No está claro de donde procede el actual nombre de Extremadura, una tierra olvidada y a menudo menospreciada. Algunos historiadores opinan que quizás proceda del término con que se conocía en los reinos cristianos a los territorios situados al sur de dicho río.
Desde aquí solo pretendo hacer un pequeño homenaje a la tierra donde ahora vivo. De ella es mi mujer y en ella han nacido también mis dos hijas.

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jueves, 28 de junio de 2012

talaverilla. cáceres.


Es una de las imágenes turísticas más difundidas de Extremadura y sin embargo, pocos saben que en los años sesenta del pasado siglo el monumento fue trasladado piedra a piedra hasta el lugar que ahora ocupa. El motivo, la inundación del valle donde se asentaba, a causa de la construcción del embalse de Valdecañas  en la cuenca media del río Tajo.

Pero con la creación de este embalse no solo desapareció para siempre un importante conjunto arqueológico en el que los estudiosos situaban a la ciudad romana de Augustobriga. También supuso la desaparición de la localidad cacereña de Talavera La Vieja, que permanece desde entonces bajo las aguas del embalse y el abandono forzoso de sus vecinos. Muchos se instalaron en Rosalejo, pequeña localidad creada en los cincuenta, donde se puede ver actualmente la picota medieval de Talavera. Otros tuvieron que marchar fuera de Extremadura dejando así escrito un trozo de la conmovedora historia de los emigrantes extremeños y cientos de relatos que contar.

Detalle de" Los Marmoles"
Talaverilla. Alexander  Laborde 1865.
Croquis a pluma, cobre y grabado del templo
 romano de 
Augustóbriga, 1762-1766. Real Academia de la Historia.

Curiosamente Talavera la Vieja, conocida por los vecinos como Talaverilla, se construyó entre los restos de la ciudad romana, tal y como se puede ver en las antiguas fotografías de los años sesenta. En ellas el majestuoso pórtico aparece rodeado de casas y muy cerca de la iglesia. Es una pena que desapareciera tan singular conjunto ya que sería algo así como Mérida y su templo de Diana pero en pequeñito. Estas antiguas fotografías recuerdan también el distilo de Zalamea, en pleno casco urbano.

En 1924, el arqueólogo José Ramón Mélida (1866-1933) describió las ruinas de la ciudad romana de esta manera tan poética; Escondida y olvidada, en la parte SE de la provincia de Cáceres, y en la margen izquierda del Tajo, dominando desde la imponente altura de un risco, se encuentra la villa de Talavera la Vieja, destacando sobre el cielo la gentil silueta de columnas y arquitrabes con un arco sobre ellos, sorprende y maravilla al viajero que desde la otra orilla y aún antes de llegar a ella (...) evoca ante tan magnifica vista la grandeza de Roma y avivado con ello su deseo de observarla más de cerca tiene que descender para meterse en una barca que le pase el río pues falta el puente romano que sin duda hubo.

En su origen, según afirman los investigadores que se han ocupado de este asentamiento, Agustobriga era un núcleo vetón sobre la que se crearía una pequeña ciudad romana. Sucesivamente la ciudad sería provista de foro,  templos, acueductos, termas y un conjunto defensivo consistente en una muralla con varios torreones. Los dos edificios más importantesfueron precisamente los que en 1963 se desmontaron y se trasladaron al lugar donde ahora aparecen. No está claro cual era la función de ambos edificios. Al pórtico que muestran las imágenes, conocido por los vecinos como Los Mármoles, se le atribuyen funciones administrativas y es del que más restos podemos observar. El otro, del que solo se trasladaron tres columnas, fue reutilizado al final de la Edad Media como almacén de granos.

Detalle del pórtico

Columna de la cilla o almacén de granos.
Columnas. José Ramón Mélida. Catálogo
 Monumental de la provincia de Cáceres.
Pórtico romano. José Ramón Mélida.
Catálogo Monumental de la provincia de Cáceres. 

Sobre esta triste historia hay bastante información y muchas fotografías en la web de Aturive (Asociación de Turismo de la Vera). Algunas fotos son entrañables. Otras son desoladoras. Pero hay una que me ha resultado especialmente desagradable. Se trata de una imagen, tomada un año de lluvias escasas durante el cual salieron a la luz los restos del conjunto, en la que aparece una maquina retroexcavadora extrayendo sillares de granito de las ruinas de Augustobriga. Pero como no quiero acabar con tal mal sabor de boca os recomiendo que le echéis un vistazo a la historia de los tres grecos que la iglesia de Talaverilla acogía en su interior y que fueron llevados, en 1963 a Madrid. Esa historia si tiene final feliz...

viernes, 15 de junio de 2012

las termas de alange, patrimonio de la humanidad

Al principio pensé que se trataba de una broma, que era el día de los Inocentes o algo así. Pero no. Fue el pasado 30 de mayo y la noticia era la siguiente; Alange se entera 20 años despues de que sus termas son Patrimonio de la Humanidad. Parece ser que cuando en 1993 la Unesco dió a Mérida la distinción de Patrimonio de la Humanidad, nadie comunicó a los responsables municipales que las termas romanas de Alange habían sido incluidas en el grupo de 29 monumentos o enclaves del Conjunto Arqueológico de Mérida. Ahora, 19 años después los vecinos de Alange se felicitan por la noticia. Sin comentarios.

