No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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martes, 28 de septiembre de 2010

poblado ferroviario de almorchón. badajoz

Almorchón es una pedanía de Cabeza del Buey que nació en 1880, con objeto de dotar de viviendas a los trabajadores de la línea del ferrocarril Córdoba-Almorchón. Esta línea fue creada a su vez para transportar el carbón que se extraía de las minas de la localidad cordobesa de Belmez.

Hoy día está prácticamente despoblado y en ruinoso estado pero, en la década de los sesenta del pasado siglo, constituía un importante nudo ferroviario que llegó a tener cerca de 900 habitantes. Diez años más tarde empezó su declive y la mayor parte de sus habitantes tuvo que emigrar. Poco a poco el poblado quedó abandonado. Actualmente la mayoría de las casas están en ruinas y la maleza y el oxido invade las vías y otras instalaciones ferroviarias.

Ahora cuando caminas por sus amplias calles, algunos coches y la ropa tendida en las traseras de las casas denotan que todavía vive gente allí, e incluso una anciana barre afanosa el trozo de acera que ocupa su fachada. Quizás piense que vendrán tiempos mejores y que se volverán a oír las risas de los niños cuando salen del colegio o las campanas de la iglesia anunciando un boda, o tal vez un bautizo...

A veces sus escasos habitantes se sientan en algunos de los bancos de la estación mirando a la lejanía y añorando aquellos días en que el traqueteo del ferrocarril y el silbido de este anunciando su proximidad, eran los sonidos más habituales.

Y aunque a diario pasan algunos trenes me temo que el último tren ya pasó por Almorchón.


No muy lejos se alza el castillo que dio nombre al poblado, erigido por los musulmanes y ocupado después por templarios y alcantarinos. No es posible visitarlo ya que está en una finca privada, pero al menos se deja fotografiar, orgulloso, y alegra la vista con su presencia.

Muy cerca también se encuentra la ermita de Belén, construida al parecer sobre los restos de un asentamiento de la Orden del Temple, en cuyo recinto destaca un conjunto de olmos centenarios que han sido catalogados como Árboles Singulares por la Junta de Extremadura.

He leído en algún sitio que, todos los años, a finales de Septiembre se celebraba allí una romería durante la cual llevaban a la imagen de la Virgen de Belén al poblado ferroviario, donde era recibida, en un ambiente de fiesta y color, por un gran número de personas. Desconozco si en la actualidad se sigue con esta tradición. Si es así, no hay que descartar que en el futuro el tren vuelva a tener parada en Almorchón.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

zalamea de la serena. badajoz.


Si por algo es conocido este pueblo, situado en la inmensa llanura de la Serena, es porque en él situó Calderón de la Barca una de sus obras, basada al parecer en hechos reales. Pero Zalamea, y esto es desconocido por la gran mayoría, tuvo un pasado grandioso como así lo atestiguan antiguas crónicas y algunos restos. Entre ellos destaca Cancho Roano, templo prerromano del siglo V a.C. http://www.canchoroano.iam.csic.es/ y el dístilo romano, monumento fúnebre compuesto por dos esbeltas columnas, que se erige en la Plaza de la Constitución. Años después floreció en este lugar una ciudadela árabe de cierta importancia que tuvo por nombre Miknasa Al Asnan aunque de ella no queda prácticamente nada.


Pero este vez quiero centrarme en la desconocida figura de don Juan de Zúñiga, noble que en los años posteriores a la guerra de Granada, fue señor de la Serena y estableció en su palacio una corte literaria a la que atrajo importantes figuras de la época. Entre ellas destacó el matemático y astrólogo judío Abraham Zacut (Abasurto) y sobre todo, el andaluz Elio Antonio de Nebrija. Lamentablemente el primero tuvo que huir a Portugal tras la expulsión de los judíos. Allí, protegido por el rey, ayudó de manera notable a los intrépidos navegantes portugueses con sus estudios y con el perfeccionamiento del astrolabio. Nebrija, sin embargo, permaneció varios años en la Serena y escribió en ella algunas de sus más importantes obras.


