen sobre estas líneas corresponden a la fuente de los Cuatro Caños. Debajo, el pilar de Palomas, llamado así por estar situado en el camino que llevaba a la cercana localidad. El agua llegaba a él desde el Valle de los Moros, conducida a través de canales y acequias, de los que todavía quedan algunos restos.




Estas acequias conducían el agua desde la Fuente de los Moros hasta el pilar antes mencionado. En  su recorrido a través del Valle de los Moros regaban también las huertas moriscas arrebatadas a la sierra mediante terrazas y bancales. El microclima con ausencia de heladas (o al menos con menor probabilidad) que presenta este valle permitía el cultivo de ciertas especies sensibles a ese elemento meteorológico, como el naranjo o el limonero. Desconozco si se ha hecho algún estudio genético sobre los cítricos que actualmente podemos ver en el Valle de los Moros para comprobar si son descendientes de los árboles frutales que cultivaron los propios moriscos...

Fuente de los Moros
Noria en el Valle de los Moros.

domingo, 15 de abril de 2012

ana solo de zaldívar.


Normalmente, cuando vamos a Don Benito, aparcamos el coche en el mismo lugar y luego nos acercamos al centro a pie. Mira, me suele decir Anabel cuando ya estamos bien cerca de la plaza; esa es la calle que está dedicada a Ana Solo de Zaldívar, una tía de mi abuela. Y entonces yo me propongo indagar sobre esa pariente lejana de mi mujer, que mereció que una calle de su localidad llevara su nombre. Pero, por un motivo u otro, no fue hasta unos días cuando me propuse averiguar quién había sido aquella mujer...

Lo que más llama la atención al adentrarse en la vida y obra de Ana María Solo de Zaldívar (Don Benito, 1858- ¿...?) es la relevancia que alcanzó en los círculos intelectuales y sobre todo, las avanzadas ideas que tenía sobre la mujer y su educación, teniendo en cuenta la época que le tocó vivir. Estas ideas, y las de otras mujeres que trabajaron junto a ella, sin llegar tal vez a integrarse en el feminismo pueden considerarse, al menos en algunos aspectos, cercanas a este movimiento, como veremos enseguida.

Ana María desempeñó durante toda su vida una importante labor docente impartiendo diversas materias, primero en Don Benito y después en Madrid, donde ocupó la dirección de varias instituciones. Con posterioridad alcanzó la dirección de la Escuela Normal de Málaga, en la que tuvo como alumna, entre 1906 y 1910, a Victoria Kent, feminista que desempeñaría más adelante un destacado papel en la vida política. Finalmente, en 1910, dejó Málaga, ciudad donde también existe una calle con su nombre, y fue nombrada directora de la Normal de Granada. (Las Escuelas Normales se crearon con el fin de formar a los futuros maestros. Al parecer, los medios con que contaban estas instituciones eran generalmente muy escasos, principalmente por la inestabilidad política de aquellos años y por el nulo interés de los políticos. Esta escasez no impidió, sin embargo, que realizaran una importante labor en la formación de docentes.)

Además, Solo de Zaldívar escribió diversos libros de textos sobre Gramática y Aritmética y participó de manera activa en varios periódicos y revistas, llegando a fundar y dirigir una publicación periódica.

Fue, como vemos, una mujer adelantada a su tiempo, no solo por su brillante trayectoria profesional sino por la inquietud que mostró en pos de conseguir una posición mejor para la mujer, por entonces relegada a las tareas del hogar y considerada intelectualmente inferior al hombre. Si ya sería complicado para una mujer del siglo XIX llegar a donde lo hizo Solo de Zaldívar, podemos imaginar los muros contra los que chocaría en sus pretensiones. Lo que ahora nos parece lógico, por aquellos años no lo era en absoluto. Por ello, siendo ya directora de la Normal de Málaga, se veía en la necesidad de afirmar, en conferencias y artículos, que si la mujer presentaba menores aptitudes era debido a la escasa educación recibida, ya que normalmente, aquella que empezaba los estudios, era obligada a dejarlos a muy temprana edad. La educación era, por tanto, el medio que haría llegar a la mujer al mismo nivel que el hombre...