Alange es una pequeña localidad de apenas 2000 habitantes que está situada en la comarca pacense de Tierra de Barros, a 17 km. de Mérida. Entre los monumentos de esta población destaca el castillo de origen árabe, bajo el cual se asienta la población, su iglesia mudéjar y sobre todo sus termas de aguas medicinales, construidas en época romana y utilizadas desde entonces, con algunas interrupciones. Parece ser que las termas datan del siglo II dC y que a ellas acudían a tomar los baños las clases más altas de la cercana Mérida. Posteriormente serían utilizadas por visigodos y árabes aunque poco a poco fueron cayendo en el olvido...

Torre del Homenaje, situada en lo alto del Cerro de la Culebra.
Iglesia de Nuestra Señora de los Milagros.
Como es lógico existe muchísima información sobre las termas, sobre el balneario que se construyó sobre ellas y sobre las propiedades de sus aguas, pero yo prefiero detenerme en algunas curiosidades que me han llamado la atención. Por ejemplo, en la lámina que sigue a continuación, perteneciente a un conjunto de dibujos sobre los restos romanos de Mérida y de sus proximidades, que en 1791 realizó el portugués Manuel Villena Moziño. Este curioso personaje intervino en numerosas excavaciones y nos dejó maravillosos dibujos de diversos monumentos emeritenses.

Termas romanas de Alange. Mérida y la Arqueología Ilustrada.
Las laminas de don Manuel de Villena. 1791-1794.  Alicia M Canto.

Años más tarde, otro singular personaje recaló por estas tierras. Se trataba del francés Alexander Laborde, viajero, político y escritor que gracias al apoyo de Carlos IV y de Godoy realizó varios viajes por España durante los cuales escribió varios volúmenes que aportaban una valiosa información. Dicen las malas lenguas que esta información fue utilizada posteriormente por los franceses para invadir nuestro país. En cualquier caso Laborde estuvo en Alange e incluyö un dibujo de las termas en su Viaje pintoresco e histórico por España. 1806-1820.

Baños de Alange.  Voyage pittoresque et historique de l'Espagne.
Alexander de Laborde.

Y por último, mencionar al médico Julian de Villescusa, director del Balneario durante algún tiempo y autor de la Monografía de las Aguas y Baños minerales de Alange (1850), completísimo estudio geológico, botánico e histórico sobre Alange y sus alrededores y sobre las propiedades de sus aguas.

Aunque este estudio puede ser farragoso en alguno de sus capítulos, descubre en ciertas ocasiones interesantes aspectos sobre el modo de vida de los habitantes de un pequeño pueblo extremeño del siglo XIX  respecto a su alimentación o las enfermedades más frecuentes.

Así mismo, muchas son las curiosidades que se pueden encontrar ojeando sus casi 500 páginas, sobre todo en el apartado Topografía Médica, donde Vilaescusa afirma por ejemplo, que en Alange no existen apenas personas gruesas debido al uso continuo del agua mineral que hacen los vecinos así como al violento ejercicio que las ásperas cuestas de las calles obligan a los vecinos; a estas causas se agrega la raza árabe a la que pertenecen sus habitantes.

O cuando se queja de la inobservancia por parte de los bañistas de los consejos higiénicos que se dan antes y después de tomar los baños y de la falta de régimen o del abuso del vino y del aguardiente...

De igual manera llama mucho la atención la inclusión de la ardilla común entre los animales que Villaescusa tuvo la ocasión de observar en los alrededores de Alange. Desconocía que este animalillo formaba parte de la fauna de la comarca de Tierra de Barros hace ciento cincuenta años. Estoy seguro que esta no es la única sorpresa que puede proporcionar una lectura detallada de esta monografía.


José Ramón Mélida. Catálogo Monumental y Artístico de
la provincia de  Badajoz.  1924
Bañera romana, situada en los jardines del Balneario.
    Ara votiva romana en la que se dedican las termas a la diosa  Juno,
en agradecimiento por una supuesta curación gracias a sus aguas.

domingo, 3 de junio de 2012

abraham zacut.