"Y en Villanueva de la Serena, a la entrada de esta villa a la parte de poniente, hizo el maestre don Juan de Zúñiga, una casa como para un gran señor, con dos corredores que caen a un patio que está a la entrada de la casa principal..


E hizo labrar en Zalamea, arrimada a la fortaleza un pedazo de casa para su aposentamiento, porque también gustaba de vivir en esta villa...

Era don Juan aficionado a las buenas letras y llevó consigo a algunos hombres insignes en ellas: al astrólogo Abasurto, al doctor De la Parra, al maestro de capilla Solorzano, al maestro Antonio de Lebrija...

El maestro Nebrija le enseñó latín y el judío le leyó la esfera y todo lo que era lícito saber en su arte y era tan aficionado que en un alto de uno de los aposentos de su casa hizo que le pintaran el cielo con sus planetas, astros y signos del Zodiaco..."

Alonso Torres y Tapia. Cronista de la Orden de Alcántara.

Del palacio de Villanueva al que se refiere el cronista no quedan apenas restos. Sobre su solar se levanta ahora el convento conocido por los villanovenses como "de las monjas encerradas". De la casa de Zalamea, adosada al castillo de Arribalavilla, solo queda la fachada principal. No hace mucho se encontraron en su interior restos romanos tal y como informó el diario Hoy hace unos meses, en los trabajos previos a la construcción de una hospedería.

El caso es que la llegada de Zúñiga a la Serena significó el fin de la Edad Media y la llegada del Renacimiento a este territorio, porque el noble, además de dedicarse a la caza y al cultivo de las letras y los astros, mandó reparar y construir iglesias y ermitas (Campanario, la Coronada, Higuera de la Serena...) y puso un poco de orden en el Partido donde la todopoderosa Mesta y la Orden de Alcántara campaban por sus respetos.

Como digo, Nebrija permaneció varios años bajo su mecenazgo y pudo así dedicarse a la confección de tratados gramaticales y de otras ramas del saber (este hombre debió ser un portento ya que escribió sobre arqueología, derecho, medicina, historia, astrología y retórica e intervino en la Biblia políglota de Cisneros...) hasta que, en 1503, la Reina Isabel puso sus ojos en el Partido de la Serena y en sus preciados pastos. (Hay que tener en cuenta que las exportaciones de lana suponían para la Corona de Castilla enormes beneficios.)

Por aquellos tiempos debía estar ya enferma y abatida por las muertes de sus herederos pero con la ambición intacta ya que propuso a Juan de Zúñiga como Cardenal y Arzobispo de Sevilla. Este no pudo negarse y hacia la ciudad del río Betis partió, dejando atrás sus sueños y su pequeña corte, quedando de nuevo el enorme territorio sumido en el olvido y la indiferencia. ¿Quién sabe si la Historia de esta comarca se hubiera tenido que escribir de otra manera si la aventura renacentista de Zúñiga no hubiera sido interrumpida tan bruscamente y hubiera durado algunos años más?

Algunos meses después el prelado Juan de Zúñiga, moría en la Granja de Mirabel (lugar muy próximo a Guadalupe y residencia de los Reyes Católicos), cuando se dirigía a Toledo donde los reyes habían situado temporalmente la Corte. Este viaje fue cuando menos extraño. El mecenas llegó a Sevilla en mayo o junio de 1504 pero enseguida dirigió sus pasos a Toledo para entrevistarse con los reyes. El propósito de este viaje y el motivo de su repentina muerte, el día 25 de julio de 1504, siguen siendo un misterio. Tenía 39 años.