Sin embargo, mientras ella se situó en una postura más conservadora y defendía que la mujer debía alcanzar cierto nivel educativo para aplicar estos conocimientos en la formación de sus hijos, otras mujeres, incluso de su misma organización, tenían posiciones más progresistas y reivindicaban una educación que les permitiera mantener una familia.


martes, 27 de marzo de 2012

cernícalo primilla


De tanto ver los estupendos blogs extremeños dedicados a la fotografía de aves, no pude resistirme y hace unos días probé suerte al comprobar que en la torre de la iglesia mudéjar de Palomas (Badajoz) vive una colonia de cernícalos primillas. La verdad es que no sabía apenas nada sobre esta especie pero en la red hay abundante información sobre ella.

Según he podido leer, estas pequeñas rapaces suelen llegar a España, procedente de África, durante el mes de febrero. Después forman parejas y con frecuencia ocupan huecos o hendiduras en edificios abandonados, castillos e iglesias... En ellos la hembra pone los huevos y se produce la incubación. A principios de verano los polluelos cuentan ya con un mes y están dispuestos para volar. En septiembre regresan al continente africano...

Al parecer estos cernícalos se alimentan principalmente de saltamontes y otros insectos, pero también a veces de roedores. Comúnmente viven en colonias de hasta 100 parejas aunque en este iglesia debe haber 10 o 12 individuos, compartiendo espacio con palomas, cigüeñas y grajillas.

Extremadura es la región europea que más cernícalos primillas acoge. 
En la lejanía y a simple vista, hembras y machos son aparentemente iguales aunque hay bastantes diferencias entre ambos. Como podéis ver los machos tienen la parte superior del cuerpo de color marrón rojizo, mientras que las hembras presentan un moteado muy característico por todo su plumaje.

Macho de cernícalo primilla.
Hembra de cernícalo primilla.
Macho y hembra.
Incluso para un principiante como yo, los cernícalos primillas son relativamente fáciles de fotografiar, sobre todo cuando se posan en las cornisas y otros elementos constructivos. Más difícil resulta fotografiarlos en vuelo aunque a veces se quedan suspendidos en el aire durante unos segundos. Es el momento que hay que aprovechar para apretar el disparador ya que después se dejan caer a gran velocidad, haciendo increíbles piruetas. Es cuestión de paciencia y de hacer montones de fotografías. Alguna saldrá medianamente bien...

Una pareja a la entrada del nido.

viernes, 16 de marzo de 2012

ermita de alta gracia. higuera de la serena. badajoz.

Hay investigadores que afirman que ciertos lugares poseen un magnetismo especial y son elegidos por los hombres, desde antiguo, para adorar a sus dioses. Esto ocurre por ejemplo en la localidad asturiana de Cangas de Onis, donde existe una iglesia construida sobre un dolmen o en la basílica visigoda de Santa Lucia del Trampal (Alcuescar, Cáceres), en la que se han encontrado numerosos exvotos romanos en forma de cabras que representaban a la diosa indígena Ataecina, sincretizada posteriormente en Proserpina.


Esto viene al caso por que el pasado domingo visitamos la maltrecha ermita de Alta Gracia (Higuera de la Serena, Badajoz) donde me llamó poderosamente la atención la existencia de un contrapeso de una prensa olearia romana, parecida a la que aparece en la cercanías de la mencionada Santa Lucia del Trampal. Esto me hizo pensar que en el lugar escogido para levantar la ermita de Alta Gracia existió probablemente una villae romana, (núcleos agrícolas, por otra parte, muy frecuentes en la comarca de la Serena) y tal vez un centro de culto.

Contrapeso de prensa olearia en la ermita de Alta Gracia.
Contrapeso y bloques de granito.
La ermita de Alta Gracia fue fundada a finales del siglo XV por don Juan de Zúñiga y Pimentel, importante noble y señor de la Serena que se rodeó, en su palacio de la cercana Zalamea, de maestros y sabios entre los que destacaba Antonio de Nebrija, El lugar elegido para levantar dicha ermita fue un montículo cercano al río Guadamez, separado 4 Kilómetros de Higuera, en el supuesto lugar donde se aparecía la Virgen María.