Abraham Zacut.
Durante siglos, era costumbre que los nobles, además de preparase para el arte de la guerra, se rodearan de maestros que le enseñaran música, gramática o astrología. Y eso es lo que hizo durante gran parte de su vida Juan de Zúñiga, hijo de los duques de Bejar, que primero en Gata y después en el norte de Cáceres y en la actual comarca de la Serena, se hizo acompañar por algunos de los más eminentes sabios de la época. Entre ellos se encontraban  el andaluz Antonio de Nebrija y otros estudiosos menos conocidos, como el  judío salmantino Abraham Zacut, importante astrólogo y matemático.

Gata (Cáceres)
Zacut llegó a Gata, procedente de la Universidad de Salamanca, tal vez junto junto con Nebrija hacia el año 1480 y allí, además de enseñar los secretos de los planetas y de los astros a Zúñiga, escribió por encargo de este "El Tratado breve de las influencias del cielo". El cronista Torres y Tapia lo sitúa años después entre Zalamea y Villanueva de la Serena, donde Juan de Zúñiga tenía sendos palacios. Sin embargo, algunos autores niegan esta posibilidad dado que en 1492 se produjo la expulsión de los judíos y Zacut se marchó a Portugal, por lo que habría un baile de fechas.

En cualquier caso, durante la estancia del astrólogo en Extremadura se estableció una relación entre este y Zúñiga que debió ser muy intensa y fructífera. Torres y Tapia la describe de la siguiente manera:

El judío astrologo le leyó la esfera y todo lo que era lícito saber en su arte; y era tan aficionado que en un aposento de los más altos de la casa hizo que le pintaran el cielo con todos sus Planetas, Astros y signos del Zodiaco. Ya hoy está muy deslustrado con la antigüedad. 

Sin embargo, el cronista no indicó con claridad si esta pintura se encontraba en la casa de Villanueva o en la de Zalamea, a pesar de que es bastante probable que la viera con sus propios ojos ya que señala que se encontraba muy deteriorada, como habéis podido leer.

Zalamea de la Serena y el castillo de Arribalavilla, donde Zúñiga estableció un palacio.
En 1486, agradecido por el mecenazgo de Zúñiga y como era habitual en estos casos, Zacut dedicó al noble las siguientes palabras de agradecimiento:

E por esto el muy magnifico y de grad linaje yllustre mi señor el maestre de Alcantara don Juan de Zúñiga amador de todas las sciencias y sabidor en ella que a su fama todos los sabios y letrados dexan sus tierras y su nacimiento por buscar sosiego verdadero y perfección complida.(...) Ouvo por bien madar a mi rabi Abraham Zacut de Salamanca su criado que compusiera un tratado breve de las ynfluencias del cielo para que se ayudasen los medicos de su señoria sy fuesen astrologos.

En este párrafo se puede comprobar el estrecho vínculo existente entre la Medicina y la Astrología ya que se creía firmemente que los eclipses y los movimientos de planetas y astros tenían una influencia determinante en el devenir de ciertos acontecimientos e incluso en ciertas dolencias. Para Zacut, por ejemplo, la luna en Aries es buena para gargarismos y gomitos, pero si está en Piscis es buena para purgar la melancolia con píldoras... Lógicamente la Iglesia no estaba de acuerdo con estas prácticas y por lo tanto era contraria a ellas.

Capilla de Santa Ana,  situada junto al solar donde estuvo el palacio
de  Zúñiga. Villanueva de la Serena.
Tras su estancia en la actual Extremadura, Abraham Zacut se estableció en Portugal donde sirvió a los reyes Juan II y Manuel I, siendo de gran ayuda a los navegantes portugueses. Lamentablemente, en 1496 los judíos también fueron expulsados del país vecino y como tantos otros, tuvo que desplazarse al norte de África, donde vivió sus últimos años. 

Además de la construcción  o perfección de un astrolabio que fue de gran utilidad, Zacut confeccionó tratados y almanaques astrológicos de los que se valieron navegantes como Colón, Vasco de Gama o Américo Vespucio. Algunos autores afirman también que tuvo cierta relación con Cristóbal Colón y que durante la estancia del navegante en Salamanca, le mostró algunos libros de astronomía. Días después el genovés se entrevistó con los reyes Católicos, en presencia de eminentes sabios entre los que se encontraría el  judío, para intentar conseguir financiación para sus viajes.

E llamaron onbres sabios, estrólogos y estrónomos e onbres de las artes de la cosmografía, de quien se informaron; e la opinión de los más de ellos fue, oida la plática de Cristobal Colón, se falló que decía la verdad de manera que el rey y la reina se aficionaron de él e le mandaron dar tres navios, en Sevilla, bastecidos por el tiempo que él pedía de gentes e bituallas, e lo enbiaron en nombre de Dios e de Nuestra Señora a descrobir.