martes, 15 de junio de 2010

santa lucía del trampal. cáceres


Hace aproximadamente 30 años que el profesor de Arte Juan Rosco Madruga y Elisa Téllez, su esposa, repararon en un ruinoso edificio situado en un bonito paraje cercano a la localidad cacereña de Alcuéscar. Enseguida les llamó la atención la antigüedad de aquellas piedras invadidas por las zarzas, rodeada de viejos olivos, alcornoques y naranjos y habilitada como antigua casa de campo y establo, y pensaron que podrían haber encontrado un edificio singular. Pronto comenzaron las excavaciones y los estudios arqueológicos confirmaron que, efectivamente, el valor del hallazgo era importante ya que se trataba de una basílica construida alrededor de los siglos VI-VII d.C. Posteriormente se llevó a cabo la rehabilitación de la vieja iglesia aunque para algunos entendidos esta no obtuvo los resultados más deseables, sobre todo por su cubierta y por el uso de marmol blanco en su interior.


Pero empecemos por el principio. Algunos cientos de años antes de que los romanos se asentaran en estas tierras, estas ya estaban habitadas por un pueblo que adoraba a la diosa Ataecina. Posteriormente los romanos incorporaron a su amplia gama de dioses a esta deidad llamándola Proserpina y representándola con la imagen de una cabra. Quizás hubiera, donde ahora se levanta la basílica, un templo dedicado a ella, a juzgar por los exvotos en forma de cabra que se han encontrado y otros restos...

Varios siglos más tarde se levantó la iglesia, aprovechando como era costumbre los sillares del antiguo templo. No se sabe exactamente cuando se construyó ni quien lo hizo. Algunas teorías afirman que lo hicieron, ya en tiempo de dominación árabe, los mozárabes. Otros opinan que la construyeron, algunos años antes, los visigodos y por eso tal vez recuerda tanto al prerrománico asturiano. Incluso hay teorías acerca del origen arriano de la iglesia debido a su cabecera o ábside de tres cuerpos. En cualquier caso y debido a razones aún desconocidas su vida fue efímera puesto que pronto fue abandonada.

Al parecer así permaneció varios siglos hasta que, aproximadamente en el siglo XV, fue reparada, produciéndole algunos cambios significativos y utilizada de nuevo durante un largo periodo hasta que fue de nuevo abandonada. La Desamortización, los franceses y el paso inexorable del tiempo hicieron el resto..


Hoy, rodeada de viejos alcornoques y olivos, se encuentra este edificio, enigmático, mágico y único, formando parte del paisaje extemeño y mostrando en su interior arcos de herradura, otros elementos arquitectónicos y algunas inscripciones, pero guardando para si secretos que nunca llegarán a desvelarse. Pero...¿cuantos otros tesoros guardan estas tierras convertidos ahora en establos o en naves agrícolas en espera de que un inquieto profesor de Arte los descubra antes de que sea demasiado tarde..?

jueves, 3 de junio de 2010

trujillo. cáceres. detalles en piedra.

A menudo cuando visitamos algunos lugares nos dejamos llevar por la majestuosidad de los edificios o la belleza de los paisajes y no nos fijamos en los pequeños detalles. Los que tenemos obsesión por hacer decenas de fotografias, aunque gran parte de ellas acaben en la Papelera de Reciclaje, nos fijamos en esos detalles que a veces son más interesantes, o al menos dicen y sugieren más cosas, que el entorno donde se situan....
Adosado a la muralla de Trujillo y a la Puerta que se abría ante el antiguo camino de Coria se encuentra la sede de la Fundación Xavier de Salas. El edificio que esta fundación ocupa fue un convento franciscano edificado aproximadamente en 1450 y abandonado durante la Guerra de la Independencia. Tras años de olvido el edificio cayó en la ruina hasta que, a principios de los setenta del pasado siglo el historiador barcelonés Xavier de Salas decidió salvarlo de esta. Actualmente este edifico cuenta con biblioteca y un museo sobre la relación de Extremadura con el descubrimiento de América, realizandose en él seminarios y otras actividades culturales.
La iglesia del convento, sin embargo, no tuvo tanta suerte ya que al hundirse la cubierta y los arcos que la soportaban, hubiera necesitado de una restauración imposible. Actualmente, en su solar aparece un agradable patio aunque los restos de sus muros aun guardan algunas sorpresas, como las misteriosas estatuillas de piedra en extrañas posiciones que aparecen en la base de las columnas.
Es fácil que, por estar situados a escasos centimetros del suelo, estas pequeñas figuras pasen inadvertidas. Algunas además están muy deterioradas y apenas se puede adivinar que intentó plasmar el cantero que las esculpió. Otras, en cambio, se han conservado bastante bien y se pueden apreciar de manera clara. Pero, ¿que intentaba contar, decir o advertir el autor de estas o el que las mandó hacer? ¿Por que ese hombre barbado y desnudo presenta tanto desasosiego en su rostro? ¿Que significa esa otra que casi raya lo blasfemo y sobrepasa lo erótico? ¿Han llegado quizás a nuestros dias por que pasaron años sepultadas bajo los escombros, fuera de la vista de los censores...?