Interior de las ruinas de la ermita.
Aspecto exterior de la antigua ermita.
Pronto la ermita se convirtió en un importante lugar de peregrinación y por ello hubo de construirse en sus inmediaciones un edificio para acoger a los numerosos peregrinos. De esta hospedería y del cercado de piedra que rodeaba el conjunto, todavía existen restos medianamente conservados. Nada queda, sin embargo, de los frescos que adornaban las paredes de la ermita ni del altar e imágenes que existían en su interior. Incomprensiblemente el santuario cayó poco a poco en el abandono hasta llegar al lamentable estado en que se encuentra en la actualidad.

Con toda probabilidad las desamortizaciones y las guerras tuvieron mucho que ver y hoy día apenas quedan cuatro paredes construidas en mampuesto con las esquinas de cantería y algunos ladrillos rojos en los huecos de puertas y ventanas, lo cual indica que quizás los moriscos de Magacela o Benquerencia intervinieron en su construcción.

Pero realmente, lo que me resultó más llamativo de esta ermita fue la existencia, al igual que en Santa Lucia del Trampal, de una prensa olearia en sus inmediaciones... ¿Coincidencia?

Basílica visigoda de Santa Lucia del Trampal y olivo centenario.
Contrapeso de prensa olearia en Santa Lucia del Trampal.

martes, 6 de marzo de 2012

molinos de viento. trujillo. cáceres.


El Berrocal de Trujillo es un lugar mágico, hermoso, abandonado y maltratado donde se pueden encontrar interesantes restos de las diferentes culturas que han ocupado estas tierras, entre ellos, dos de los pocos molinos de viento de los que se tiene constancia en Extremadura.

El primero de los molinos recibe el nombre de la Molineta. Está muy cerca de la autovia Madrid-Lisboa y desde él se pueden contemplar las panorámicas más completas de la ciudad de Trujillo. A primera vista podría parecer un torreón de origen árabe o medieval puesto que nada indica la utilidad que tuvo en su momento. Y tal vez lo fuera, ya que la construcción se eleva sobre una gran plataforma construida en piedra provista de enormes contrafuertes. Quizás, una vez perdida la función defensiva, fue reconvertido en molino.

La Molineta
Interior del molino.
Torreón y contrafuertes.

Interior del lavadero.
Entre este y el segundo molino un agradable paseo muestra el duro y verdadero paisaje del Berrocal; canchos de granito de caprichosas formas, retamas, algunas encinas y pastos para el ganado bovino son algunos de los elementos que componen este paisaje. A ellos hay que añadir muestras del pasado de un valor etnográfico incalculable, como el Lavadero Municipal. Como podéis ver en las imágenes, el interior de esta curiosa construcción acoge decenas de pilas de granito y una alberca o depósito para almacenar agua. Aunque la techumbre ha desaparecido, todavía se mantiene en pie la arcada construida a base de bloques y ladrillos cocidos. Es tan lamentable la basura que se acumula por los alrededores como incomprensible que no haya algún cartel explicativo sobre esta muestra del patrimonio extremeño.

Arcos y pilas.

Escalera al cielo.

Muy cerca, en un gran bolo de granito, unos escalones tallados hace miles de años en la roca permiten contemplar de nuevo desde una situación privilegiada, la silueta de torres, iglesias y palacios que nos ofrece Trujillo en la lejanía.  ¿Una escalera hacia el cielo? Probablemente este enorme cancho fue utilizado como un altar para ceremonias religiosas desde donde un hechicero se dirigía a los demás miembros del grupo. En realidad, por toda la zona es posible encontrar marcas y hendiduras en las piedras, aunque es difícil identificar cuales son producto de procesos naturales y cuales fueron realizadas por los antiguos pobladores. De la misma manera algunos autores asignan un caracter totémico a algunos de los canchos diseminadas por todo el berrocal.


El paisaje berroqueño.
¿Ídolos o piedras?
Y por fin, alejado unos cientos de metros de este monumento megalítico y situado en un bonito paraje se encuentra el Molino de Viento. Nada queda de la estructura ni de la maquinaria que antaño convertía el grano en harina pero es emocionante imaginar las aspas girando, chirriantes, movidas por el viento. La verdad; la basura acumulada y la cercanía de un campo de tiro, no son los mejores acompañantes para demasiadas ensoñaciones pero ante ello siempre se puede echar la vista al frente y contemplar como el sol se oculta en la infinita y recia penillanura cacereña...

El Molino de Viento.
El molino y la llanura.
Y la luna.