Me temo, sin embargo, que las razones que llevaron, en 1972, a un cantero a tallar el escudo de un conocido equipo de futbol de primera división en una de las torres de la hermosa iglesia de Santa María no fueron tan transcendentales. La broma desató una fuerte polémica y a punto estuvo de costar un disgusto al hincha. Desde entonces es frecuente ver, al pie de la torre, a un grupo de turistas mirando hacia arriba, mientras el guia señala el lugar donde se halla el escudo, que por cierto, es complicado de ver. Bueno. ¿No tienen un astronauta en la Catedral de Salamanca?
De cualquier forma, recorrer Trujillo es recorrer la historia. Palacios, fortalezas, iglesias y conventos se amontonan ante el viajero que recorre las empinadas callejuelas y que va encontrando tras cada esquina rincones de singular belleza. Por ello cuando te vas, siempre tienes la sensación de que cuando vuelvas encontrarás allí pequeños detalles que antes te pasaron desapercibidos.

viernes, 21 de mayo de 2010

cabañas del castillo. cáceres.

Cabañas es un pueblecito en el que viven 25 personas. Una de ellas, Maite, regenta la casa rural "La Jara de las Villuercas", http://www.lajaradelasvilluercas.com/, un edificio del siglo XIX rehabilitado con gusto y con respeto hacia el entorno.

Maite, además de acogernos con extrema amabilidad, nos explica las rutas senderistas que desde Cabañas se pueden hacer e incluso nos da unos croquis que ha hecho en los que aparecen con todo detalle los elementos que se pueden ir encontrando mientras se camina entre la exhuberante vegetación. Además su perra Mora nos guia con destreza por los senderos, agradecida por los trozos de pan o las sobras de la comida que le hemos dado.

Situada debajo de una peña donde aún perduran las ruinas de un castillo, esta localidad guarda en su pequeño y tranquilo casco urbano bonitos rincones. Así, en lo más alto, se encuentra la iglesia de estilo mudéjar de Santa María de la Peña, y algo más abajo, la picota, lugar donde se ajusticiaba a los reos.

Pero es la espectacularidad de los paisajes que rodean la localidad el principal atractivo de ésta. Una primera opción es subir al castillo, mediante un sendero que discurre entre los aromas y colores que ofrecen jaras, cantuesos y margaritas, y una vez allí deleitarnos con las vistas que la comarca nos ofrece; interminables dehesas y las altas crestas de las Villuercas. Lamentablemente, una vez más, la fortaleza se encuentra invadida por la maleza y en un penoso estado. Desde aquí es posible ver también a los buitres leonados que, procedentes de la cercana Peña Buitrera, sobrevuelan con parsimonia los alrededores.

Mas, para mí, la verdadera joya y la sorpresa más agradable es el lugar conocido como las Apreturas del río Almonte. Se llama así a una zona por donde el río, (que baja impetuoso desde su nacimiento, el Pico de las Villuercas) transcurre encañonado, tras miles de años erosionando la piedra cuarcítica. La acción del agua ha modelado la roca y ha dejado al descubierto impresionantes estratos y pliegues. Aguas arriba de la garganta, a media ladera, crecen ejemplares de ciertos árboles, muy parecidos al laurel, que constituyen una verdadera reliquia del Terciario. Los loros (Prunus Lusitánica), que son como así se llaman, han encontrado en la umbría unas condiciones óptimas para su subsistencia. Así mismo grandes helechos crecen bajo la frescura de un bosque de ribera compuesto principalmente de alisos. Un puente mediaval que sigue en pie, a pesar del paso de los años y del olvido de los hombres, se asoma timidamente entre la arboleda...


Como temíamos, la lluvia, que nos ha acompañado debilmente durante toda la jornada, arrecia y ello nos hace volver precipitadamente al coche.

Despues de vuelta a "casa", cae la noche. La lluvia repiquetea en los cristales y la leña se consume lentamente en la chimenea, donde hay varios pares de botas y calcetines puestos a secar. Mientras, arriba, los niños duermen...

miércoles, 19 de mayo de 2010

algunas flores

A pesar de que existen estupendos blogs dedicados a la flora de Extremadura y de otras comunidades autónomas no he podido resistir la tentación de mostrar aquí algunas flores que he fotografiado durante esta explosiva primavera. Algunas como la flor de la jara o del cantueso son muy comunes y por lo tanto fáciles de observar. Otras son, al menos para mí, autenticas rarezas. Me refiero a las peonias, plantas desconocidas también para la mayoría de la población. Pero todas ocupan su lugar en la Naturaleza, alegrandonos la vista y el olfato, y prestando sus servicios a insectos, aves y otros bichejos...
Dedalera. (Digitalis purpurea). Esta planta es conocida, según la zona, con los curiosos nombres de dedal de la reina o chupamieles. Se desarrolla de manera espontanea preferentemente en zonas montañosas aunque también es usada en Jardinería. Estas imágenes fueron tomadas en la rocosa ladera del castillo de Benquerencia de la Serena aunque también la he podido observar en el Valle del Jerte.

Cantueso. (Lavandula stoechas). Considerada como planta aromática es conocida también como cantahueso o tomillo borriquero y se encuentra distribuida por amplias zonas de Extremadura. En esta ocasión, esta fotografía fue tomada en la umbría de Cabañas del Castillo, donde da color a la agreste ladera por donde se accede a la fortaleza.

Peonia. (Paeonia broteri). Quizás debido a que se desarrolla preferentemente en zonas boscosas y sombreadas es una planta dificil de encontrar. Unicamente he podido observar algunos ejemplares aislados de esta planta con flores grandes y vistosas en Cabañas del Castillo.
Jara pringosa. (Cistus ladanifer). Este arbusto de usos cosméticos y medicinales, crece normalmente en suelos pobres y degradados de manera que coloniza lugares que han sufrido incendios o deforestaciones intensas. La presencia de manchas extensas de jara puede ser indicativo, por tanto, de que algo no va bien. A cambio nos deja el aire impregnado de su inconfundible aroma y su bonita flor. Fotografía tomada en Benquerencia de la Serena.
Majuelo. (Crataegus monogyna). La espectacular floración de este pequeño y espinoso árbol tiene lugar en nuestra zona a finales de la primavera. Posteriormente la flor se convertirá en un pequeño fruto rojizo y dulzón, muy apreciado por la fauna avícola. En esta ocasión tomé la imagen en Santa Cruz de la Sierra.

Sin identificar. Aunque al principio me parecieron orquideas un compañero me comentó que a él le parecían papilonaceas. Para que os hagais una idea, a las papilonaceas o leguminosas pertenecen las retamas, los guisantes o el algarrobo. Estos ejemplares crecen en el Cerro de San Gregorio, en Santa Cruz de la Sierra. Quizás alguno de vosotros conozca el nombre de esta planta...


miércoles, 12 de mayo de 2010

¡premio!

Cito textualmente:

“Blog del Día” es un proyecto creado con el fin de dar a conocer blogs que a pesar de su calidad aun no sean conocidos en la blogosfera. Así que no encontraréis entre los premiados los blogs más conocidos, aunque esperamos que todos los que premiamos lo lleguen a ser.

Hoy, 12 de Mayo, este blog ha sido premiado como Blog del dia. Si pinchais en la llave inglesa y el destornillador, y espero que proximamente pinchando en un logotipo accedereís a una pequeña entrevista que me han hecho. Podeis acceder también mediante la siguiente dirección: http://www.blogdeldia.org/2010/05/extremos-del-duero/
Desde aquí doy las gracias a todos los que leen el blog, a los seguidores y a los que comentan, puesto que a ellos va dirigido. Y gracias a los creadores de "Blog del día" animandoles también a que continuen la tarea de dar a conocer interesantes blogs.

Un saludo. jesus.

lunes, 10 de mayo de 2010

torremejía. badajoz.

Hace algo más de quinientos años la familia de los Mejías se vió obligada a construir una fortaleza que protegiera de los numerosos maleantes a los viajeros que transitaban por la calzada romana que se conoce actualmente como Vía de la Plata. Afortunadamente hoy día el riesgo de ser asaltado es practicamente nulo, siempre y cuando no se pare en ciertas gasolineras y bares de carretera. En cualquier caso, este fue el primer paso para que, al abrigo de la torre de los Mejías naciera la población que ahora nos ocupa. Los constructores no escatimaron gastos y muy preocupados ellos por el Arte Romano y muy sensibilizados con la conservación del Patrimonio, utilizaron estatuas y, es de suponer que otros elementos constructivos, para levantar fachadas. A saber que otras obras de arte utilizarían para los cimientos...

Siglos despues, los franceses para no ser menos y muy sensibles también, arrasaron el pueblo pero dejaron en pie la iglesia, el Palacio de los Mejías y poco más, de manera que la práctica totalidad de los edificios son relativamente nuevos.

Actualmente el palacio está habilitado como Albergue de peregrinos que se deciden a realizar el Camino de Santiago desde Sevilla hasta Astorga siguiendo la Vía de la Plata. Es habtual por tanto el paso de caminantes, mochilas a la espalda y bastón en mano, por las calles de este pueblo situado al pie de la maltratada calzada romana. Al menos, las conchas de Santiago y las lapidas que adornan la puerta del palacio, así como las estatuas togadas empotradas en la pared recuerdan y atestiguan el pasado de este trozo de Extremadura.


martes, 4 de mayo de 2010

encina la terrona. cáceres

Actualmente existen en Extremadura más de 30 árboles declarados cono Árboles Singulares, considerados así por que poseen "unas características destacables que los hacen especialmente representativos en cuanto a su edad, tamaño, historia o valor cultural, belleza, ubicación u otras caractéristicas análogas." Entre ellos once pertenecen al género Quercus, género que se encuentra muy bien representado por estas tierras y que incluye encinas, alcornoques, robles, y quejigos. El resto incluye algunas especies no auctóctonas como el platano o el cipres de pantano, aunque la mayoría son autóctonas (castaños,olivos, madroños...)

Atendiendo a la definición expuesta anteriormente está claro que la Encina La Terrona tiene bien merecido pertenecer a este grupo puesto que supera con creces las carácteristicas exigidas. Lo más llamativo sin duda es la edad que se le atribuye, 800 años, convirtiendola en la encina más longeva. En cuanto a su tamaño, resulta espectacular. No voy a cansar a nadie con la altura de esta, el volumen de copa, o el perímetro del tronco ya que ni los números ni las fotografías pueden hacer imaginar a quien no lo ha visto antes la espectacularidad de este árbol.

El lugar donde se ubica tampoco desmerece. En plena sierra de Montánchez, concretamente en el Camino Real, ya muy cerca de Zarza de Montánchez y entre dehesas se encuentra este ejemplar que nació aproximadamente cuando los castellanos conquistaron esta comarca.

Ochocientos años no son nada pero a pesar de ello la Encina La Terrona, ha necesitado de algunos retoques presentando desde no hace mucho unos soportes verticales donde se asientan sus gruesas y largas ramas con el fin de evitar el desgaje de estas.


No hay que alejarse mucho, para disfrutar de otros muchos parajes, menos conocidos y fotografiados, pero igualmente interesantes. Tanto en Zarza como en Robledillo de Trujillo, pequeña y curiosa localidad, no es dificil encontrar lugares desde donde observar como la dehesa, dura en ocasiones, ofrece en primavera lo mejor de sí misma.

lunes, 12 de abril de 2010

montánchez. cáceres.

Entre las localidades cacereñas de Montánchez y Arroyomolinos discurre la ruta senderista conocida como "la ruta de los molinos". No he encontrado ningún dato fiable que permita asegurar la época de construcción de los alrededor de treinta molinos que jalonan dicha ruta. Algunas fuentes afirman que los más antiguos son de época romana y que los últimos que se construyeron son del siglo XIX. Tampoco he conseguido averiguar hasta cuando estuvieron funcionando estos curiosos e ingeniosos molinos harineros. En cualquier caso su funcionamiento, como digo, es muy curioso. En primer lugar se recogía el agua procedente del Arroyo de los Molinos en albercas de piedra y posteriormente la conducían por acequias y la dejaban caer, aprovechando los desniveles existentes en la sierra de Montánchez, sobre unas piedras de molinos. La fuerza del agua al caer era la responsable de hacer girar dichas piedras y por tanto de la molienda del trigo. Desconozco si es posible encontrar este tipo de molinos en algún otro sitio de la geografía peninsular.

Gran parte de la ruta transcurre sobre una calzada empedrada y entre muros que servían a su vez de vallas y delimitadores de las fincas, a las cuales se accedía a través de grandes portones de piedras, de los que se conservan varios en buen estado. Dicho lugar debía ser muy transitado en la época en que los molinos se hallaban en funcionamiento: Mulas llevando harina o trayendo el grano, hortelanos trabajando en las terrazas que con tanto trabajo construyeron sus antepasados, alarifes reparando las grietas de las valiosas construcciones...

Actualmente, bien partiendo de Montánchez, bien saliendo de Arroyomolinos es posible admirar estos ingenios para comprender como el hombre desde siempre tuvo que adaptarse a la orografía del terreno y aprovechar los recursos que la Naturaleza le ofrecía para sobrevivir, aún entre barrancos y pedregales.

Esta ruta que discurre a media ladera, entre bosques de castaños y robles, permite disfrutar en algunos de sus tramos y desde la lejanía, del castillo y del caserío de paredes blancas y rojas tejas de barro de Montánchez o de Arroyomolinos. O de las aguas, frías y cristalinas, que forman la pequeña cascada que da origen al Arroyo de los Molinos...

Si después se dispone de un rato, nada mejor que subir al castillo que los almohades levantaron para dominar la llanura cacereña, y donde los monjes guerreros de la Orden de Santiago se establecieron más tarde. Allí se refugiarían, años después, los nobles que apoyaron la causa de Juana la Beltraneja durante la guerra civil que asoló Castilla y hasta allí llegó Isabel la Católica para aplastarlos. Prueba de ello son las torres desmochadas y los nombres de algunas de las localidades de la comarca. (Torremocha y Torrequemada.)

Pero de aquello hace ya mucho tiempo y ahora, la Sierra de Montanchez y Tamuja ofrece atractivos más que suficientes para el viajero que se acerque a esta comarca. Incluso en el futuro puede existir la posibilidad de visitar, concretamente en el municipio de Albalá, un cementerio de residuos nucleares...